Otra vez Eros, mirándome lánguidamente con sus ojos bajo párpados azulados, con mil seducciones me empuja dentro de la red inextricable de Cipris.
Le temo cuando lo veo acercarse como un caballo sufridor del yugo, vencedor en los Juegos, en su vejez, caminando de mal grado, con veloz carro entrando en carrera.… Leer más
Tools with the comely names, mattock and scythe and spade, couth and bitter as flames, clean, and bowed in the blade, a man and his tools make a man and his trade.
Breadth of the English shires, hummock and kame and mead, tang of the reeking byres, land of the English breed, a man and his land make a man and his creed.… Leer más
“La poesía es un camino del mundo/ y la sombra que baila en ese camino/ avanza en la cresta acerada del caos/ viaje sin salida ni llegada”
Amida Saïz
Siempre en el poema
yo escucharé el silencio antes que la palabra abrevaré en su propia boca
entonces nacen las cosas las palabras el mundo
digo: siempre en el poema escucharé el silencio antes que las palabras
y tú respondes: si existe un dios es allí donde habita
yo descubro la exacta vertiente de la sombra y de la luz donde termina donde comienza
y el silencio palpita como el mar en su vientre de sal palpita como el ala de un pájaro domesticando lentamente el cielo como el viento la tierra la vida
y si existe un dios sí es allí donde habita
Cuerpo de mujer
cuerpo de mujer cual posible jardín esperanza de lugar
con sus frutos plenos sus comienzos múltiples su parte de eternidad
la luz secreta de su sombra incendiada
sobre el columpio de la tierra ella vacila ya con todo el peso de la noche
en su faz sombría la noche se implanta
yo soy la vida dice ella yo invento
En los signos azules
En los signos azules
de una piedra
en las pestañas transparentes de una nube
en el surco de las palabras
en los jardines rojos
del oeste
en el horizonte secreto
guardado en el gran fondo de las pupilas
como un recuerdo de mar
y de albas blancas
en los intervalos de silencio
que atraviesa el espacio
como un soplo
el universo nacido de nada
nos ofrece lectura
Las arenas funámbulas
Un día lo sé la página no traducirá ya el silencio en lenguaje humano las propias palabras no llamarán más a mi puerta el tiempo me verá morir lejos tal vez del mar que abraza el horizonte la estrella que brilla para mí se extinguirá lentamente la noche me replegará sosegada en el huevo negro de la muerte entonces se acordarán de mí el alba de mi primera infancia el árbol venerable que me vio partir y todos los pájaros que atravesaron mi cielo cuando mi sombra sea alcanzada por la luz sabré que ella fue la réplica exacta de mi misma sólo una sombra de carne puede caminar por la tierra
Para quien nació cerca del mar
siempre el cielo será reflejo de aquella otra parte que nos ha formado la memoria es vasta como el mundo
ésta no es una ausencia tú me acompañas como jamás me ha dejado el canto de la mar en sus espirales de nácar cuando tú vengas (porque tú vendrás) es fuera del tiempo de los hombres tú habrás hecho tu duelo de las nubes como cada día la tierra se anudará a la luz tú vendrás y quizás serás tú el último serás tú el primero
el mundo es vasto como la memoria a veces me pregunto quién habla por mi boca quién hace éste sueño antes del alba o entre el milagro del día quién transcribe las palabras sobre la página me sopla los silencios troquela mis noches en cuartos y condensa el rumor del mundo en un suspiro de mujer cuando yo venga (porque yo vendré) ignoraremos el claro de luna helado el rosario de los días y de las noches extendidos entre la palma luminosa del sol no sabremos más nada del mundo y lo conoceremos todo estaremos tan lejos de él que estaremos muy cerca el tiempo que dura un vistazo alargaremos el tiempo nos recordaremos nos olvidaremos reviviremos el tiempo de infancia seremos parlanchines seremos mudos nos enraizaremos en las venas de la luz
cuando tú vengas (porque tú vendrás) será para nuevos nacimientos cerraremos las pupilas gemelas del sueño seguiremos con la mirada navíos invisibles contando hasta siete siete veces y seremos pacientes impacientes tormentosos apacibles porque de la palabra al silencio y del silencio al aliento habremos estado muy cerca de abolir el tiempo
vértigo despertares secretos has tomado el lugar del día y el de la noche desde entonces temo la prueba y la multiplicación de las horas rota sobre el espejo de tu cielo soy una estrella muerta una impronta vacía un reflejo
voy al azar desligada de la tierra me miro vivir con los ojos cerrados sobre los espejismos sin consecuencia del mundo y permanezco sin excusa caigo entre el eco impreciso del silencio mientras que incineran mis sombras que existían sin mi
no vuelvo la cabeza más que al llamado de mi nombre yo bordeo lo imprevisible el sufrimiento se burla de mí el día la noche me hacen falta la espera desposa la soledad y la sombra que desciende sobre mi rodea de negro mis ojos
yo me corono de indiferencia y lloro arco iris inconcebibles tengo bajo la lengua un delirio de palabras que uno no se imagina y que solo libera el vértigo transparente de los pájaros estoy por fuera del espacio ya no se saludar el tiempo
Traducción Rafael Patiño
Habito esta casa
Habito esta casa este dominio de derecho camino este carril del tiempo este movimiento este punto donde como un sol infla y se reabsorbe el instante
habito mi parte de vivir la causa perdida del ausente el eco y la edad de la mañana la voz que dice el amor el otro ritmo de las islas
habito el nombre secreto de cada cosa las palabras el surgimiento el destello provocado por sus metamorfosis
habito el vuelo la angustia y el reposo la otra orilla donde fusionan los contrarios y esta intersección de palmas donde se despliega el canto
habito las llenas colinas del día y las revelaciones de la noche
habito todos los tiempos aquel de entera inocencia y aquel que sobrevive al inesperado mañana del poema
habito en las franjas del mundo en la espuma y el viento este imposible lugar a las puertas del silencio
sombra a la luz dando cuerpo a la sombra y forma a la forma soy y no soy aún
Al igual que en la otra lengua se oculta el secreto de las vocales signos invisibles que el ojo recrea yo inauguro la pérdida de un rostro
el ojo es una estrella en un cielo negro una lágrima de luz traza su surco en la claridad que el día traerá el filo de los cuerpos cortará el espacio
llevamos el recuerdo de una orilla antigua se consume la antorcha del tiempo el ser refugiado en el ser busca su sombra lenguaje perfecto del silencio
me empeño en hacer que reviva el pasado en mi ojo izquierdo el ojo derecho que el sol ilumina se inventa un futuro incierto
no concibo la tierra sin el cielo la luz sin el sacrificio de las tinieblas el agua sin la sed de las piedras el poema sin el ser el lugar sin la búsqueda
conozco lo absoluto del círculo y su tensión la noche y la iluminación la sombra y el umbral el fuego y el símbolo del fuego soy mil soy una
yo comienzo y me recomienzo en el infinito de las metamorfosis en el inagotable calendario del tiempo accedo a tu séptimo día
Traducción Ros de Aragón
dormí en un lecho de rocas durante tres siglos
ví cosas que los hombres olvidaron
medí la distancia que separa el cielo de la tierra
leí las líneas de la mano pronuncié los oráculos
una voz que no era la mía habló por mi boca
desaparecí en una ciudad a su vez desaparecida
unos jinetes armados invadieron nuestras llanuras
permanecimos a la espera de otros bárbaros
el mar se retiró de las puertas de mi ciudad
me gané el favor de los ríos de la tierra
adorné el día con el tatuaje de mis sueños
mi rostro vio mi otro rostro
no oí la voz que me llamaba
la mano que me buscaba no me encontró
nací varias veces de cada estrella
morí otras tantas con el sol de los días
muy pronto me embarqué hacia ninguna parte
pedí una habitación en la patria de los otros
no había hecho nada antes de nuestro adiós
viví en el poniente en el levante y en el espacio del viento
era esa extranjera que acompañaba a la noche
dos veces extranjera entre norte y sur
grabé pájaros tristes en unas piedras grises
dibujé esas piedras y las habité
construí balsas donde no había océanos
levanté tiendas donde no existían desiertos
unas caravanas me llevaron hacia un sueño de oriente
mis caligrafías viajaron a lomos de las nubes
recordé la nieve de los almendros
seguí la ruta aérea de los pájaros
hasta el monte de la luna en los plumones de los nacimientos
aprendí y olvidé todas las lenguas de la tierra
encendí una hoguera con todas las patrias
algunas noches bebí del frasco del olvido
busqué mi estrella en el lecho de las estrellas
guardé tu amor en el hueco de mi mano
tejí una alfombra con la lana del recuerdo
desplegué el mundo bajo el arco de los orígenes
vendé las llagas del crepúsculo
hice gavillas con mis estaciones para regalárselas a la vida
conté los árboles que me separan de ti
éramos dos en esta tierra ahora estamos solos
me ceñí un cinturón de palabras en el talle
cubrí con una mortaja la ilusión de los espejos
cultivé el silencio como una planta rara
fulgor tras fulgor descifré la noche
la muerte me cortejó durante un tiempo
busqué en el sol la dirección del sol
me acosté en mi tumba y me levanté
me perdí luego me encontré de una génesis a la otra
te esperé sin esperarte
hasta que te convirtieras en poema
mezclé la carne con la arcilla y con la luz
mezclé el aliento con lo que ya era aliento
viví en la cálida casa de tu voz
hice que los recuerdos nacieran antes de que vivieran
oculté mi amor bajo los pudores de la sombra
me pregunté cómo decirlo antes de decirlo
y por qué no lo decía
dije que ya era hora de ir a ti
me arrastré hasta tus labios por un lecho de espinos
creí que lo que nos unía
era aquello que nos hacía semejantes
busqué en ti un país una lengua
alejándome del sueño me acerqué a él
ennegrecí páginas con la noche del poema
el pájaro negro del silencio las rozaba una a una
aún no sé qué lengua me habla y me absuelve
tomé un sendero de luz que conduce al horizonte
mi país: un ramo de adioses recogidos al hilo del tiempo
desenrollé sus orillas como una estera de alfa
encontré un nombre para lo que queda de la niñez
para florecer entre tus brazos
tiré a un pozo las naranjas del recuerdo
dibujé mi amor con tiza en una muralla de agua
nada permanece en la memoria de los hombres
caminaba en mí y lejos de mí
a veces una sombra se casaba con mi sombra
en cada partida cortaba un lazo
liberaba el pájaro de fuego de las cenizas de la memoria
caminaba en ti y lejos de ti
me alié con el alfabeto de la arena
con las ondulaciones de la ola
con la paz que cierra tus párpados
mi canto será a imagen de esa paz
reconocí el alba en el alba dentro de su mirada
quise el día a imagen de los que amo
dispuse la noche para la cosecha del sueño
cortejé lo visible abracé lo invisible
lo leí todo de la tierra en el gran libro de la tierra
fui testigo de lo efímero y de la eternidad del instante
me demoré en el umbral de cada umbral
nuestros muertos llamaban desde la otra orilla
las líneas de su mundo surcaban nuestras manos
el eco de sus voces se agotaba en la distancia
los suicidios de la sangre eran otras tantas piedras
en las murallas del tiempo
di mis primeros pasos en el limo de los ríos
me enterraron viva en la arena bajo un mar de dunas
taparon la caverna – que mi sueño sea eterno
exiliaron mi cuerpo al interior de mi cuerpo
borraron mi nombre de todos los registros
hasta los esponsales de las dos orillas
llevé en mí el vacío como la boca de un ahogado
diciembre desapareció tras el horizonte
llamé – sólo el silencio estaba atento
vi a los siglos perderse hasta nosotros
el granado volvía a florecer entre las estelas
mi ciudad cambiaba de señores como de aderezos
mi tierra: una nube al margen del levante
por qué buscar un lugar si somos el lugar
mi sombra recorrió un largo camino hasta llegar a mí
un día entré en la casa de la lengua
puse dos pájaros en el nido del corazón
atravesé el espejo del poema y este me atravesó
confié en el relámpago de la palabra
deposité un amor rebelde en la primavera de los árboles
«Si quieres volar, tienes que soltar aquellas cosas que te están hundiendo»
Toni Morrison
Este blog es de poesía pero también queremos dar presencia a algunas mujeres que, aunque no escribieron poesía, o no destacaron por ser poetas, su voz como mujeres y escritoras es tan importarte en la historia que creemos deben ser incluidas.… Leer más
Colombina, Pierrot, Arlequín. El viejo trío que aparece del todo transformado. En una clara noche de este estío yo lo he visto pasar, modernizado. Colombina, elegante y esquelética, mostrando una silueta parisina. Pierrot sin blanquear su faz patética porque hoy quien se pinta es Colombina. Arlequín, siempre a la caza de conquista, mira a Colomba y tararea el allegro sincopado de un canto de revista mientras marca un compás de baile negro.… Leer más
Es una narradora, poeta, traductora y promotora cultural originaria de Mesón de Guadalupe, Municipio de San Juan Mixtepec, Distrito de Santiago, Juxtlahuaca, Oaxaca. Es hablante tu’un ñuu savi (mixteco) y español. Licenciada en Lingüística por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).
¿Qué es ser una mujer Ñuu Savi? En el marco del Seminario -Taller «Fortalecimiento y reivindicación del saber de la mujer Ñuu Savi», la poeta y narradora Celerina Sánchez nos habla, desde su historia de vida, qué es ser una mujer Ñuu Savi en la actualidad.… Leer más
Te obsequio las palabras antiguas de Yu’kúyata su eco viaja en la lluvia tejedora de historias para que tú sepas el pasado de la madre antigua
Te regalo el sueño desgastado guardado desde siempre cuando se necesite como una gota de esperanza que despierta con ojos negros
Te ofrezco mi tierra las hojas frescas /secas los ríos en amaneceres nublados con llovizna lenta que lava mis heridas desde hace 500 años y que no termina de limpiarse
Ofrezco lluvia que lave las heridas provocadas en la era de castas hasta las células /antagonismos mentales solo Koosavi (tornado) quizá pueda liberar esa incapacidad de sentir la esclavitud por una estructura mental crónica
Ta nikákú ña’à xina
Nii kèè ndusu ñàà nika’án nuu andìvìì ra iká nikaku ‘ín xiná ña’á ta nikándí kue tikímí ra nuí nuu ñú’ún ta kuun savi/ nuií tono
Koosavi
nuú ‘ín koo schyachya/ ta ndakoó nikanchí tsí
víkó vii ra taa nikunchí ñu’únyo nikindoí ri nikutoo inia
universo y nació la primera mujer en una explosión de
estrellas descendió a la tierra con la lluvia/ bajó como
serpiente de lluvia en un arco iris en espirales con nubes
hermosas quedó cautivada de esta tierra bendita dadora de vidas /sembradora de auroras/
camina en el alba para parir luciérnagas/ bajo el rocío de la
madrugada resquebrajando el silencio virginal de cada día
que empieza
Ta kuiko xíni
Ñàà tsakùgo kuú ndakanda nuúgo ri no’ó kuú ñ}a}a sá’á takua ná kóò ñeé takua naa tsino ñàà yee nuù ndikiso ta kukuxigo ri nika’í i’ío koó samago ndo’+ó ino raná chikaago nuú titsi yucha naa kutuago nixi kuú tundoo ino r ayee tundo’ó ri sa’an kàà kindo’ó ndávii inigo tono kiti ñàà ntsasiná ra naa kunchato tsikua’a takua naa stoó sa’á tsakugo nixi nikuúso ri ntsino nchií ichí ti’on
Locura
La sonrisa es el movimiento sencillo de la locura que nos anima a vivir rasga los preludios del existir en la cotidianidad aburrida tatuajes en la piel descalza bajo el río de emociones experimentos que laceran las células ansiedad de realidades vedadas revuelo de vulnerabilidad como animal enjaulado escape nocturnal es una carcajada sin destino por no saber nuestro camino