The Stolen Child
Where dips the rocky highland
Of Sleuth Wood in the lake,
There lies a leafy island
Where flapping herons wake
The drowsy water-rats:
There we’ve hid our faery vats,
Full of berries
And of reddest stolen cherries.
Come away, O human child!
To the waters and the wild
With a faery, hand in hand,
For the world’s more full of weeping than you can understand.
Where the wave of moonlight glosses
The dim grey sands with light,
Far off by furthest Rosses
We foot it all the night,
Weaving olden dances,
Mingling hands and mingling glances
Till the moon has taken flight;
To and fro we leap
And chase the frothy bubbles,
While the world is full of troubles
And is anxious in its sleep.
Come away, O human child!
To the waters and the wild
With a faery, hand in hand,
For the world’s more full of weeping than you can understand.
Where the wandering water gushes
From the hills above Glen-Car,
In pools among the rushes
That scarce could bathe a star,
We seek for slumbering trout
And whispering in their ears
Give them unquiet dreams;
Leaning softly out
From ferns that drop their tears
Over the young streams.
Come away, O human child!
To the waters and the wild
With a faery, hand in hand,
For the world’s more full of weeping than you can understand.
Away with us he’s going,
The solemn-eyed:
He’ll hear no more the lowing
Of the calves on the warm hillside
Or the kettle on the hob
Sing peace into his breast,
Or see the brown mice bob
Round and round the oatmeal-chest.
For he comes, the human child,
To the waters and the wild
With a faery, hand in hand,
From a world more full of weeping than he can understand.
El niño robado
Donde se zambullen las montañas rocosas
del bosque de Sleuth en el lago,
hay una boscosa isla
donde las garzas al aletear despiertan
a las soñolientas ratas de agua:
Allí hemos ocultado nuestras tinajas encantadas,
llenas de bayas
y de las cerezas robadas más rojas.
¡Márchate, oh niño humano!
a las aguas y lo silvestre
con un hada, de la mano,
pues hay en el mundo más llanto del que puedes entender.
Donde las olas del claro de luna alumbran
las oscuras arenas grises con su brillo,
lejos, en el lejano Rosses
nosotros caminamos por ellas toda la noche,
tejiendo viejas danzas,
juntando las manos y juntando las miradas
hasta que la luna emprende el vuelo;
Saltamos de un lado a otro
y cazamos las burbujas de la espuma,
mientras el mundo está lleno de problemas
y duerme con ansiedad.
¡Márchate, oh niño humano!
a las aguas y lo silvestre
con un hada, de la mano,
pues hay en el mundo más llanto del que puedes entender.
Donde el agua errante cae
desde los cerros a Glen-Car,
en lagunas entre los rápidos
que casi podrían bañar una estrella,
buscamos las truchas que dormitan
y susurrando en sus oídos
les damos sueños inquietos;
Inclinándonos con suavidad desde
los helechos que lloran
sobre los jóvenes arroyos.
¡Márchate, oh niño humano!
a las aguas y lo silvestre
con un hada, de la mano,
pues hay en el mundo más llanto del que puedes entender.
Con nosotros se marcha
el de mirada solemne:
Ya no oirá el mugido
de los terneros en la cálida colina
o a la tetera en la cocina
cantar paz para su pecho,
ni verá el cuello pardo de los ratones
alrededor del cajón de la harina de avena.
Pues se viene, el niño humano,
a las aguas y lo silvestre
con un hada, de la mano,
desde un mundo con más llanto del que puede entender.

The Fiddler Of Dooney
When I play on my fiddle in Dooney,
Folk dance like a wave of the sea;
My cousin is priest in Kilvarnet,
My brother in Mocharabuiee.
I passed my brother and cousin:
They read in their books of prayer;
I read in my book of songs
I bought at the Sligo fair.
When we come at the end of time
To Peter sitting in state,
He will smile on the three old spirits,
But call me first through the gate;
For the good are always the merry,
Save by an evil chance,
And the merry love the fiddle,
And the merry love to dance:
And when the folk there spy me,
They will all come up to me,
With ‘Here is the fiddler of Dooney!’
And dance like a wave of the sea.
El violinista de Dooney
Cuando toco mi violín en Dooney,
la gente baila como una ola del mar;
Mi primo es un cura en Kilvarnet,
mi hermano en Mocharabuiee.
Me crucé con mi hermano y mi primo:
leían sus libros de oraciones;
Yo leía mi libro de canciones
que compré en la feria de Sligo.
Cuando lleguemos el día final
donde Pedro, majestuoso,
él sonreirá a las tres viejas almas,
pero me hará pasar primero por el portal;
Pues los buenos son siempre los alegres;
Salvo por algún maligno azar,
y los alegres aman el violín,
y los alegres aman bailar:
Y cuando la gente allí me vea,
vendrán todos hacia mí,
diciendo ‘¡Aquí está el violinista de Dooney!’
y bailarán como una ola del mar.

Libélula
Para que no se hunda la civilización
y pierda su gran batalla,
calla al perro y ata el caballo
de una estaca bien lejos:
nuestro señor el César está en su tienda
ante los mapas desplegados,
sus ojos fijos en la nada,
su cabeza apoyada en la mano.
Como una libélula en el río,
Su mente se mueve en el silencio.
Para que las torres sin cúspide ardan
y los hombres recuerden tu rostro,
muévete suavemente, si has de moverte
en este paraje solitario.
Piensa, mujer en una parte, niña en tres,
que nadie observa. Con sus pies
practica un rastreado chapucero
que aprendió en la calle.
Como una libélula en el río,
Su mente se mueve en el silencio.
Para que las púberes encuentren
al primer Adán con que soñaron,
cierra la puerta de la capilla del papa
y no dejes entrar a los niños.
En ese andamio se inclina Miguel Ángel.
Haciendo menos ruido que un ratón
Su mano se mueve de aquí para allá.
Como una libélula en el río,
Su mente se mueve en el silencio.
Traducción de Nicolás Suescún

Moscas de largas zancas
Para que la civilización no se hunda,
perdida su gran batalla,
haz callar al perro, ata el potrillo
a un poste distante.
César, nuestro amo, se halla en la tienda
donde los mapas está desplegados,
sus ojos fijos en el vacío
y una mano bajo el mentón.
Como una mosca de largas zancas sobre el río
su mente se mueve en el silencio.
Para que las insuperables torres sean quemadas
y los hombres memoren el rostro,
muévete lo más suavemente posible, si debes hacerlo
en este solitario lugar.
Ella piensa, en parte mujer, tres parte niña,
que nadie la mira; sus pies
ensayan un paso de baile
aprendido en la calle.
Como una mosca de largas zancas sobre el río
su mente se mueve en el silencio.
Para que las muchachas púberes puedan encontrar
el primer Adán en su pensamiento,
cierra la puerta de la capilla papal,
mantén fuera esas niñas.
Ahí en el andamio está acostado Miguel Angel.
Sin más ruido que el que hacen los ratones
mueve su mano de un lado a otro.
Como una mosca de largas zancas sobre el río
su mente se mueve en el silencio.
Versión de Alberto Girri

He wishes for the cloth of heaven
Had I the heavens’ embroidered cloths,
Enwrought with golden and silver light,
The blue and the dim and the dark cloths
Of night and light and the half-light,
I would spread the cloths under your feet:
But I, being poor, have only my dreams;
I have spread my dreams under your feet;
Tread softly because you tread on my dreams.
Las telas del cielo
Si tuviese yo las telas bordadas del cielo,
Recamadas con luz dorada y plateada,
Las telas azules y las tenues y las oscuras
De la noche y la luz y la media luz,
Extendería las telas bajo tus pies:
Pero, siendo pobre, sólo tengo mis sueños;
He extendido mis sueños bajo tus pies;
Pisa suavemente, pues pisas mis sueños.

William B. Yeats y su esposa George Hyde-Lees
Una joven y vieja mujer
¿Cuál fue el alegre muchacho que más me agradó
de todos cuantos yacieron conmigo?
Respondo que mi alma entregué
y en el dolor amé,
mas gran placer me dio un muchacho
al que físicamente amé.
Libre del cerco de sus brazos
reía al pensar que era tal su pasión
que él imaginaba que yo entregaba el alma
cuando sólo existía el contacto de dos cuerpos,
y reía sobre su pecho al pensar
que era la misma entrega que hay entre las bestias.
Di lo que otras dieron
después de quitarse la ropa,
mas cuando este alma del cuerpo se despoje
y desnuda vaya a lo desnudo
aquel a quien halló encontrará allí dentro
lo que ningún otro conoce.
y dará lo suyo y tomará lo suyo
y regirá por derecho propio;
Y aunque amó en el dolor
tanto se aferra y se cierra,
que ningún ave diurna
osaría extinguir tal deleite.

When you are old
When you are old and grey and full of sleep,
And nodding by the fire, take down this book,
And slowly read, and dream the soft look
Your eyes had oncee, and of their shadows deep;
How many loved your moments of glad grace,
And loved your beauty with love false or true,
But one man loved the pilgrim soul in you,
And loved the sorrows of your changing face;
And bending down beside the glowing bars,
Murmur, a little sadly, how Love fled
And paced upon the mountains overhead
And hid his face amid a crowd of stars.

The cat and the moon
The cat went here and there
And the moon spun round like a top,
And the nearest kin of the moon,
The creeping cat, looked up.
Black Minnaloushe stared at the moon,
For, wander and wail as he would,
The pure cold light in the sky
Troubled his animal blood.
Minnaloushe runs in the grass
Lifting his delicate feet.
Do you dance, Minnaloushe, do you dance?
When two close kindred meet,
What better than call a dance?
Maybe the moon may learn,
Tired of that courtly fashion,
A new dance turn.
Minnaloushe creeps through the grass
From moonlit place to place,
The sacred moon overhead
Has taken a new phase.
Does Minnaloushe know that his pupils
Will pass from change to change,
And that from round to crescent,
From crescent to round they range?
Minnaloushe creeps through the grass
Alone, important and wise,
And lifts to the changing moon
His changing eyes.
El gato y la luna
El gato se fue aquí y allá
y la luna giraba como una peonza.
y el primo hermano de la luna,
el gato rampante, miró hacia arriba.
El negro Minaluch observó la luna,
y por mucho que se moviera y maullara,
la fría y pura luz en el cielo
conmovía su sangre animal.
Minaluch corre por la hierba,
alzando las delicadas patas.
¿Bailas, Minaluch, bailas?
Cuando dos almas gemelas se encuentran,
¿hay algo mejor que un baile?
Quizá la luna aprenda,
cansada de modas palaciegas,
una nueva manera de bailar.
Minaluch se arrastra por la hierba,
pasando de un lugar a otro,
iluminado por la sagrada luna
que ha entrado en una nueva fase.
¿Sabe Minaluch que sus pupilas
pasarán de un cambio a otro,
y que van de luna llena a media luna,
de media luna a luna llena?
Minaluch se arrastra por la hierba
solo, importante y sabio,
y alza hacia la luna cambiante
sus cambiantes ojos.

Sueños rotos
Hay gris en tus cabellos;
los jóvenes ya no se quedan sin aliento
a tu paso;
acaso te bendiga algún vejete
porque fue tu plegaria
la que lo salvó en el lecho de muerte.
Por tu bien -que ha sabido de todo dolor del corazón,
y que ha impartido todo el dolor del corazón,
desde la magra niñez acumulando
onerosa belleza- por tu solo bien
el cielo desvió el golpe de su sino,
tan grande su porción en la paz que estableces
con sólo penetrar dentro de un cuarto.
Tu belleza no puede sino dejar entre nosotros
vagos recuerdos, recuerdos nada más.
Cuando los viejos se cansen de hablar, un joven
le dirá a un viejo: «Háblame de esa dama
que terco en su pasión nos cantaba el poeta
cuando ya su sangre debiera estar helada por los años».
Vagos recuerdos, recuerdos nada más.
Pero en la tumba todos, todos se verán renovados.
La certidumbre de que veré a esa dama
reclinada o erecta o caminando
en el primor inicial de su feminidad
y con el fervor de mis ojos juveniles,
me ha puesto a balbucear como un tonto.
Era más bella que cualquiera
no obstante tu cuerpo tenía una tacha;
tus manos pequeñas no eran bellas,
y temo que has de correr
y las hundirás hasta la muñeca
en ese lago misterioso, siempre rebosante
donde todos los que cumplieron la ley sacra
se hunden y resurgen perfectos. Deja intactas
las manos que besé,
por bien del viejo bien.
Muere el último toque de media noche.
Todo el día, en la misma silla
de sueño a sueño y rima a rima he errado,
en charla incoherente con una imagen de aire:
vagos recuerdos, recuerdos nada más.
Versión de Hernando Valencia Goelkel

La muerte
Ni miedo ni esperanza
acompañan al animal que muere;
el hombre aguarda su final
temiendo y esperando todo;
muchas veces murió,
muchas se levantó de nuevo.
Un gran hombre con su orgullo
al enfrentar asesinos
hunde en el escarnio
la cesación del aliento.
Él conoce la muerte a fondo —
el hombre creó la muerte.
Traducción de Gerardo Gambolini

William Butler Yeats /jerts/ (Dublín,Irlanda, 13 de junio de 1865- Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 28 de enero de 1939). Poeta, dramaturgo, periodista, senador, autor y empresario de teatro, Premio Nobel de Literatura, 1923. Creador del estilo celta crepuscular, fue sin duda el máximo representante del renacimiento de la literatura irlandesa moderna, y uno de los autores más destacados del siglo XX.
Hijo de Susan Pollexfen Yeats, que provenía de una familia angloirlandesa de comerciantes protestantes y del pintor John Butler Yeats.
En 1867, a los dos años, Yeats se trasladó con su familia a Londres donde vivió cinco años, pues en julio de 1872 regresó con su madre y sus hermanos al condado irlandés de Sligo, donde vivían sus abuelos y donde pudo contemplar la montaña Benbulbin, considerada «la montaña mágica» de Irlanda. Allí se empapó de los mitos y leyendas, de los cuentos de hadas que contaba la gente humilde de Irlanda; su madre le hablaba de duendes y gnomos, los campesinos relataban experiencias y encuentros con la «gente pequeña»; como él mismo admitió: «El lugar que realmente tuvo mayor influencia en mi vida fue Sligo». Actualmente la zona de la montaña Benbulbin es conocida como la “tierra de Yeats”, ya que el poeta se inspiró en su silueta mágica para muchos de sus versos.
En octubre de 1874 volvió de nuevo con su familia a Londres. En la primavera de 1877 William comenzó sus estudios en la escuela londinense de Godolphin de Hammersmith, pero ante el escaso éxito de su padre como pintor, se marcharon en el verano de 1881 a Balscadden Cottage, en Howth, cerca de Dublín. Yeats empezó a escribir y a leer poesía. Estudió en la Erasmus Smith High School hasta diciembre de 1883, de forma poco aplicada y desinteresada, ya que lo único que parecía interesarle era la poesía, que ya desde esa época empezaba a leer con asiduidad. En esa etapa comenzó a escribir poesía en un estilo simbolista, pues estaba interesado, sobre todo, en la poesía francesa simbolista de aquel tiempo, y empezó a experimentar con vivencias paranormales y con el espiritismo. La ciencia le parecía que a pesar de su efectividad, lejos de llegar a las más importantes verdades para el ser humano, las evadía al negar ciertas experiencias o despreciarlas como afecciones o manías mentales; en contraste con esto veía a la poesía, la belleza y el arte como la verdad, y, tras renunciar a la religión protestante de su madre en 1880, empezó a sentirse atraído por el misticismo de la India.
En 1884 intentó en vano asistir al Trinity College; más tarde y sin estar completamente seguro, entró en la Escuela Metropolitana de Arte de Dublín, donde empezó a estudiar pintura. Allí conoció a George William Russell (que usó el pseudónimo de AE, termino gnóstico para denominar a los primeros seres vivos), que también estaba muy interesado en el misticismo, y con el cual entabló una amistad de por vida.
En 1887 Yeats se muda de nuevo a Londres donde escuchó hablar sobre la Sociedad Teosófica, un nuevo movimiento que afirmaba tener la posibilidad de ofrecer una ‘síntesis’ de religión, ciencia y filosofía; así que en Mayo de 1887 visitó a Madame Helena P. Blavatsky, su fundadora. Después de varias conversaciones con ella, Yeats dio uno de sus primeros pasos en su camino de la sabiduría oculta, y se unió a la famosa Sociedad Teosófica de Londres en Noviembre de 1888. Transcurridos dos años, en agosto de 1890 renunció a la Sociedad Teosófica. Mientras tanto, había descubierto otra sociedad a la que varios de sus amigos en la Sociedad Teosófica estaban uniéndose: La «Orden Hermética de la Aurora Dorada» (Golden Dawn). El 7 de Marzo de 1890 Yeats fue iniciado como Neófito 0=0 en el Templo Isis-Urania, ubicado en la calle Fitzroy nº 17 de Londres, y tomó el nombre de «Demon est Deus Inversus» (D.E.D.I., «El Diablo Es Dios Invertido»).
Yeats fue miembro activo de la Orden Hermética de la Golden Dawn (Aurora Dorada) durante 32 años. La pureza mágica original de la Golden Dawn era esencial desde el punto de vista de Yeats, por el poder de la imaginación y la interacción de las mentes. Yeats expresó sus pensamientos referentes a la magia en un ensayo publicado en 1901 llamado «Magic»:
«Creo en la práctica y filosofía de lo que hemos acordado en denominar magia, en la cual debo llamar a la evocación de espíritus, a pesar de que no sé qué son, en el poder de crear ilusiones mágicas, en las visiones de la verdad en las profundidades de la mente cuando los ojos están cerrados; y creo en tres doctrinas, las cuales, pienso, han sido dadas en los primeros tiempos, y han sido los fundamentos de casi todas las prácticas mágicas. Estas doctrinas son:
1- Que las fronteras de nuestra mente están siempre en movimiento, y que muchas mentes pueden fluir hacia otra, y crear o revelar una única mente, una única energía, como si fueran una sola.
2- Que las fronteras de nuestras memorias son como movedizas, y que nuestras memorias son una parte de una gran memoria, la memoria de la Naturaleza misma.
3- Que esta gran mente y esta gran memoria pueden ser evocadas por símbolos.»
Su primer volumen de versos fue El peregrinaje de Oisin (1889), le siguieron La isla del lago de Innisfree (1893) y el Libro de poemas irlandeses (1895), en un tono romántico y melancólico que él creía característico de los celtas. Escribió también El crepúsculo celta (1893), La rosa secreta (1897) y El viento entre los juncos (1899), basados en leyendas irlandesas.
En 1896 regresó a Irlanda, donde se integró al movimiento del renacimiento literario de su país. Con la ayuda de la dramaturga nacionalista Lady Gregory fundó el Teatro Nacional Irlandés en 1901, que más tarde se instalaría en el Abbey Theatre de Dublín, de gran impacto en el desarrollo cultural de Irlanda. Yeats escribió algunas piezas para esta compañía, de la que fue director hasta su muerte. A través de su labor como director y autor, consiguió convertirlo en uno de los más importantes del mundo, y en centro principal del renacimiento literario irlandés. Algunas de sus obras fueron La condesa Cathleen (1892, representada en 1899), El país de nuestros anhelos (1894), o Cathleen Ni Houlihan (1902), entre otras.
A partir de 1900, su poesía se hizo más física y realista. Renunció en gran medida a las creencias trascendentales de su juventud, aunque seguía preocupado por las máscaras físicas y espirituales, así como por las teorías cíclicas de la vida.
En la vida de Yeats hubo una mujer, Maud Gonne, que fue el gran amor y la musa. Desde que la conoció en Londres el 30 de enero de 1889, cuando Maud tenía 22 años, vivió obsesionado por ella hasta el final de sus días. “Un coche de caballos llegó a nuestra puerta en Bedford Park con la señorita Maud Gonne”, escribió Yeats, “y empezó la mayor parte de mi vida”. Era una imagen asombrosa: metro ochenta de estatura, cabello bronceado, enormes ojos melancólicos y una piel hermosa, una exdebutante inglesa de 22 años, hija de un oficial del ejército, apasionada por el nacionalismo irlandés y amante de la poesía romántica. Nada más conocerla escribió «Jamás pensé que vería en una mujer real semejante belleza. Provenía de imagenes famosas, de poemas, de un pasado legendario». A pesar de que Yeats nunca fue correspondido por su amada; le pidió matrimonio cuatro veces y las cuatro le rechazó, fueron grandes amigos. Yeats participó, influido por Maud, en las acciones del Movimiento Nacionalista Irlandés. La obra de teatro de Yeats, Cathleen Ni Houlihan fue escrita especialmente para ella. El escritor que se había iniciado en el ocultismo convenció Maud Gonne de que al nacionalismo irlandés le faltaba un componente espiritual y creó con su ayuda una Orden Mística Celta que se instaló en la Isla de Castle, en Lough Key, Condado de Roscommon. Maud Gonne es recordada con frecuencia como el interés amoroso no correspondido del poeta W.B. Yeats, mientras que sus logros como nacionalista, artista, actriz, conferenciante, polemista, escritora y activista social suelen ser marginados. En particular, su papel en la lucha contra la pobreza perenne y las crisis intermitentes de subsistencia que azotaron a Irlanda en la última década del siglo XIX y principios del siglo XX ha sido en gran medida ignorado u olvidado. Maud fue sufragista, pacifista y participó en la lucha feminista de la mujer irlandesa. La relación entre W.B. Yeats y Maud Gonne se diluyó en el verano de 1917, que ambos pasaron juntos. El poeta atravesaba un periodo depresivo y de inestabilidad emocional e incluso le había propuesto matrimonio a Iseult, la hija de Maud Gonne, de 23 años quien también le rechazó. “Los poetas nunca deberían casarse”, le dijo Maud Gonne a WB Yeats poco antes de comprometerse con otro, sin decírselo. “El mundo debería agradecerme no haberme casado contigo”.
Leer sobre Maud Gonne(1)

Yeats, logró comprar una torre normanda en Kiltartan Cross y se finalmente se casó con Bertha «Georgie» Hyde-Lees, en octubre de 1917. Yeats tenía ya 51 años y Georgie 25. Su padrino de boda fué el poeta Ezra Pound quien también había sido su secretario. Tuvieron una hija, Anne, quien nació en Dublin en febrero de 1919, y un hijo, Michael, nacido en Oxfordshire en 1921. A raíz de su matrimonio Yeats comenzó a experimentar con la escritura automática influenciado por su esposa, quien era una médium con un talento especial para este tipo de escritura. Asiste a sesiones espiritas donde contacta con el espíritu del andalusí Leo Africanus quien le dice que es «el guía del poeta».
Cuando Irlanda finalmente alcanzó su independencia ejerció como senador por dos periodos legislativos (1922 a 1928).
En Julio de 1922, Yeats recibió el grado de Honorario del Trinity College de Dublin. En 1923 recibió el premio Nobel de literatura. Fue consciente en todo momento del valor simbólico que este premio tenía, precisamente poco después de que Irlanda consiguiera la independencia, y subrayó este hecho siempre que le era posible. En respuesta a las muchas cartas de felicitación que recibió dijo: «considero que este honor no ha venido a mí tanto como individuo que como representante de la literatura irlandesa; este reconocimiento es parte de la bienvenida por parte de Europa al Estado Libre Irlandés».
En 1925 escribió el tratado esotérico Una visión, donde expresa su creencia en la íntima relación entre la imaginación poética y los arquetipos universales. La torre (1928), La escalera de caracol (1933), The Words upon the Window Pane (1934) y Purgatory(1938), son libros impregnados por la visión esotérica del autor.
Yeats también reveló algunos episodios de su vida en Autobiografías (1927) y Dramatis personae (1936). Sus dos últimas publicaciones fueron Luna llena en marzo (1935) y Últimos poemas y Dos obras de teatro (1939).
W. B.Yeats falleció el 28 de enero de 1939 en la localidad francesa de Menton a los 73 años. Fue enterrado cerca de allí, en Roquebrune siguiendo las instrucciones que Yeats había dado a su esposa, Georgie, que lo sepultara en Roquebrune, y que cuando el mundo dejara de ponerle atención, trasladara sus restos a la ciudad irlandesa de Sligo. Y así se había hecho.
Pero en años recientes se hallaron documentos de comunicación entre las embajadas irlandesa y francesa que demuestran que, aunque el poeta fue sepultado en el cementerio de la iglesia local, sus restos fueron arrojados en 1946 a un osario común. Cuando se cumplió la voluntad de Yeats de regresar a Irlanda y un buque de la armada irlandesa lo llevó con gran pompa e himnos varios de Niza a Galway en 1948, quién allí iba no era el poeta, o al menos distaba de viajar completo. El encargado de preparar la repatriación del poeta fue el diplomático francés Bernard Caillox. Según se sabe ahora, Caillox comunicó que «es imposible devolver los restos auténticos y completos del señor Yeats».
El diplomático también informó del hallazgo de «un corsé de hierro, un cráneo y una Biblia» que podrían pertenecerle. La calavera era lo más verosímil, porque Yeats tenía un cráneo poco común , de gran tamaño. Además el escritor utilizaba un corsé, porque padecía una hernia en la espalda. El problema es que a su lado fue inhumado el ciudadano inglés Alfred Hillis, que también utilizaba un corsé, debido a una tuberculosis espinal. La familia de Hillis sostiene que los huesos que se enviaron finalmente a Irlanda fueron mayormente los de su antepasado. En realidad todo resultó una enorme chapuza, pues en una era previa al ADN se encargó a un médico componer un esqueleto creíble juntando huesos de tamaños similares.
Esos documentos aparecieron en el castillo familiar de un descendiente del poeta francés Paul Claudel. Claudel y Yeats se habían tratado en los años veinte, porque compartían interés por el simbolismo y el teatro japonés.
Con o sin los huesos de Yeats, en la tumba sencilla, sita en el cementerio parroquial de Drumcliff, puede leerse el siguiente epitafio :
«Echando una fría mirada a la vida y la muerte, jinete, ¡pasa!».
En Irlanda se puede visitar esa tumba, en un hermoso recorrido por una ruta que conecta 14 lugares asociados a la poesía de Yeats.
El mayor logro de Yeats fue independizar la cultura irlandesa de los moldes ingleses, tanto en la temática como en la expresión. La poesía de Yeats suele estar inspirada en el paisaje, los ambientes y los mitos de la cultura tradicional irlandesa, especialmente en las leyendas de origen celta, con una constante preocupación por la musicalidad del verso.
Enlaces de interés :
Biografía : https://www.biografiasyvidas.com/biografia/y/yeats.htm / https://es.wikipedia.org/wiki/William_Butler_Yeats
https://auroradorada.com/yeats.htm
(1) Maud Gonne: