14 Poemas de Fatma Galia M. Salem

He visto mujeres

He visto mujeres en cuerpos de niñas,

que no conocen su infancia.

He visto mujeres desplazadas con sus

hijos a cuestas sin saber

a dónde acudir.

He visto mujeres surgir de la nada,

 

con tesón y perseverancia,

haciendo del desierto

un bello huerto.

He visto mujeres en el amanecer,

amasando pan y dando de comer,

en el anochecer esperando al

marido de la guerra aparecer.

He visto mujeres parir a la luz de una vela,

derramando lágrimas por ver

a sus bebés nacer.

He visto mujeres indefensas gritando

desesperadas, buscando paz

en las trincheras.

He visto mujeres agarradas a su fe,

esperando la calma, la calma, la calma,

que no llega, terca y dormida la esperan

con calma y esperanza.

He visto mujeres soldados en las guerras con

las manos manchadas de sangre, matando a

inocentes sin piedad.

He visto mujeres occidentales solidarias,

en pleno desierto sin pedir

nada a cambio.

He visto mujeres africanas y latinas

humildes, con riqueza en el corazón,

sin nada que llevar a la boca

han logrado educar a

una generación.

He visto mujeres gitanas bailando

 

al ritmo del flamenco, alrededor

de una fogata sin pedir

nada a la vida.

He visto mujeres australianas

sin prisas, que han dado cara al tiempo

y voz al espacio.

He visto mujeres asiáticas arraigadas

a sus costumbres, con semblanza inconfundible

trabajando codo a codo,

sin descanso ni seguro.

He visto mujeres árabes piadosas,

rezando hacia el ocaso, pidiendo

clemencia, sin que nadie les

haya hecho caso.

He visto mujeres caribeñas donar

sangre de sus venas, para dar vida

a la muerte en África,

sin esperar de una

orden familiar.

He visto arco iris de mujeres:

morenas, mestizas, negras, blancas,

rubias… echando raíces por

todo el mundo

He visto tantas mujeres y aún no he visto

suficientes, sé que somos diferentes,

pero nos une el hecho de ser mujeres,

engendramos vidas a la vida,

por todo eso, no tenemos que

ser diferentes ante

las injusticias

en esta vida.

La unión

Qué sería de los ríos

 con una  sola gota.

Qué sería de los aplausos

con una sola mano.

Qué sería del arco iris

 con un solo color.

Qué sería del árbol

con una sola rama.

Qué sería de la siembra

 con una sola semilla.

Qué sería de la tierra

 con un solo ser.

Qué sería de la lucha

 con una sola voz.

Qué sería de la fuerza

sin la unión.

Niños

Vi ojos bellos clavados en los míos,
miradas apagadas, sin juguetes ni diversión.

Vi pupilas nubladas, manos tiernas con
mascotas de lagartos y escorpión.

Vi tez morena, pies descalzos correteando,
por los charcos y dunas.

Vi criaturas víctimas del terror, inocencias
que apasionan, rostros que inspiran,
corazones que cautivan.

Vi lo que nadie pudo ver, espejismos
tejiendo cuerdas del pasado, sombras
en el horizonte cultivando claveles y
resplandores en el cielo con
mensajes esperanzadores.

Vi semillas forjadoras del mañana, un
presente con futuro, un porvenir con
varias formas del saber.

Vi tantas, tantas cosas por decir, que sólo mi mente
guarda y mis labios no podran describir.

La justicia

¿Quién no suspira el anhelo de la justicia?

La busco por todas partes y

 no la encuentro.

 

¿Quién sabe dónde se esconde?

La llamo y no me responde.

 

quién la tenga retenida

Que la suelte ya.

 

Cuántos inocentes perecieron

 sin que nadie les ha

 dado la razón.

 

Cuántos se quedaron impunes

sin pagar por sus culpas.

 

Cuántos culpables pagaron

para no ser juzgados.

Cuántos indicios fueron borrados

para no ser descubiertos.

 

Cuántos secretos inculpatorios

 se fueron  a la tumba antes de

 ser confesados.

 

Quien suspira el anhelo de la justicia,

que no cese algún día llegará

 cuando  la llames

 te responderá.

 

¿Quién sabe dónde se esconde?

La llamo y no me responde.

quien la tenga retenida

que la suelte ya.

En la ciudad del viento

En la ciudad del viento,
veo lo que nadie ve,
siento lo que nadie siente,
lo digo, lo repito con
el viento y no me arrepiento

El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.

En la ciudad del viento,
hay palacios de piedras
y castillos de arena,
como en los cuentos de hadas.

El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.

Ando descalza sobre una alfombra de arena,
suave como la seda
y dorada como el oro.

Vivo bajo un cielo
grande e inmenso,
cubierto por un velo azul,
azul como el mar.

En la ciudad del viento
la libertad nació sin dueño.
En este horizonte lejano y sin límite,
como un sueño,
cuando posa la mirada,
la vista navega libremente.

El desierto me hace sentir
como una princesa
en mi palacio de lona,
rodeado de espejismos,
como cascadas y fuentes de agua,
que se deslizan de las montañas…
espejismo brillante, con destellos,
como el diamante que
brota de repente
desde el fondo
de la tierra…

Tierra, yerma y querida,
madre del fuego,
del aire, del frío, del silencio,
del nómada y del viento.

El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.

El sol, mi hada madrina,
cada día me quiere,
me guía y me protege.

La luna, mi espejo mágico,
que me escucha,
me mira y me mima.

Las estrellas, luces de vecinos
y pueblos de princesas,
cercanas y lejanas,
cada noche me iluminan,
me vigilan y me amparan.

El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.

En la ciudad del viento
veo lo que nadie ve,
siento lo que nadie siente.

Lo digo, lo repito
con el viento y
no me arrepiento.

El desierto me hace sentir
como una princesa
en la ciudad del viento.

Lagrimas de pueblo herido

Lágrimas, lágrimas,

lágrimas de un pueblo herido

por caravanas de tanques y

cañones, que sembraron

un bosque de bombas

y muertes.

Gritos de senderos ensangrentados,

mujeres aterradas y sin el ayer,

mezquitas derrumbadas,

por peregrinos sin

piedad.

Lágrimas de un pueblo herido,

por pájaros de fuego

 y balas de veneno,

palomas mensajeras de paz que

vuelan sobre el desierto,

deprimidas y  sin silbido,

en duelo al mártir

caído.

Llantos de niños huérfanos y madres

viudas, que perdieron al

ser querido.

Lágrimas de un pueblo herido,

derramadas en tierras extrañas,

almas inocentes sufridas

por el destierro y la guerra

del olvido.

Héroes, héroes invictos, con sólo

su voluntad y esperanza,

han sobrevivido.

Lágrimas, lágrimas,

lágrimas de un pueblo herido.

Pueblo de sabios, pueblo de…

A mi tierra van mis versos de fuego y

de arena, que llegarán tan alto como

el sol y la luna.

.

Mujeres sabias, padres de familias,

niñas maduras, que crecen cada día;

niños prodigiosos, humildes y curiosos,

pueblos de sabios; pueblos dignos y hospitalarios.

.

Jaimas sumisas, clavadas en la tierra,

que vuelan con el viento y se envejecen con el tiempo;

albergan al nómada y amparan al forastero.

.

Caravanas de nómadas, que van y vienen, viajando

a cuestas de sus adorados camellos incansables,

en busca de una vida mejor.

Pueblo de sabios, pueblos de caminantes,

en rumbo hacia el porvenir.

.

Senderos de huellas de niños descalzos,

de ganados y pastores,

que marcaron sus rutas.

En el desierto no hay caminos y, paso

a paso, han hecho sus caminos al andar, al andar…

.

Como dice el poeta,
“caminante, no hay camino,
se hace camino al andar, al andar…

.

Pueblos de sabios, pueblos de pocas necesidades,

Pueblos de sabios, pueblos de genios y adagios,

Pueblos de sabios, pueblos felices, dignos y hospitalarios.

.

Pueblos de sabios, pueblos de caminantes

en rumbo hacia el porvenir.

Pueblos de sabios, pueblos de pocas necesidades.

.

A mi tierra van mis versos de fuego y

de arena, que llegarán tan alto como

el sol y la luna.

El inmigrante

El inmigrante siempre sueña despierto

por un mundo feliz y tolerante.

El inmigrante se arriesga buscando la vida

en patera y la pierde antes de pisar la cantera.

El inmigrante que llega a cruzar la frontera

no sabe por dónde se agarra.

El inmigrante siempre sueña despierto

por un mundo feliz y tolerante

El inmigrante se despide de la muerte

en oriente y la recibe en occidente.

No sé quién tiene más suerte,

el inmigrante que muere de repente

o el inmigrante que vive muriendo

lentamente.

De: “Poemas saharauis para crecer

¿Cuantos versos hacen falta?

Cuántos versos hacen falta por escribir,

para que tiemblen los cimientos

de la injusticia.

Cuántos versos hacen falta por escribir,

para convertir en cenizas los fantasmas

de la injusticia.

Cuántos versos hacen falta por escribir,

para que reina la justicia en su palacio

 sin injerencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir,

para que coronen la verdad  en  nombre

 de la justicia.

 .

Cuántos versos hacen falta por escribir,

para que las túnicas negras, abriguen antes

la razón que el corazón

 sin  preferencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir,

 para que  la dignidad sea una esencia

 de nuestra existencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir,

 para que la independencia, no sea un rehén

 de nuestra ignorancia.

Cuántos versos hacen falta por escribir,

para que las palomas de la paz  posen

 en los tejados de la inocencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir,

Para que  la bandera de la libertad  ondea

 con honra y elegancia.

 .

Cuántos versos hacen falta por escribir,

para que  las sentencia de la justicia  sean

el elixir  de la conciencia.

Cuántos versos hacen falta por escribir

para que los indignados luchen a diario

con vehemencia. 

.

Cuántos versos hacen falta por escribir

para que suenen las campanas de la tolerancia

desde nuestra  infancia.

 .

Cuántos versos hacen falta por escribir

para que el  amor sea el aroma 

 de nuestra fragancia.

Cuántos versos hacen falta por escribir

para que  la felicidad sea la gran

  exigencia.

 .

Cuántos versos hacen falta por escribir

para que la buena convivencia 

no sea una apariencia.

 .

Cuántos versos hacen falta por escribir

para que la violencia en nuestro universo

no tenga presencia.

 .

Cuántos versos hacen falta por escribir

para que la pobreza no sea

una herencia.

 .

Cuántos versos hacen falta por escribir

para que la riqueza no caiga en manos

de la codicia.

 .

Cuántos versos hacen falta por escribir

para que la generosidad no sea víctima

de la avaricia.

 .

 Cuántos versos hacen falta por escribir

para que la solidaridad no esté retenida

 por la intransigencia.

Caminando en el desierto

El desierto me hace sentir

como una princesa

en mi palacio de lona,

rodeado de espejismos

como cascadas y fuentes de agua,

que se deslizan de las montañas… 

Espejismo brillante, con destellos,

como el diamante que

brota de repente

desde el fondo De la tierra…

Tierra, yerma y querida,

Madre del fuego,

del aire, del frío, del silencio,

del nómada y del viento.

De: “Nada es eterno”

Mujeres

He visto mujeres sonreír

con el corazón desgarrado,

ahogando sus penas
bajo piedras.

He visto mujeres de hierro que

ocultan sus penas detrás

de un velo.

He visto mujeres rehenes de sus

sentimientos, atrapadas entre

barrotes del miedo

y del amor.

De tanto dolor brota una profunda

herida en su corazón antes que

entren en razón, salen de sus

casas en ataúd, como el

mejor trofeo, del que

un día fue su

gran amor.

Si un pueblo

Si un pueblo quiere existir, no puede prescindir
de las mujeres.

Si un pueblo quiere ser libre, no puede omitir a sus mujeres.

Si un pueblo quiere ser democrático, no puede prescindir de
las igualdades entre
los hombres y

las mujeres.

Si un pueblo quiere ser… lo que quiere ser,
no puede serlo
sin sus mujeres

De: La dignidad una corona de oro(2013)

Nada es eterno

Nada es eterno, vive la vida mientras dure, 

los malos momentos no asustan, 

ni los buenos alegran, 

al fin y al cabo, todo, todo pasa …  

La infancia feliz y adorada, pasa, 

la adolescencia fulminante y alocada, pasa, 

la juventud radiante e ilusionada, pasa, 

la madurez brillante y cultivada, pasa 

la vejez culminante blanca y arrugada , 

paso a paso, pasa … 

Abre las puertas de la vida, de par en par; 

no pares, pasa la cuesta, 

cuesta, lo que cuesta. 

Los pasos de la vida, 

con sus sabores 

amargos y dulces, 

se viven disfrutando, 

lentamente, paso a paso … 

Al fin y al cabo, todo pasa, 

lo malo y lo bueno, pasa, 

lo triste y lo alegre, pasa, 

lo fuerte y lo débil, pasa, 

lo duradero y lo efímero, pasa, 

los malos momentos, no asustan, 

ni los buenos alegran … 

Nada es eterno, al fin y al cabo, todo,

todo, todo pasa … 

Vive la vida, mientras dure, 

aprende a vivir, aprende a soñar, 

aprende a perdonar, aprende a olvidar, 

aprende a disfrutar… y a ser feliz, 

antes que sea demasiado tarde, 

todo pasa y nada es eterno.

Fatma Galia Mohamed Salem. Escritora , poeta y periodista saharaui, activista por los derechos humanos .

A los 10 años fue a Cuba a estudiar junto con otros niños saharauis. Realizó cursos de Periodismo en la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba. 

Tras sus estudios en Cuba estudió Periodismo en la facultad de Leioa en la Universidad del País Vasco y es doctorada por la Universidad del País Vasco. Reside en Bilbao desde 1992. La mitad de su familia vive en la parte ocupada y la otra mitad, en los campamentos de refugiados donde  las condiciones de vida son muy duras. 

Ha publicado los libros de poemas: Lágrimas de un pueblo herido, 2008; Poemas saharauis para crecer. Nada es eterno -Antología poética 1989-2009-, 2009, donde habla de la mujer, la pobreza, la libertad y su carencia, y de lugares y personas que han significado algo para ella; y La dignidad, una corona de oro, 2015.

También publicó el libro Pueblos de sabios, pueblos de pocas necesidadesCultura oral de los nómadas (Selección de cuentos, poemas, refranes, proverbios y adivinanzas), y el libro La henna y sus maravillas, 2001, en el que refleja las distintas utilidades de la henna en la sociedad saharaui.

 Además colaboró en una publicación de Mujeres del Mundo en su libro de poemas “Palabras desde la distancia”.
También ha escrito, dirigido y publicado una obra de teatro titulada “Monólogos con África”.

Fatma es la autora del único diccionario Hasanía-euskera-castellano que existe y que fue impulsado por el Gobierno vasco. 

Enlaces de interés :

https://www.eitb.tv/es/radio/radio-euskadi/la-casa-de-la-palabra/7466421/7881734/guerra-en-el-sahara-occidental-marinos-del-siglo-xviiipatagonia-volcanica/?_ga=2.94600223.221149687.1621528266-342439025.1621528266

https://www.ondavasca.com/fatma-galia-mohamed-salem-quieren-integrarnos-con-nuestro-enemigo-en-un-mismo-corral-las-ovejas-con-el-lobo

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