9 Poemas de Chantal Maillard

Axis mundi

Desciendo
desciendo al cuerpo y veo
la lombriz de mi espíritu
alojada en mi vientre.
Subo, subo en espiral
hacia el motor del mundo
huyendo
huyendo del mareo
del mal de ser sola
tan sola entre las vísceras
subo al latido
me alojo
en su arritmia y descubro
mi rostro de lombriz
adherida a las válvulas
y asciendo
sigo ascendiendo en busca
de una razón que diera
sentido a mi existencia
me deslizo en la tráquea
bloqueo las palabras
asciendo
resbalo. Hay un agua
viscosa tras los ojos
resbalo y se me pegan
imágenes de un mundo
apenas insinuado
asciendo y al llegar
a la cúpula descubro
que sus paredes lisas
transparentes, vacías
tienen la textura
carnosa de mi vientre.
He bajado al espíritu
he subido al instinto.
La misma lombriz tensa
el eje que mantiene
erguida mi cintura.
El nombre que le ponga
ahora será el tuyo
pero su nombre es el
de aquellos que he amado
de aquellos que amaré
es todos y ninguno
el eje que mantiene
erguida mi cintura
me previene de ti
te crea a mi medida
y asume el reto
de ser muchos
de ser tantos
que da la impresión
que no cabrá mi espíritu
adentro de este cuerpo
que no cabrá este cuerpo
adentro de mi espíritu
por eso muero un poco
cada vez que te nombro
y sin nombrarte apenas
alcanzo a definirme.
Mi vientre es quien pronuncia
las sílabas secretas
que se inscriben arriba
en la cúpula.
Mi existencia es señal
de un fuego
que arde eternamente
en sí mismo.

No pondrás nombre al fuego

No medirás la llama
con palabras dictadas por la tribu,
no pondrás nombre al fuego,
no medirás su alcance.
Todas las llamas son el mismo fuego.
Mi cuerpo es una antorcha que alumbra los espantos
que la razón construye en sus tinieblas.
Hay que bajar al cuerpo, muy adentro,
tocar el centro ardiente, abrirlo y propagar
el gozo de la lava.
No importa en qué caderas,
en qué pecho resbale,
no importa la estatura, el sexo o la materia
pues todos caminamos sobre la misma pira.
No medirás la llama con palabras que encubren
los viejos sentimientos de los hombres.

Se hizo de noche al mediodía

Se hizo de noche al mediodía.
No pude respirar.
Tanto metal entre la carne,
aquel sabor a cieno
y sobre todo
el corazón oblicuo, sí, eso es,
el corazón oblicuo.
Como las tejas de un tejado,
resbalando.
El viento arriba
(había viento, sí, un viento suave).

Pero ya terminó. Una sombra
no hace la noche entera.
Volvamos cada uno a lo que nos distingue:
esa historia concreta, personal
que nos mantiene a salvo -mientras tanto.

Una sombra no hace la noche entera
-¿o sí la hace?

Llevo acostada largo tiempo

Llevo acostada largo tiempo
en la orilla. Mis pechos
son colinas cubiertas de hoja seca.
Levanto la cabeza y me contemplo:
en mis muslos el vello a punto de ser vello,
me incorporo: la hierba a punto de ser hierba,
doy un paso y despierto al agua
a punto de ser agua,
se asusta un ave negra a punto de ser ave a punto
de ser negra…
Un resplandor me ciega:
el bosque me contempla, a punto de ser bosque,
a punto de ser tuya.

Resurreccion en la tierra

Mirar al cielo. Luego, 
a la tierra. Decir
hay un sueño que espera ser soñado.
Un sueño espera ser soñado. 

La boca seca. No hay
saliva. Alzar los ojos,
donde los gavilanes
y los misiles. No, los ojos 
a ras de suelo,
donde la hierba, 
entre la herrumbre,
donde la hierba arde
verde y poderosa. 

He perdido las armas. 
He tirado el escudo. 
De entre todas las verdades elijo
una sola: la caricia del sol
en el tronco de mi alma 
calcinada.

Deseé alguna vez que un poeta me amase

Deseé alguna vez que un poeta me amase

Ahora duelen sus poemas en mi cuerpo‚
algo de mí que en él se reconoce hasta quebrar la imagen
de todo lo que fui.
Ahora deseo que me amase tanto que dejara de amarme
y sus palabras fuesen nieve
que el sol de junio fundiese entre mis pechos‚
allí donde su aliento insiste en acallar
esta tristeza antigua que siempre me acompaña.

No existe el infinito…

No existe el infinito:
el infinito es la sorpresa de los límites.
Alguien constata su impotencia
y luego la prolonga más allá de la imagen, en la idea,
y nace el infinito.
El infinito es el dolor
de la razón que asalta nuestro cuerpo.
No existe el infinito, pero sí el instante:
abierto, atemporal, intenso, dilatado, sólido;
en él un gesto se hace eterno.
Un gesto es un trayecto y una trayectoria,
un estuario, un delta de cuerpos que confluyen,
más que trayecto un punto, un estallido,
un gesto no es inicio ni término de nada,
no hay voluntad en el gesto, sino impacto;
un gesto no se hace: acontece.
Y cuando algo acontece no hay escapatoria:
toda mirada tiene lugar en el destello,
toda voz es un signo, toda palabra forma
parte del mismo texto.

Anduve por el dorso de tu mano, confiada…

Anduve por el dorso de tu mano, confiada,
como quien anda en las colinas
seguro de que el viento existe,
de que la tierra es firme,
de la repetición eterna de las cosas.
Mas de repente tembló el universo:
llevaste la mano a tus labios
y bostezando abriste la noche
como una gruta cálida.

Llevabas diez mil siglos despertando
y el fuego ardía impaciente en tu boca.

Frgmento 1 (de Medea)

Je suis un revenant.

He vuelto de la muerte.
De la nada enorme
el inmenso
vacío bajo el manto.

Je suis un revenant.

He vuelto transparente
fantasmal la palabra como un hilo
de saliva temblando entre los labios.
In-vertido el curso del habla.

¡Cuida bien tus deseos, tú
que vienes a oírme,
no sea que se cumplan!

Quise volver entre los vivos
abandonar el don
de los abismos. Quise
cerrar los ojos que mantienen
despierta en las tinieblas y volver
a abrir los que distinguen
las cosas por su luz.
Lo deseé. Lo quise. Ahora
añoro el reino de las sombras.
Sofoco. Golpeo
el hielo endurecido
tratando de abrir un agujero
un túnel que conduzca
de vuelta a lo perdido. Me destrozo
las uñas. Resbalo.

He olvidado cómo hacer.

Contempla tus errores
tú que ahora penetras en mi celda,
que yo consideré los míos
hace ya mucho tiempo.

Chantal Maillard  (Bruselas, 1951). Poeta, ensayista de origen belga ,nacionalizada española en 1968 . Doctora en Filosofía pura , se especializó en Filosofías de la India en la Universidad de Benarés; en 1990 comenzó a ejercer como profesora de Estética, Teoría de las Artes, y Filosofía Oriental, en la Universidad de Málaga.

La mayor parte de su infancia transcurre sacudida por sucesivos cambios de residencia e internados, tanto en Bélgica como en España. Sus mejores recuerdos se sitúan en un internado laico de Le Coq sur mer/ De Haan (Flandes Occidental) en los años 1961-1963; los peores, en un internado religioso de Bruselas en el curso 1963-1964. A los doce años escribe una primera novela; a los catorce, ya en Málaga descubre la filosofía y escribe una segunda novela; a los quince, un centenar de canciones y dos libros de poemas.

A partir de 1969, al tiempo que adopta la nacionalidad española, empieza a escribir en castellano. Estudia Filosofía y Psicología. Después de doctorarse en Filosofía obtiene del Ministerio de Exterior una beca postdoctoral para estudiar Filosofía y Religiones Indias en la Banaras Hindu University. En el otoño de 1987 viaja a India por primera vez. Volverá a Benarés en sucesivas ocasiones, combinando sus estancias con la docencia en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Málaga, como profesora titular de Estética y Teoría de las Artes. A partir de 1998 desarrolla una labor crítica en el Suplemento Cultural del ABC y de El País, traduce a Henri Michaux, difunde el pensamiento indio con diversas publicaciones y promueve la creación de asignaturas de filosofía y estética intercultural en la Universidad de Málaga.

En el año 2000 su vida docente queda súbitamente interrumpida. A partir de entonces ha seguido escribiendo.

Como poeta, algunas de sus publicaciones son :

Azul en Re menor”(1982) «Semillas para un cuerpo» 1987, Premio Leonor de poesía «Hainuwele» 1990, 
Premio Ricardo Molina 
, «La otra orilla» 1990, «Poemas a mi muerte» 1994, Premio Santa Cruz de La Palma,” Jaisalmer” (1996). «Conjuros» 2001, «Lógica borrosa» 2002,  «Matar a Platón» 2004, Premio Nacional de poesía, y “Notas al margen“. 

Con el poemario “Hilos“, publicado en 2007,  0btuvo el Premio Nacional de la Crítica, Medea ( 2019). Lo que bebe el pájaro en la fuente y no es el agua (Poesía reunida, 2004-2020 Galaxia Gutenberg, 2022).

En 2023 fue galardonada con el premio Leteo.


Ha cultivado la prosa poética en «Filosofía en los días críticos», «Diarios 1996-1998» y «Benarés».

Como ensayista destacan sus trabajos sobre filosofía como ” María Zambrano y lo divino” (1990), “ La sabiduria como estética: China: Confucianismo, Budismo Y Taoísmo “(1995), ¿Es posible un mundo sin violencia?, (Vaso Roto, Madrid- México, 2018), Las venas del dragón (Galaxia Gutenberg, 2021.)

En el 2020 publicó el libro escrito junto a Piedad Bonnett DANIEL, Voces en duelo (Editorial Vaso Roto. Madrid / México). Una antología conjunta que reúne los textos que escribieron a raíz del suicidio de sus respectivos hijos.

Enlaces de interés :

https://chantalmaillard.com

https://www.facebook.com/chantalmaillardpoesia

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