6 Poemas de Jenny Mastoraki

La alegria de la maternidad

Por las noches hago trabajos peligrosos.

Ato grandes cuerdas

de ventana a ventana

y cuelgo diarios clandestinos.

Qué puedo hacer, la poesía ya no rinde.

Nos lo dijeron también otros, te dice.

Y después, hay algunos que cantan

la alegría de la maternidad.

Mi hija nació

como todos los niños.

Al parecer, tendrá también fuertes pies

para correr en las manifestaciones.

Resumen

Hijo, mi madre 

me ponía sobre la piel el padrenuestro

y talismanes azules de Tinos.

Tomaba una gran llave

y cerraba dos veces mis ojos.

A la mañana enumeraba los sueños

y los registraba en un cuaderno.

Ahora me exorciza

el canto en los labios

cuando duermo

y todas las noches mi cama

se convierte en un tapiz

donde borda: “Libertad o muerte”

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Entonces el caballo de Troya dijo
No, declino hablar con la Prensa.
Y ellos dijeron ¿Porqué?
Y dijo que él nada sabía de la matanza.
De todas formas,
siempre comía ligero en la tarde
y en su juventud
trabajó un período
como poni de madera en un tiovivo.

de  Peajes (1972)

¿Como llegamos?

¿Cómo llegamos a este lugar, de todos modos?

¿Qué le pusimos y qué sacamos de él?

Llevamos a nuestras espaldas

un nombre que no nos pertenece

caminos sin fin

que nunca fueron los nuestros.

Nos examinan como un zapato nuevo

que lleva alguien más

mientras soñamos con

grandes saltos sobre los mares

–en la sequía, bebes –como diciendo

¡mira, pero no toques!

¿Cómo llegaron a despilfarrarnos de esta manera?

Les pagamos hasta el último centavo

en retenciones!

Nosotros, que nunca tuvimos mucho en primer lugar,

renunciamos a todos nuestros derechos por adelantado…

Cantaban una canción, una canción toda suya.
Pues, de sus camisas abiertas,
el barro de su patria,
las montañas, los olivares,
vertía palas por palas.
Y, de sus templos,
el anhelo se evaporaba
como se escapa el vapor
de la tapa de una maceta
y transmite ese vapor
algo de la tristeza del frijol
y el sabor amargo de la achicoria silvestre.

de  Peajes (1972)

El silencio que crié
entre cuatro paredes,
en etapas tempranas
estuvo destinado a
volverse una canción
– profunda, oscura,
como agua en un pozo de los deseos;
como el bolsillo en el mandil de mi madre.
Dar a cada uno su porción.
Estirar como el gran mensaje de las grullas
en las calles, en las plazas,
en los urinarios públicos,
y en las salas de espera de las estaciones de tren.
Una canción como un salmo del Domingo de Ramos;
canción de pan y agua;
un canto de gente;
el canto de .

de  Peajes (1972)

Jenny Mastoraki (????? ?????????) (Atenas, 1949).Poeta y traductora. Estudió Filología en la Universidad de Atenas.

Pertenece a la «Genia tou 70» (generación de los 70), término utilizado para describir a los autores griegos que comenzaron a publicar su trabajo durante esta década, 

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