«Hoy en día, lo revolucionario es hablar de la lluvia»
Paula Díaz Altozano
Selección de poemas de “Canto de las espigas” (Delibooks-Buenos Aires, Bajamar-Gijón, 2025)
Mi abuelo tiene quince años
Es la primavera de 1945
y mi abuelo tiene quince años
cae el sol en su pelo de espigas
y el mar de sus ojos recuerda
a veleros en la mañana
en la Plaza de España
bajo un gran edificio en blanco y negro
en construcción
sus manos pasan el tiempo de una revista
ilustrada con zeppelines que vuelan bajo
paisajes remotos y escaparates azules
es el verano de 1995 y yo tengo cinco años
el mundo se ha convertido en una playa
y el sol ilumina rocas esmaltadas de algas
el arroz y las sierpes acuáticas
se confunden entre las voces
de los camareros y a mi lado
mi abuelo me escribe con su bolígrafo
versos de Miguel Hernández
en el mantel de papel blanco
tristes guerras
si no es amor la empresa
el cielo cae a plomo en la arena
y los niños se convierten en marineros
que se hacen al mar
tristes armas
si no son las palabras
tristes las boyas y los peces perdidos
alegres las barcas y las velas
del océano que se enciende
y de los poemas que como olas se acercan
*****
Canto a Miguel Hernández
Ábrete amor hacia el cielo claro y lejano
donde las fauces duermen donde cantan
al fuego los gitanos por la noche
abre la furia de la estrella abre la cebolla
que duerme a los niños en la historia
amor del cielo
amor de la hoguera
suena una guitarra suena un contrabajo
una melodía de barcos
ya es mañana ya es ayer
y a la orilla del mar solo puedo ver la llamarada
del campo tranquilo y el vuelo de las nubes
la luz de tu rostro ante el mío
toma la forma de un cuerpo
de unas pocas estrellas rojas en el poniente
ábrete amor hacia el poema que florece
a los labios celestes en busca de otros astros

Étretat (Francia)
Viaje al sur
Me gustas más que ningún libro
dijo en una carta Emilia Pardo Bazán
a Benito Pérez Galdós
pienso en esta frase al compás
del traqueteo del tren
mientras veo el sol deshacerse
en las ventanas
meciendo el paisaje hecho de tierra
y rastros naranjas
en una bruma cada vez más amarilla
me gustas más que ninguna canción
imagino un paisaje de gaviotas
un mar a lo lejos
la risa en una playa y los rostros
llenos de sal
el tren abre un surco en la tierra
una herida abierta que me empuja
hacia el sur
por esta tierra de sangre espiga y pan
*****
Retrato por Ramón Casas
Me pregunto cómo me habría
pintado Ramón Casas
lo veo en una nube
mirándome tras el gris disuelto de su pipa
pincel en mano
y yo vestida con grandes flores rojas
recostada en un libro
tal vez antes de la espuma
mientras corre el agua
mis ojos oscuros se reflejan en los suyos
y el rasgueo del pincel se atenúa
un leve trazo en el rostro
un fondo azul que se aleja
me pregunto cómo sería para él
cómo me reflejaría en los espejos
relumbrantes de óleo y poesía
*****
Escríbeme a Marineda
Tan lejos el mar tan cerca
donde las rocas al agua se quiebran
una carta escribe el aire y de fondo
un estruendo de estrellas murmullo de olas
escríbeme a Marineda
cuando salga el sol recordaré la plaza
llena de polvo las fotografías
los niños juegan en el hórreo
soñando con una ciudad que cabe
en un libro abierto
imaginan un oleaje de barcos
y yo sueño con el río
donde las lavanderas frotan sus manos
dirige tus ojos hacia este norte
y escríbeme a Marineda
donde las piedras son ascuas
y el mar brama silencioso
tan lejos tan cerca

Película española en blanco y negro
Un pueblo blanco en la montaña
el humo en la penumbra de un café
un cartel reza bienvenido Mr.… Leer más