9 Poemas de Ezra Pound

Francesca

Saliste de la noche
Con flores en las manos.
Vas a salir ahora del tumulto del mundo,
De la babel de lenguas que te nombra.

Yo que te vi rodeada de hechos primordiales,
Monté en cólera cuando te mencionaron
En oscuros callejones.
¡Cómo me gustaría que una ola fresca cubriera mi mente
Que el mundo se trocara en hoja seca,
O en un vilano al viento,
Para que yo pudiera encontrarte de nuevo
Sola!

Nosotros tenemos la raíz y la savia:
Que haya intercambio entre nosotros.

Un pacto

Yo hago un pacto contigo, Walt Whitman.
Ya te he detestado lo suficiente.
Llego a ti como un niño crecido

Que ha tenido un padre testarudo;
Ya tengo edad para hacer amigos.

Fuiste tú el que partió la nueva leña,
Ahora es el tiempo de tallar.

La buhardilla

Vamos, compadezcamos a los que están mejor que nosotros,

vamos, amigo recordemos,

    que los ricos tienen camareros y no amigos

y nosotros tenemos amigos y no camareros.

Vamos, compadezcamos a los casados y a los no casados.

La aurora entra con pasitos menudos

    como una dorada Pavlova,

y yo estoy junto a mi deseo.

Y la vida no tiene nada mejor

que esta hora de diáfana frescura,

    la hora de despertarnos juntos.

Una muchacha

El árbol ha entrado en mis manos,

la savia ha ascendido por mis brazos,

el árbol ha crecido en mi pecho

hacia abajo,

las ramas brotan de mí, como brazos.

Eres árbol,

eres musgo,

eres violetas que el viento acaricia,

una niña ?tan alta? eres,

y todo esto es incomprensible para el mundo.

Cino

¡Bah! He cantado a mujeres de tres ciudades,

pero todas son una;

así que cantaré del sol.

.

Labios, palabras, y tú los enlazas,

sueños, palabras, y son como joyas,

extraños sortilegios de una antigua deidad,

cuervos, noches, tentaciones:

y no lo son;

habiéndose convertido en las almas de la canción.

.

Ojos, sueños, labios, y la noche transcurre.

Siendo una vez más sobre el camino,

no lo son.

Olvidadas en sus torres de nuestra entonación

una vez transportadas por el viento

nos sueñan hacia delante y

suspirando, dicen,“Pudo Cino,

el apasionado Cino, de arrugados ojos,

alegre Cino, de espontánea risa,

Cino, de la osadía, de la mofa,

frágil Cino, el más fuerte de su tribu,

ese vagabundo de viejos caminos más allá de

la luz del sol,

¡pudo Cino de la Luz estar aquí!

.

Una vez, dos veces al año,

vagamente murmuran estas palabras:

“¿Cino?”“Oh, eh, Cino Polnesi
¿se refiere usted al cantante?”
“Ah sí, una vez cruzó por nuestro camino,

un tipo simpático, pero…
(Oh, son iguales todos los vagabundos),

¡Peste! ¿Son éstas sus canciones?
¿O son otras las que él cantaba?
Pero tú, Mi Señor, ¿qué hay de tu ciudad?”

Pero tú“Mi Señor”, ¡Misericordia de Dios!

Y todos aquellos que conocí están fuera, Mi

Señor, tú
eras Cino el sin-tierra, igual que yo,

oh Funesto.

.

He cantado a mujeres de tres ciudades.

Pero todas son una.

Cantaré del sol.

…¿Eh? …generalmente tenían ojos grises,

pero todas son una, cantaré del sol.

.

“Apolo Febo, vieja cacerola de lata, tu

Gloria a Zeus”escudo del día,

¡escudo de acero azul, tu cielo sobre

nosotros

tenía para mandar tu más brillante alegría!

.

“Apolo Febo, salvaguarda nuestro camino,

haz que tu risa sea nuestra canción errante;

que tu fulgor aleje nuestras

preocupaciones.”

.

¡Que se aleje la flota de nubes y lluvias de llanto!

.

Buscando sobre el horizonte el nuevo camino

hacia los jardines del sol…

He cantado a mujeres en tres ciudades.

Pero todas son una.

.

Cantaré de las blancas aves
en las azules aguas del cielo,
las nubes que se dispersan sobre su mar.

La mujer del mercader del río: una carta

Cuando yo todavía llevaba el pelo cortado sobre la frente
jugaba en el portal delantero, recogiendo flores.
Tú viniste con zancos de madera jugando a los caballos,
caminaste junto a mi asiento, jugando con ciruelas azules
y seguimos viviendo en el pueblo de Chokan:
dos niños, sin aversión ni sospecha.

Con catorce años me casé con vos, mi señor.
Nunca me reía porque era tímida.
Bajaba la cabeza y miraba a la pared.
Aunque me llamaran mil veces, nunca volvía la cabeza.

Con quince años dejé de fruncir el ceño,
deseaba que mi polvo se mezclara con el tuyo
para siempre y para siempre y para siempre.
¿Para qué seguir vigilando?

Te fuiste cuando yo tenía dieciseis años,
te fuiste a la lejana Ku-to-yen, junto al río de los remolinos,
y has estado fuera cinco meses.
Los monos hacen un ruido muy triste por ahí arriba.
Cuando te fuiste arrastrabas los pies.
En el portal ahora ha crecido el musgo, musgos
     distintos,
¡demasiado profundos para limpiarlos!
Los hojas caen pronto este otoño, por culpa del viento.
Las mariposas emparejadas ya amarillean en el agosto
sobre la hierba del jardín del oeste;
me duelen. Me hago vieja.
Si has de venir por los vados del río Kiang,
por favor, házmelo saber de antemano
y yo saldré a recibirte,
                                 iré hasta Cho-fu-sa.
                                                                          Por Rihaku

La zambullida

Querría bañarme en extrañeza:
estas comodidades amontonadas encima de mí, 
me asfixian!
¡Me quemo, ardo en deseos de algo nuevo,
amigos nuevos, caras nuevas y lugares!
Oh, estar lejos de todo esto,
esto que es todo lo que quise…salvo lo nuevo.
¡Y tú, amor, la que mucho, la que más he deseado!
¿Acaso no me repugnan todas las paredes, 
las calles, las piedras,
todo el barro, la bruma, toda la niebla,
todas las clases de tráfico?
A ti, yo te querría 
fluyendo encima de mí como el agua,
¡oh, pero fuera de aquí!
Hierba y praderas y colinas y sol
¡oh, suficiente sol!
¡Lejos y a solas, en medio de gente extraña!

Encargo

Id, canciones mías, al solitario y al insatisfecho,
id también al desquiciado, al esclavo de las convenciones,
llevadles mi desprecio hacia sus opresores.
Id como una ola gigante de agua fría,
llevad mi desprecio por los opresores.

Hablad contra la opresión inconsciente,
hablad contra la tiranía de los que no tienen imaginación,
hablad contra las ataduras,
id a la burguesa que se está muriendo de tedio,
id a las mujeres de los barrios residenciales,
id a las repugnantemente casadas,
id a aquellas cuyo fracaso está oculto,
id a las emparejadas sin fortuna,
id a la esposa comprada,
id a la mujer comprometida.

Id a los que tienen una lujuria exquisita,
id a aquellos cuyos deseos exquisitos son frustrados,
id como una plaga contra el aburrimiento del mundo;
id con vuestro filo contra esto,
reforzad los sutiles cordones,
traed confianza a las algas y tentáculos del alma.

Id de manera amistosa,
id con palabras sinceras.
Ansiad el hallazgo de males nuevos y de un nuevo bien,
oponeos a todas las formas de opresión.
Id a quienes la mediana edad ha engordado,
a los que han perdido el interés.

Id a los adolescentes a quienes les asfixia la familia…
¡Oh, qué asqueroso resulta
ver tres generaciones reunidas bajo un mismo techo!
Es como un árbol viejo con retoños
y con algunas ramas podridas y cayéndose.

Salid y desafiad la opinión,
Id contra este cautiverio vegetal de la sangre.
Id contra todas las clases de manos muertas.

Cantar CXX

He intentado escribir el Paraíso.
Que no os mováis.
Dejad hablar al viento
ese es el Paraíso.

Que los dioses olviden
lo que he realizado.
A aquellos a quienes amo,
perdonen 
lo que he realizado.

Ezra Weston Loomis Pound (Hailey, Idaho, EE UU, 30 de octubre de 1885-Venecia,Italia, 1 de noviembre de 1972) Poeta, ensayista, músico y crítico. 

Tras graduarse en la Universidad de Pensilvania en lenguas románicas, se instaló en Londres en 1908; ese mismo año apareció A lume spento, con el que comenzó un período de intensa producción, como demuestra la publicación de Personae (1909), Provença (1910), Canzoni (1911), Sonetos y baladas de Guido Cavalcanti (1912), Cathay (1915), Lustra (1916) y Hugh Selwyn Mauberley (1920).

Fue amigo de W. B. Yeats, a quien consideraba el mayor poeta vivo y para quien trabajó como secretario. En 1909 conoció a Olivia Shakespear, cuya hija, Dorothy Shakespear, se convertiría en su esposa en 1914. Dicho matrimonio sufrió altibajos; Dorothy tuvo que soportar la larga y temprana relación de su marido con la violinista Olga Rudge, a la cual conoce en París y con la que llegó a tener una hija (Mary de Rachewiltz). El matrimonio terminaría separándose en 1960.

En 1925 se editaron en París, adonde se había trasladado pocos años antes, los dieciséis primeros Cantos, su obra más ambiciosa, que luego amplió y reeditó a lo largo de toda su vida, y entre los que se cuentan los Cantos pisanos (1949) y los Cantares (1956). En ellos incluye versos en diversas lenguas, y adapta y retoma materiales procedentes de otros autores y de varias tradiciones, incluso de China. 

Enemigo del romanticismo y del discurso lógico, su obra resulta extremadamente compleja y difícil. Influyó, entre otros, sobre T. S. Eliot (su principal discípulo) y en James Joyce.

Ezra Pound dirigió y aconsejó además en sus primeros pasos literarios en París a su amigo Ernest Hemingway. Durante los años treinta publicó diversos ensayos sobre literatura y política, entre los que destacan Cómo leer(1931), ABC de la economía (1933) y ABC de la lectura (1934). En esa época se trasladó a Italia y manifestó su simpatía por el fascismo. Durante la segunda guerra mundial, de 1941 a 1943, realizó emisiones radiofónicas de propaganda para el régimen de Mussolini. A la caída de Italia fue detenido por los aliados; declarado paranoico por los psiquiatras del ejército, permaneció doce años encerrado en un sanatorio cerca de Washington. Cuando en 1958 recobró la libertad, se trasladó definitivamente a Italia.

Debido a sus opiniones políticas, Pound fue muy criticado en la segunda mitad del siglo XX. Sin embargo, fue central el papel que desempeñó en la revolución poética de su tiempo: fue uno de los primeros poetas en emplear con éxito el verso libre en composiciones extensas. The Cantos sirvió como piedra de toque para Allen Ginsberg y el resto de la Generación Beat. Hay críticos que consideran que casi cualquier poeta experimental en lengua inglesa de comienzos de siglo está en deuda con Ezra Pound.

Enlaces de interés :

https://ipfs.io/ipfs/QmUAxTu3jdpiMt39FxCi2t8WSU332FFBKQpigATDWX4PUf?filename=Pound_Ezra-Cantos-Trad_De_Jager.pdf

https://www.elconfidencial.com/cultura/2018-12-15/ezra-pound-cantos-sexto-piso_1706334/

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