quiero abrir mi cabeza y esparcirla sobre la mesa para que me ayudes a ordenarla
es que tu boca es tan fuerte es
un templo de columnas cortas es
un ramo de porcelana a golpes es
la miel que gotea en la puerta
es que mi espacio es tan seco es
un borde que resbala piedras es
un plato de sobras de carne es
la punta del hielo al eterno sur
¿dónde estaban cuando quebré el mármol?
me vieron abajo de su piel corrieron lejos
tem bl ó el puente ————— QUIETA
aparece en toalla la tarde
en una época ellos sabían mejor
¡GRACIAS POR ENSEÑARME A HABLAR!
me partieron
con su hacha los ojos aaaaaaaaaaaAAAAAAAAAA
esta espuma que brota de la boca
¡puede acariciar la belleza como a un gato!

puntas de pie
antes de irme te pregunté:
qué preferís
coger o escribir un buen poema?
nunca entendiste la sensación
de no tener cerca
una estación de servicio
donde comprar puchos.
estoy leyendo el libro que me prestaste,
y sólo me trae problemas.
por ejemplo,
qué hago
con las partes que me gustan?
no quiero dejar marcas en tus cosas
mucho menos olvidarme de algo
que me hizo bien.
ver espaldas
de gente que amamos
cruzando marcos de puertas
una y
otra
vez.
esa era la idea del poema,
me acuerdo porque pensé
que siempre me voy
de tu casa
en puntas de pie
y desearía que eso
te rompiera el corazón
como a la chica del poema
y que estuvieses
enamorado del desamor.
o preguntarte
vos también
mirás mi espalda
mientras me alejo?

la naturaleza está en tu cara
roto se acercó el silencio
quebró nuestra guarida terciopelo
pintaba las paredes como un gato
tierno el pecho un jugo
podría comer desde adentro la dulzura
esconde mi peso aniquila
podría lamer con la fuerza del que sabe
acariciar la huella del diablo
tan cómodos nos balanceamos en el barro
lanzas fermentaron la salida
igual besé tu rostro hasta que al fin
se derritió
todo el bosque.
una reja en el mar
frenamos con las manos
el derrumbe
después
me estrellé
contra tu nombre
una reja en el centro
exacto del mar
los ojos: el único órgano
que no crece
¿siempre fue así
tu mirada una fosa?

todo tiene el movimiento de las olas:
la tormenta bajando en los costados
un cuerpo que se arrastra a atravesarte
nombres retratados en cursiva sobre un lienzo verde
el empapelado rosa y blanco del cuarto de tu infancia
mi gata lamiéndose la mano para limpiar su nuca
las brazadas de espalda intentando nadar recto
enrollarte en la bolsa de dormir para siempre
la montaña derritiéndose en su llanto
los besos entre labios que gotean
pensar en sacar las espinas de una rama
morder por partes un bonobón
la piel de todos los animales
mi culo en el medio de la fiesta
intentar varias veces y que salga
no querer que entre nadie salvo ella
lo caliente de la mano sobre el frío del metal
la sangre de los dientes en la bacha
a la mañana el borde entre el cielo y el árbol
el borde con el techo de las casas
el borde del bosque que lento grita
las pisadas abriéndole espacio al aire
el rugido desde bajo hasta que ocupa todo
los hongos fermentando la madera
la maleza creciendo entre las plantas
una mano agarrando los restos
todas las respuestas acumuladas en un frasco
todas las roturas cocidas por mi madre

¿dónde están? siguen vivos pero ya no son mis padres?
con quién comprar ese pedazo de tierra quién
va a tomarme de la mano cuando él muera cuál
madera nos traemos de las frutas ya maduras
revolver en los residuos para armar la torre alta
están avanzando van a guardar de a partes
en rincones lejos : hay un ejército
hace años que se entrena
y es ahora el sol se escapa !¡
NO HAY espacio para guardar la alfombra ¿? suave
va a tener que ser el cielo
no hay espacio para besar las caras suave
va a tener que ser la espada
no hay lugar para dormir en tramos fuego
va a tener que ser la guerra
con quién comprar ese pedazo de cueva afilar las uñas resguardar las hojas perforar la boca enfrentar al diablo

la mañana
la poesía puede ser
un ángel o un puñal
tu beso una piedra
erosionada
por el agua
la mañana puede ser
una manta limpia
un archivo blanco
el borde final
de la montaña
armar el mate
esperar
el silencio
también
puede ser
estar pegados,
gritarse encima.

Karen Byk (Buenos Aires, Argentina, septiembre de 1993). Poeta. Lic. en Historia por la Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires(UTDT) y Máster en Comunicación Social y Económica (Universität der Künste, Berlín)(UdK).
Desde 2018 vive entre Berlín y Buenos Aires, desarrollando proyectos vinculados a la poesía en español. Ha liderado Infraleve, un proyecto editorial para difundir artistas latinoamericanos en Europa, y Pasajero del Muro, una iniciativa de eventos de micrófono abierto y talleres de escritura para hispanohablantes en Berlín. Karen ha participado en el programa de residencia internacional Can Serrat (Barcelona) entre septiembre y noviembre de 2025.
Participó en varios festivales de poesía, entre ellos el Latinale (Festival de Poesía Latinoamericana de Berlín); el Literarisches Colloquium Berlín; el ciclo Domicilium (organizado por Berlín Untelevised); y el festival Encuentros mínimos/poesías transversales (Ecuador).
Ha publicado los poemarios Mensajes de amor en baños públicos (Buenos Aires, 2019). Tocarle los huesos al bosque (Berlín, Siesta Verlag, 2022), Hice una fiesta y ahora quiero echarlos (Valparaíso Ediciones, 2024) y, además, los Fanzines Distancia entre líneas (Berlín, Infraleve, 2019).
Su trabajo ha aparecido en Antologías y revistas literarias con traducciones al inglés y el alemán como Periódico de Poesía (México), Op.cit. (Argentina), La Poesía Alcanza (Argentina), Lateinamerika Nachrichten (2024), alba.lateinamerika.lesen (2024), Domicilium Quarterly (Berlín, Berlin Untelevised, 2019) y The Wild World (2020), entre otras.
Como traductora ha publicado del ídish Flores de Vidrio (Milena Caserola, 2024), poemas de Debora Vogel.
Enlaces de interés :
Pagina de la autora: https://karenbyk.com
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