«La poesía es la construcción del ser por la palabra»; «la unión de pensamiento y música»
Miguel Veyrat
Alma mineral de los siglos prisionera
BOSQUE en bruma en que cayó de árbol vencido y centenario: INFINITO SE OYÓ Y UN VIENTO INMEMORIAL los helechos y volaron como labios sorprendidos dejándose el gineceo.… Leer más
«Hoy más que nunca se le pide a la educación que realice el milagro de convertir lo imposible en posible»
De El problema de la ética: la enseñanza de la moral, María de Maeztu
Esta página es de poesía pero también queremos dar presencia a algunas mujeres que, aunque no escribieron poesía, o no destacaron por ser poetas, su voz como mujeres, pioneras, pensadoras y/o escritoras es tan importante en la historia que creemos deben ser incluidas.… Leer más
«Ve más allá / toma la copa / y brinda por vivir / no es poca cosa«
Paco Cumpián
La espera
concentra multitudes
acucia sueños infinitos
y esperando
transforma el laberinto en una flor
sé que puedes ser
incluso más de dos snif
sé que puedes llegar más lejos
de la noche
esta noche ciega
tocando las paredes del más allá
creo que sabes más o menos lo que yo sé
y no es demasiado
Empiezas camino de un camino a recorrer el tuyo borrando los resquicios las sombras de las grietas las querencias exactas y las no tan exactas las dudas las certezas el sueño inacabable y la esquina dorada y borrando ya escribes te sorprendo escribiendo se te cayó la goma Pero ¿yo que hago aquí?… Leer más
Ottobre, fiore del mio pericolo — primavera capovolta nei fiumi.
Un’ora m’è indifferente fino alla morte — l’acero ha il volo rotto, i fuochi annebbiano — un’ora il terrore di esistere mi affronta raggiante, come l’astero rosso.
Tutto è già noto, la marea prevista, pure tutto si ottenebra e rischiara con fresca disperazione, con stupenda fermezza…
La luce tra due piogge, sulla punta di fiume che mi trafigge tra corpo e anima, è una luce di notte — la notte che non vedrò — chiara nelle selve.… Leer más
Cuando te he visto, tenías al cuello abalorios, en las muñecas empolvadas pulseras y serpientes enrolladas en tus vestidos cortos -en los dedos anillos falsos que brillan como los ojos del búho en la noche y había fallecido tu madre hace tres o cuatro semanas.
Se te subían y bajaban cual juego de aguas, las serpientes giraban tendidas para mamar con su lengua inocente algo vedado o su propia cola (En el alma silencio tus ojos lloraban dolor verdadero)
He sentido que tu voz pagada- Cantabas borracheras por obligación Quería llenarte el alma vacía con la melodía de las horas tardías.… Leer más