6 Poemas de Atukuri Mollaఆతుకూరి మొల్ల

¿Son lotos?

¿Son lotos 
 o las flechas de Cupido?
      Difícil decirlo
      de los ojos de ella.

 ¿Son los dulces trinos de los pájaros
 o de mujeres celestiales?
      Difícil decirlo
      de sus palabras.

 ¿Es la luna
 o es el espejo?
     Difícil de decir
     del su rostro.

 ¿Son potes dorados
 o un par de pájaros chakravaka?
     Difícil de decir
     de sus pechos.

 ¿Es un fluir de zafiros
 o una bandada de abejas?
      Difícil de decir 
      de su pelo .

 ¿Es una duna de arena
 o el estrado para la boda del Dios Amor?
      Difícil de decir
      de sus muslos.

 La gente se confundía
 cuando la miraban
 elegante ella.

No soy ninguna erudita

 No soy ninguna erudita
 que distingue los extranjerismos
 del idioma corriente.

 No conozco las reglas combinatorias
 ni el gran vocabulario.

 No soy ninguna experta
 en composición y elocución,
 en semántica y estilo.

 No sé de
 fonética, relaciones de casos,
 raíces verbales y figuras del habla,
 metro y prosodia, tampoco.

 No entrenada sin embargo,
 en componer poemas y épicas
 en dominar léxicos y reglas
 escribo poemas
 por la gracia del famoso Señor
 Sri Kantha Mallesa. 

         

El sol se movió en el cielo

 El sol se movió en el cielo
 desde el este a la otra punta.
 Fatigado, y transpirando, él se sumergió
 en el océano occidental
 para darse un baño.

Mi padre Kesava

 Mi padre Kesava, 
 era piadoso, amigable, 
 devoto de su gurú,
 y de Dios, en todas Sus manifestaciones,
 fijas y móviles.

 Devoto de Shiva
 él era un gurú en su propio derecho.

 Soy el regalo que Dios le hizo;
 me llaman Molla.

Como la miel endulza

Como la miel endulza
 la boca en el acto
 un poema debería cobrar sentido
 enseguida.

 Sentidos y sonidos oscuros
 no son mejores que
 una conversación entre sordos y mudos.



 
 La escritura telugu

La escritura telugu
 embellecida con dialectos y proverbos
 la hacen precisa, deliciosa,
 y una fiesta para los oídos
 de los eruditos.



 

Atukuri Molla ఆతుకూరి మొల్ల (Gopavaram, India, 1440–1530), Molla (Jazmín) es la primera mujer poeta de la lengua Telugu de la cual se han preservado sus escritos. Según cuentan las crónicas, respondiendo al desafío del poeta de la corte Tenali Ramakrishna, escribió el poema épico Molla Ramayanam, uno de los más notables de la literatura hindú, en tan sólo cinco días. El Molla Ramayanam consta de 138 slokas o versos, cantados en alabanza de una deidad, que está dividido en seis kandas, o secciones. Su lenguaje es revolucionario por utilizar el telugu, lengua popular, contra las convenciones estrictas de la época.

Su padre, Atukuri Kesanna, era alfarero en la aldea de Gopavaram, cerca de la ciudad de Atmakur, a ochenta kilómetros al norte de Nellore, en el estado de Andhra Pradesh. Desconocemos el nombre de su madre. Sus padres eran grandes devotos de Shiva. Eran discípulos iniciados del Siva Math. Así, alrededor del año 1440 d. C., nació la niña. La bebé era muy hermosa y tenía un aura divina. Inmediatamente, se llamó a astrólogos respetados para que estudiaran la posición de los astros en el momento del nacimiento y predijeran su futuro. Descubrieron que la niña había llegado al mundo en un momento desfavorable. Predijeron que la madre moriría en pocos días y señalaron muchos otros peligros. Predijeron además que si la bebé lograba superar todos los peligros y sobrevivía, viviría muchos años, más de ochenta, y alcanzaría gran renombre, ocupando un lugar de eminencia entre las grandes almas de la India; su nombre quedaría grabado en letras doradas en la historia de Vijayanagar. Su fama se extendería como la fragancia del jazmín. Según la estrella en la que nació, la llamaron «Molla«, como la flor del jazmín.

Pocos días después del nacimiento de la bebé, falleció su madre, con una expresión serena y tranquila en el rostro. Aunque Kesana lo aceptó en silencio como voluntad divina, le resultó muy difícil criar a la niña solo. Pero las mujeres del pueblo lo consolaron, prometiendo hacerse cargo de ella mientras él se dedicaba a su trabajo y continuaba con sus prácticas espirituales como antes. Kesana ofreció mentalmente a la niña a Sri Basaveshvara Shiva y la llamaba cariñosamente «Basivi», la que se dedica al servicio de Basava. A los cinco años, Molla fue enviada a la escuela del pueblo. Era de naturaleza muy tranquila, muy estudiosa y desde muy pequeña mostró una profunda espiritualidad. Siendo aún muy joven, adquirió el hábito de visitar diariamente el templo de Siva para ofrecer oraciones y rendir culto. A los doce años, Kesana la llevó ante el sacerdote de la familia en Srisailam para su iniciación. Reconociendo su extraordinaria disposición espiritual, el Gurú le dijo a Kesana que su hija no estaba destinada a la vida matrimonial; en cambio, se convertiría en santa y catorce generaciones de su familia se verían beneficiadas por ello.

A su regreso de Srisailam, Kesana le dio plena libertad a Molla para continuar con sus prácticas espirituales. Al crecer, siguió viviendo en casa, como una brahmacharini, y observando todas las reglas y normas establecidas por su gurú. Un día, como de costumbre, Molla fue al templo del pueblo para realizar su culto diario, japa, etc. Allí entró en profunda meditación. A esto le siguió una visión. En esa visión, Sri Rama se le apareció y le ordenó que escribiera el Ramayana de inmediato. Ella se levantó y se lo contó al sacerdote del templo. Él rápidamente consiguió hojas de palma para el papel, plumas de pájaro para la pluma y savia de las hojas para la tinta.

Ella meditó un rato y luego comenzó a escribir sin descanso. Completó seis cantos del Ramayana, desde el Bal Kanda hasta el Yuddha Kanda, en poco tiempo. Entonces comenzó a leerlo en voz alta. Era una composición excelente. El sacerdote corrió al pueblo para informar a la gente de este asombroso acontecimiento y los invitó a escuchar el Ramayana de Molla.

La noticia pronto se extendió a los pueblos vecinos. La gente comenzó a visitar el templo de Siva a diario para escuchar el Ramayana que ella había compuesto. Poco a poco, la noticia llegó a la capital del imperio y luego a la corte real. Siendo él mismo un gran erudito, el rey Krishna Deva Raya deseaba escuchar el Ramayana de Molla. En consecuencia, se enviaron órdenes para que la trajeran a la corte real. Molla fue llevada con majestuosa dignidad desde su aldea de Gopavaram hasta la corte real. Cuando recitó el Ramayana con su melodiosa voz, el rey y sus cortesanos la escucharon embelesados.

En la corte, los ocho poetas de alto rango quisieron poner a prueba el talento poético de Molla ante el emperador. Le pidieron que demostrara su talento componiendo dos estrofas, en una métrica específica, sobre el tema de «Cómo el majestuoso elefante fue salvado de las garras del cocodrilo, más fuerte que él». Este tema se encuentra en el octavo canto del segundo capítulo del Bhagavata Purana. Le dieron solo un minuto para pensar. Molla alzó la vista al cielo, cerró los ojos, oró mentalmente a Sri Rama y, con su melodiosa voz, cantó los dos poemas en el tiempo estipulado. Todos los poetas quedaron mudos. Había logrado silenciarlos a todos.

Entonces, los poetas de la corte real no solo le otorgaron el título de «Kavi Ratna», sino que también recomendaron al rey que honrara a esta santa y poetisa con el «Suvarna Abhisheka», una ofrenda de oro, a lo que el rey accedió. De nuevo en la corte del rey, uno de los poetas, Tenali Rama, le hizo algunas preguntas.

Aquí están las preguntas y las respuestas de Molla:

Pregunta: ¿Quién es su gurú?

Respuesta: Sri Kantha Mallikarjuna, el gurú de todos los gurús.

Pregunta: ¿Por qué eligió componer su Ramayana en lenguaje coloquial?

Respuesta: Este Ramayana es solo para el pueblo. Si hubiera usado sánscrito, sería como cantarle a una persona sordomuda. Sería como un burro que lleva sándalo y solo conoce la cantidad, no la calidad. Hijo mío, si la caña de azúcar está doblada y baja, ¿acaso eso disminuye su dulzura?

Pregunta: ¿Por qué no ha dedicado su libro al emperador?

Respuesta: ¿Acaso es mi libro? Pertenece a Sri Rama. Yo solo soy un instrumento.

Pregunta: Nacida y criada en una aldea remota, y además en una familia de alfareros, ¿cómo pudo adquirir una visión espiritual tan profunda?

Respuesta: Gourishwara, el dador del conocimiento supremo, me ha concedido, mediante su infinita misericordia, una bendición especial. Mi esfuerzo y mi aguda observación también han contribuido.

Pregunta: ¿Cómo? Explíquelo, por favor.

Respuesta: Mi padre era alfarero y lo observé modelando figuras de todas las formas animadas e inanimadas. Las preparaba todas con una sola sustancia: arcilla. Todos los días en nuestra aldea vemos aceite en las semillas, mantequilla en la cuajada, agua en los manantiales subterráneos, fuego en la leña. De igual modo, el Atman se percibe en el Ser.

En el Sevetasvatara Upanishad (1.15, 16) se encuentran cuatro símiles con distintos matices de significado. El primero sugiere que el Atman está presente en todas partes, así como el aceite impregna toda la semilla de sésamo. La segunda implica que el Atman impersonal, aunque omnipresente, asume la forma del Dios personal bajo la influencia del devoto, como la mantequilla en la leche. La tercera transmite la idea de que la dicha del Atman nos libera de todo sufrimiento, del mismo modo que un hombre que cava en busca de agua se libera de su apuro al alcanzar el nivel freático. La cuarta sugiere que al frotar un palo contra otro se obtiene fuego. Principalmente, todas transmiten implícitamente la idea de la inmanencia de Dios.

Al regresar a su pueblo natal, Molla confió su Ramayana, que ya estaba dedicada a Sri Kantha Malleswara, a las autoridades del templo. Habiendo concluido su misión vital, se despidió de la deidad y de los aldeanos, y partió hacia Srisailam para dedicar el resto de su vida a realizar grandes austeridades. Durante sus últimos días, también dedicó mucho tiempo a predicar a aquellos buscadores de Dios que acudían a ella en busca de inspiración e iluminación.

Molla entró en Mahasamadhi** alrededor del año 1530 d. C., a la avanzada edad de noventa años. Aunque su cuerpo físico ya no está, su vida seguirá siendo un ejemplo vivo para las generaciones venideras. Los poemas que compuso a lo largo de su vida se cantan en todo el país donde se habla telugu. Su sencillez y su intenso fervor espiritual los han hecho populares durante los últimos quinientos años.

Fuente: Studies in sri vaishnava literature by Dr. M. Varadarajan, M.A., Ph.D., Published by Sri Ananth Publications, Tirupati. Una colección de artículos escritos por el reconocido erudito vaishnava Dr. M. Varadarajan. El libro es un brillante ejemplo de su profunda erudición y exhaustivo conocimiento de la filosofía vaishnava.

**(del sánscrito maha, «gran», y samadhi, «absorción» o «unión divina») es el proceso consciente y voluntario mediante el cual un maestro iluminado o yogui abandona su cuerpo físico

Enlaces de interés :

Fuente de la vio: https://web.archive.org/web/20021209055352/http://www.tirumala.org/sapthagiri/112002/molla.htm

https://books.google.es/books?id=QymrCwAAQBAJ&dq=Atukuri+Molla+kesanna&pg=PA83&redir_esc=y#v=onepage&q=Atukuri%20Molla%20kesanna&f=false

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