8 Poemas de Rayen Kvyeh

Fiu Fiu    (Bío Bío)

Corren los ríos como sangre por la tierra
llevando los sueños de mis abuelos
alimento de nuestra liberación.
Por eso Bío Bío
te encarcelan en represas.

FUXALEUFU
Tú que llevas el aliento de las araucarias.
Tú que cuentas las historias en
el LAFQUENMAPU
Y transmites el mensaje de la nieve
en el llanto frío del invierno
que riega a mis hermanos.
Por eso te codician
Bío Bío, gran río.

Hombres extranjeros
no ven el palpitar de nuestra historia
en tus aguas.
Quieren detener tu canto
y acallar nuestras voces ancestrales.

Cóndores del sol tus aguas besan.
Mis abuelos se levantan.

Oscuridad de agua

El koilako ha enmudecido     
los menoko – los ojos de agua
de cuencas vacías
ven como la vida se escapa.

En la azulada tierra de arriba
el sol bate sus rayos.
La oscuridad de agua
resola los valles.
Oscuridad de agua
en Reñiko, kojinke, kexawe, Pantano, xomen.
Oscuridad de agua en Lumako

Hace 120 años la ocupación militar de esta mapu ñuke, se justificó con razones de progreso, con razones económicas. 
Estas tierras estaban destinadas a convertirse en el triguero de Chile y satisfacer las demandas de California

El Lonko Kayupan
se remonta en sus recuerdos.
Mis abuelos tomaron las semillas,
en la poquita tierra que nos dejaron
sembraron trigo
Había agua en abundancia.
El Koilako corría ondisonante
y sus voces llenaban de vida este valle

El sagrado poder del agua
estaba sobre nuestra mapu ñuke.
Los menoko – los ojos de agua
brotaban alegres,
viendo crecer los choclos y porotos,
las cebollas y los ajos,
las lentejas y verduras,
el cilantro y el ají.

Teníamos animales
bebiendo el agua de la vida
y la madre tierra fecundaba
y reflorecía a flor de agua
Los menoko – los ojos de agua
brotaban alegres
viéndonos crecer.

Cascada de flores

Guacolda
brota entre las rocas
Nahuelbuta
le entrega su savia.

Perennes copihues
en la inmensidad del tiempo
y del espacio
su cuerpo tejen.

Guacolda
arrancada de su tallo
por Francisco de Villagra.

Guacolda – esclava
Guacolda – cautiva
Guacolda – sierva
Guacolda – simiente
Guacolda – tierra.

La plenitud de los andes
se vierte en su sangre rebelde.

El viento transmite
el sonido de las hojas
trepando la roca.

Es la voz de un indómito pueblo
por miles de estrellas protegida.

Se multiplica, estalla
y la acoge la montaña.

Guacolda – Mujer

La montaña cobija en su vientre
guerrilleras naturales
estrategas de la guerra
de la tierra mancillada.

Brotes de lunas
justicieras de su pueblo.

Erguida sobre su brioso caballo
Guacolda su lanza apunta
al winka invasor.

Veloz como el rayo
embiste contra
el ejército español.

Abre su vientre la montaña
río de rojos copihues
en negros cabellos abrazados
avalancha incontenible
en un parto milenario
de justicia y libertad.

Madre tierra

Madre tierra, madre tierra
de ondulante vientre
día y noche engendra milenarias semillas
brotan en ríos,
se deslizan en cascadas
estrellas luminosas,
generando
raíces ancestrales.

Madre tierra, madre tierra
mapuche tus entrañas paren
en constante movimiento
de atardeceres y amaneceres.

en valles y montañas,
rewe, pewen, foie
su toki yerguen
para liberarte y defenderte
acariciarte y amarte
madre tierra.

Tiempo de luna fria

Granizada inagotable del wekufeazota
sin piedad las araucarias
desaloja de sus nidos los choroyes
enloquecidas bandadas tormentosas
recorren el espacio.

En el reweel
kulxug de la machi
suena 
en la noche sin luna.

Allá en lo alto los choroyes
se detienen
y lanzan su fatídico presagio:
“llegarán los extranjeros
y un temblor partirá la tierra”.

Luna de cenizas

Mis ojos cegados por negra venda
El aire cortado en un metro cuadrado
Amarrado el torturado silencio
Entre cables, golpes y sangre.

Se extravía mi razón
En interminables laberintos
De cruda realidad y negra fantasía.

Sudando frío, temblando rabia
Mi piel apretada a su escuálido esqueleto
Va abandonando la vida
En una lenta agonía.

Me llaman mis hijos
Entre voces de kulxug y guitarra.
Mis ojos se inundan
Bajando en raudales
Mi cuerpo se limpia y baña de calor
Mis entumecidos pensamientos.

Pasito a pasito
mis vendados ojos
caminan los senderos
de mi tierra.

Junto al telar
la abuela choclos desgrana,
te besa el pewen,
recoges piñones,
sudando en el horno
amarras tus lágrimas
por las militarizadas calles
de la sitiada ciudad.

Un bosque de ternuras
se anuda en mi vientre
dando vida
a un embrión rebelde.

Abuela luna

Mi celda tiene
cuatro metros cuadrados
con muros de color café.

El interruptor de la luz
se enciende desde afuera.
Con la caída del sol
cada tarde
la carcelera la apaga.

En la parte superior
de la pared del fondo
hay una pequeña ventana
con barrotes de fierro negro.

Una colchoneta delgada
me sirve de cama
y por cobija
la vieja manta
que me regalara mi padre.

Mis libros yacen
en una desordenada algarabía.

Cada noche, con ellos
construyo una montaña
hasta alcanzar la ventana.

Noche tras noche
llega mi abuela luna.
Conversamos y compartimos
la oscuridad de la prisión
y la angustia
de tener hijos pequeños
en la vieja casa de la población.
Ella… me escucha en silencio.

Mis hijos duermen.
Una luz misteriosa
ilumina la humilde vivienda.
Sonriente,
mi abuela luna, les besa.

Por la mañana
mis libros yacen
en una desordenada algarabía.
Los esbirros no han logrado
apagar la luz de la luna.

Tucapel

Caupolicán…
Las voces del pasado
graban su nombre
en las estrellas
descifran los abuelos
los designios del futuro.

Manke veloz.
El kulxug
su corazón palpita
agun-purun, purun agun
rewe y canelo
purun agun, agun purun
en el toki guerrero
cuerpo y espíritu se elevan.

La luna de los primeros brotes
guía a Caupolicán.
Erguido como el pewen.
Seguro como sus raíces
avanza con su columna guerrillera.

Gráciles, diestros
los desnudos cuerpos
el arco y la flecha dispuestos
soportan la feroz embestida
de los hombres coraza
de la caballería montada
del ejército español.

En fuertes caballos
los hombres metálicos
flecheros arrollan
cayendo como árboles talados
por la maquina imperial.
Seguro de su triunfo
el oficial Bobadilla
arremete con sus lanceros.

El Kull Kull
como en un estallido del tiempo
transmite su mensaje de guerra.
La columna mapuche se abre
y se vuelve a cerrar.
El enemigo ha sido vencido.

El Kull Kull de Lautaro
graba las voces del tiempo
en la histórica melodía
que el eco repite
en cantos liberados.

Bajo la armadura
la fría muerte
penetra los cuerpos
de Valdivia y sus soldados.

Una bandada de miles de diucas,
tencas y ñankues
surca el cielo
esparciendo el llamado
del kull kull.

La melodía penetra
como suave silbido del sur
en los desnudos cuerpos
de Caupolican y sus hermanos.

Lautaro
les habla a sus hermanos:
en mis sueños
mis abuelos me han hablado.

De la cordillera al mar
desde el norte al sur,
desde lo más profundo
de nuestra madre tierra
sus voces me  aconsejan,
que expulsemos
a los usurpadores
de nuestra tierra.
A los usurpadores
de nuestra libertad.
Gvnecen
está junto a nosotros.

Hermanos, hermanas
por nuestros abuelos
por nuestros padres
por nuestros hijos
por nuestra tierra
a combatir el huinca opresor
y a recuperar la paz y la libertad.

No queremos
ser siervos y esclavos.
No queremos
hermanas violadas.

Arrancad las malezas
para que el canelo y el maíz
surjan libres, sin espinas.

Por nuestra nación mapuche
hijos de la tierra
¡A combatir¡
Mari ci weu.

Mari ci weu responden
miles de huelles, pellines y copihues
erguidos
sobre sus raíces milenarias.

El grito de guerra
brota como un rayo fulminante
saludando al nuevo toki
que nace en la historia de América.

Desde la montaña incontenible
las morenas aguas se desbordan
rompiendo diques, fuentes y cadenas.

Los negros ojos de Lautaro
despiden mil soles.
Soles abriendo surcos.
Soles guiando el cauce
de un pueblo rebelado
que no acepta vivir sometido
como un puma enjaulado.

Lautaro:
Ágil como un puma
veloz como un cóndor
sabio como su madre
a lanzazos se abre paso
entre la caballería
del ejército español.

Rayen Kvyeh (Flor de Luna en Mapuche) nació en Huequén, Novena Región, Chile. Poeta, dramaturga y directora de teatro. Estudió Derecho Laboral y Teatro en la Universidad de Concepción.

Durante los años 1976 al 1978 escribe y dirige obras de teatro críticas a la dictadura militar, y es hecha prisionera. Estuvo en prisión, en 1981, durante la dictadura militar de Augusto Pinochet y fue desaparecida por cuarenta noches y torturada en la cárcel de castigo de Talcahuano. Tuvo que viajar como refugiada a Alemania saliendo al exilio en diciembre de 1981. En Alemania trabajó en el consejo de redacción de la revista alemana Blatter des IZ3W.

De 1984 a 1985 vivió en Nicaragua investigando y participando en los procesos de autonomía de los pueblos originarios.

En 1987 regresa a Chile y se incorpora a la lucha por los derechos del pueblo Mapuche.

En 1989 publica su primer libro Wvne Coyvn Ñi Kvyeh, Luna de los primeros Brotes en mapudungún y alemán.

En 1991 crea la Casa de Arte – Ciencia – Pensamiento Mapuche MAPU ÑUKE KIMCE WEJIÑ en Temuco.

Su vida y su obra están arraigadas en la comunidad mapuche y en sus luchas para preservar su territorio, su lengua y su cultura. En sus palabras, refiriéndose a la condición actual de su pueblo, visto por el estado chileno, “Luchar por un territorio libre y por la autodeterminación del pueblo mapuche, es ser terrorista. Luchar contra la construcción de las represas hidroeléctricas es ser terrorista. Luchar por la paz de los ancestros en los cementerios es ser terrorista. Luchar contra la contaminación de los ríos, mares y lagos es ser terrorista. Luchar contra la desertificación y erosión de la madre tierra es ser terrorista. Luchar contra los basurales en comunidades mapuche es ser terrorista. Luchar por la paz y la armonía de la madre tierra y la gente de la tierra es ser terrorista”.

Autora de los libros

Wvne Coyvn Ñi Kvyeh, Luna de los primeros Brotes, Luna de las Cenizas,(2011) Cometas azules, Incendio en las entrañas  y PAZcificación del Wallmapu. El despojo en manos del Estado en el territorio mapuche.

Su poesía ha sido traducida del mapudungún al catalán, vasco, español, alemán e italiano. Ha impartido conferencias, recitales y clases en Barcelona, Madrid, Alicante, Euskadi. Ha participado en conferencias internacionales en Austria, Suiza, Italia.

En 1993, por su trabajo literario, recibió un homenaje de la Unión de Artistas y Escritores Cubanos en Santiago de Cuba. En 1995 fue premiada con la placa José María Heredia en el Festival Internacional de Poesía del Caribe y el Mundo en Santiago de Cuba.

Es la  única poeta de Chile que  ha viajado desde Temuco hasta Reggio Calabria (Italia) en diciembre 2007, para recibir la Mención Especial (segunda clasificada) del prestigioso Premio Internacional de Poesía Nóside.

http://rayenpoesia.blogspot.com

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=&ved=2ahUKEwizr7rIy5D3AhWLz4UKHTL8B4QQFnoECBQQAQ&url=https%3A%2F%2Fdialnet.unirioja.es%2Fdescarga%2Farticulo%2F5480759.pdf&usg=AOvVaw2a9dUT5P4WAY990VR_tzYJ

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