Llamamiento
Cuando te he visto, tenías al cuello abalorios, en las muñecas empolvadas
pulseras y serpientes enrolladas en tus vestidos cortos -en los dedos
anillos falsos que brillan como los ojos del búho en la noche
y había fallecido tu madre hace tres o cuatro semanas.
Se te subían y bajaban cual juego de aguas, las serpientes
giraban tendidas para mamar con su lengua inocente
algo vedado o su propia cola
(En el alma silencio tus ojos lloraban dolor verdadero)
He sentido que tu voz pagada-
Cantabas borracheras por obligación
Quería llenarte el alma vacía
con la melodía de las horas tardías.… Leer más