Pronunciaban la palabra. La escupían. La celebraban. Corrían.
(Atrás de este vocablo debe oírse el pasar del viento.) Hablaban a contrapelo. Interrumpiéndose. Ah, tan descaradamente. Vivían a la intemperie, que es el mismo lugar donde sentían. Supongo que así nacieron. No sabían de refugios, de techos, de amparos, de patrocinios.… Leer más
Memoria del Festival Internacional de Poesía de Medellín. La poeta Irma Pineda toma parte en una lectura en el Jardín Botánico de la ciudad, en el curso del XI Festival Internacional de Poesía de Medellín, leyendo un poema en su lengua nativa y en castellano.… Leer más
Pa guiniu’ gubidxa ruuya guendaricaguí Pa guiniu’ guí ruuya xpele beeu Pa guiniu’ rini naa naca’ ti nisaguié ró’ suhuaa huadxí Pa guiniu’ yú ricala’dxe’ biaani’ lulu’ Pa guiniu’ nisadó’ naa naca guendariati nisa, xizaa ne dxiña yaga Pa naa guinie’ sidi, guendaranaxhii, nisadó’, gubidxa Lii riniu’ guiigu’ Ne naa raca ti guié
Si Dices
Si dices sol, veo el incendio Si dices fuego, creo en la llamarada de la luna Si dices sangre, soy tormenta parada en la tarde Si dices tierra, suspiro el brillo de tus ojos Si dices mar, soy sed, angustia y miel Si digo sal, amor, mar, sol Tu dices río Y me convierto en piedra
Biuuza’
Ni bisiga’de’ Sebastián dxi biele’ ndaani’ ladxidua’
Ruluí’ cuxooñe’ mani’
ora ripapa ladxido’lo’ ndaane’,
biuuza’ zeedu’ neza,
cayápa ti biaanihuiini’ beeu gusiga’de’ lii
ne ti bichu’ naro’ba’ ra ga’chi’ nisadó’.… Leer más
Yo no canto por dejar testimonio de mi paso, ni para que me escuchen los que, conmigo, mueren, ni por sobrevivirme en las palabras. Canto para salir de mi rostro en tinieblas a recordar los muros de mi casa, porque entrando en mis ojos quedé ciega y a ciegas reconozco, cuando canto, el infinito umbral de mi morada.… Leer más
« El poeta no señala direcciones, sigue huellas en el río de la experiencia »
C. Alvarez
Presencias
Cada tarde nacen y mueren bajo la máscara vieja del hastío, bajo la mueca de la luna, las geografías de sus rostros de palo. Su lenguaje de limo crece, árbol de tierra, en el bosque del silencio.… Leer más
Las palabras se curvan se tocan se oscurecen Alguien afuera abre una puerta alguien toca el piano Las palabras se guardan y se olvidan No te debo nada
Sigo el movimiento del sueño sus huellas pequeñísimos Sigo el movimiento del río su peso sus partículas su silencio sus larvas sus laberintos las estrellas que flotan como cáscaras
Quedan los frescos la pared llena de fotografías la mañana la espesa la temida la mañana para no ser vista la mañana para llorarme la larga la indefinible la quieta mañana