11 Poemas de Nicanor Parra


Padre nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo
lleno de toda clase de problemas
con el ceño fruncido
como si fueras un hombre vulgar y corriente

no pienses más en nosotros.

Comprendemos que sufres
porque no puedes arreglar las cosas.
Sabemos que el Demonio no te deja tranquilo

Él se ríe de ti
pero nosotros lloramos contigo:
no te preocupes de sus risas diabólicas.

Padre nuestro que estás donde estás

rodeado de ángeles desleales

sinceramente: no sufras más por nosotros

tienes que darte cuenta

de que los dioses no son infalibles

y que nosotros perdonamos todo.

Cambios de nombre

A los amantes de las bellas letras
hago llegar mis mejores deseos
voy a cambiar de nombre a algunas cosas.
Mi posición es ésta:
El poeta no cumple su palabra
si no cambia los nombres de las cosas.
¿Con qué razón el sol
ha de seguir llamándose sol?
¡Pido que se llame Micifuz
el de las botas de cuarenta leguas!

¿Mis zapatos parecen ataúdes?
Sepan que desde hoy en adelante
los zapatos se llaman ataúdes.
Comuníquese, anótese y publíquese
que los zapatos han cambiado de nombre:
desde ahora se llaman ataúdes.
Bueno, la noche es larga
todo poeta que se estime a sí mismo
debe tener su propio diccionario
y antes que se me olvide
al propio dios hay que cambiarle nombre
que cada cual lo llame como quiera:
es un problema personal.

Soliloquio del individuo


Yo soy el Individuo.
Primero viví en una roca
(allí grabé algunas figuras).
Luego busqué un lugar más apropiado.
Yo soy el Individuo.
Primero tuve que procurarme alimentos,
buscar peces, pájaros, buscar leña,
(ya me preocuparía de los demás asuntos).
Hacer una fogata,
leña, leña, dónde encontrar un poco de leña,
algo de leña para hacer una fogata,
Yo soy el Individuo.
Al mismo tiempo me pregunté,
fui a un abismo lleno de aire;
me respondió una voz:
Yo soy el Individuo.
Después traté de cambiarme a otra roca,
allí también grabé figuras,
grabé un río, búfalos,
grabé una serpiente,
Yo soy el Individuo.
Pero no. Me aburrí de las cosas que hacía,
el fuego me molestaba,
quería ver más,
Yo soy el Individuo.
Bajé a un valle regado por un río,
allí encontré lo que necesitaba,
encontré un pueblo salvaje,
una tribu,
Yo soy el Individuo.
Vi que allí se hacían algunas cosas, 
figuras grababan en las rocas,
hacían fuego, ¡también hacían fuego!
Yo soy el Individuo. 
Me preguntaron que de dónde venía.
Contesté que sí, que no tenía planes determinados,
contesté que no, que de ahí en adelante.
Bien.
Tomé entonces un trozo de piedra que encontré en un río
y empecé a trabajar con ella,
empecé a pulirla,
de ella hice una parte de mi propia vida.
Pero esto es demasiado largo.
Corté unos árboles para navegar,
buscaba peces,
buscaba diferentes cosas,
(Yo soy el Individuo).
Hasta que me empecé a aburrir nuevamente. 
Las tempestades aburren,
los truenos, los relámpagos,
Yo soy el Individuo.
Bien. Me puse a pensar un poco,
preguntas estúpidas se me venían a la cabeza.
Falsos problemas.
Entonces empecé a vagar por unos bosques.
Llegué a un árbol y a otro árbol,
llegué a una fuente,
a una fosa en que se veían algunas ratas:
aquí vengo yo, dije entonces,
¿habéis visto por aquí una tribu,
un pueblo salvaje que hace fuego?
De este modo me desplacé hacia el oeste
acompañado por otros seres,
o más bien solo.
Para ver hay que creer, me decían,
Yo soy el Individuo.
Formas veía en la obscuridad,
nubes tal vez,
tal vez veía nubes, veía relámpagos,
a todo esto habían pasado ya varios días,
Yo me sentía morir;
inventé unas máquinas,
construí relojes,
armas, vehículos,
Yo soy el Individuo.
Apenas tenía tiempo para enterrar a mis muertos,
apenas tenía tiempo para sembrar,
Yo soy el Individuo.
Años más tarde concebí unas cosas,
unas formas,
crucé las fronteras
y permanecí fijo en una especie de nicho,
en una barca que navegó cuarenta días,
cuarenta noches,
Yo soy el Individuo.
Luego vinieron unas sequías,
vinieron unas guerras,
tipos de color entraron en el valle,
pero yo debía seguir adelante, 
debía producir.
Produje ciencia, verdades inmutables,
produje tanagras,
di a luz libros de miles de páginas,
se me hinchó la cara,
construí un fonógrafo,
la máquina de coser,
empezaron a aparecer los primeros automóviles.
Yo soy el Individuo.
Alguien segregaba planetas,
¡Árboles segregaba!
Pero yo segregaba herramientas,
muebles, útiles de escritorio,
Yo soy el Individuo.
Se construyeron también ciudades,
rutas,
instituciones religiosas pasaron de moda,
buscaban dicha, buscaban felicidad,
Yo soy el Individuo.
Después me dediqué mejor a viajar,
a practicar, a practicar idiomas,
idiomas,
Yo soy el Individuo.
Miré por una cerradura,
sí, miré, qué digo, miré,
para salir de la duda miré,
detrás de unas cortinas,
Yo soy el Individuo.
Bien.
Mejor es tal vez que vuelva a ese valle,
a esa roca que me sirvió de hogar,
y empiece a grabar de nuevo,
de atrás para adelante grabar
el mundo al revés.
Pero no: la vida no tiene sentido

(Poemas y antipoemas)


Manifiesto

Señoras y señores
Ésta es nuestra última palabra.
Nuestra primera y última palabra
los poetas bajaron del Olimpo.

Para nuestros mayores
la poesía fue un objeto de lujo
pero para nosotros
es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.

A diferencia de nuestros mayores
y esto lo digo con todo respeto
nosotros sostenemos
que el poeta no es un alquimista
el poeta es un hombre como todos
un albañil que construye su muro:
un constructor de puertas y ventanas.

Nosotros conversamos
en el lenguaje de todos los días
no creemos en signos cabalísticos.

Además una cosa:
El poeta está ahí
para que el árbol no crezca torcido.

Éste es nuestro mensaje.
Nosotros denunciamos al poeta demiurgo
al poeta Barata
al poeta Ratón de Biblioteca.
Todos estos señores
y esto lo digo con mucho respeto
deben ser procesados y juzgados
por construir castillos en el aire
por malgastar el espacio y el tiempo
redactando sonetos a la luna
por agrupar palabras al azar
a la última moda de París.
Para nosotros no:
el pensamiento no nace en la boca
nace en el corazón del corazón.

Nosotros repudiamos
la poesía de gafas obscuras
la poesía de capa y espada
la poesía de sombrero alón.
Propiciamos en cambio
la poesía a ojo desnudo
la poesía a pecho descubierto
la poesía a cabeza desnuda.

No creemos en ninfas ni tritones.
La poesía tiene que ser esto:
una muchacha rodeada de espigas
o no ser absolutamente nada.

Ahora bien, en el plano político
ellos, nuestros abuelos inmediatos,
¡nuestros buenos abuelos inmediatos!
se refractaron y se dispersaron
al pasar por el prisma de cristal.
Unos pocos se hicieron comunistas.
Yo no sé si lo fueron realmente.
Supongamos que fueron comunistas,
lo que sé es una cosa:
que no fueron poetas populares,
fueron unos reverendos poetas burgueses.

Hay que decir las cosas como son:
sólo uno que otro
supo llegar al corazón del pueblo.
Cada vez que pudieron
se declararon de palabra y de hecho
contra la poesía dirigida
contra la poesía del presente
contra la poesía proletaria.

Aceptemos que fueron comunistas
pero la poesía fue un desastre
surrealismo de segunda mano
decadentismo de tercera mano,
tablas viejas devueltas por el mar.
Poesía adjetiva
Poesía nasal y gutural
Poesía arbitraria
Poesía copiada de los libros
Poesía basada
en la revolución de la palabra
en circunstancias de que debe fundarse
en la revolución de las ideas.
Poesía de círculo vicioso
para media docena de elegidos:
«Libertad absoluta de expresión».

Hoy nos hacemos cruces preguntando
para qué escribirían esas cosas
¿para asustar al pequeño burgués?
¡tiempo perdido miserablemente!
el pequeño burgués no reacciona
sino cuando se trata del estómago.

¡Qué lo van a asustar con poesías!

La situación es ésta:
mientras ellos estaban
por una poesía del crepúsculo
por una poesía de la noche
nosotros propugnamos
la poesía del amanecer.
Éste es nuestro mensaje,
los resplandores de la poesía
deben llegar a todos por igual
la poesía alcanza para todos.

Nada más, compañeros
nosotros condenamos
y esto sí que lo digo con respeto
La poesía de pequeño dios
la poesía de vaca sagrada
la poesía de toro furioso.

Contra la poesía de las nubes
nosotros oponemos
la poesía de la tierra firme
cabeza fría, corazón caliente
somos tierrafirmistas decididos
contra la poesía de café
la poesía de la naturaleza
contra la poesía de salón
la poesía de la plaza pública
la poesía de protesta social.

Los poetas bajaron del Olimpo.

17 elementos subversivos

17 elementos subversivos
fueron sorprendidos ayer
en los alrededores de La Moneda

transportando naranjas
y un ejemplar de la Sagrada Biblia

3 de ellos se dieron a la fuga
no sin antes batirse con la policía
que se vio obligada a actuar en defensa propia

los delincuentes resultaron muertos

DÍGASE LUPANAR y no prostíbulo

meretriz en lugar de prostituta

Nuestro Señor

en vez de Jesucristo

Vía Láctea -no Río Jordán

La palabra es el hombre

no diga nunca sol

diga astro rey

diga Pronunciamiento Militar

y verá cómo suben los bonos
si dice golpe lo mirarán de reojo

feo decir bachicha
diga mejor ciudadano italiano

más respetuoso

mucho más cristiano

lo que oyen señoras y señores

el que dice corcel en vez de caballo

tiene su porvenir asegurado.

(A propósito de la escopeta)

Canción protesta

Alguien anda diciendo por ahí
que las canciones protesta pasaron de moda

¡Protesto!

Por lo muy menos hay una
que no pasará nunca de moda
para vergüenza del género humano

¡Música maestro!

Los pollitos dicen
Río Bío Bío
porque tienen hambre

porque sienten frío

La gallina busca el maíz

y el trigo les da la comida
y les presta abrigo

¡Todos!

Bajo sus 2 alas

acurrucaditos
hasta el otro día

duermen los pollitos

La fortuna

La fortuna no ama a quien la ama:

Esta pequeña hoja de laurel
ha llegado con años de retraso.

Cuando yo la quería

para hacerme querer
por una dama de labios morados

me fue negada una y otra vez.
Y me la dan ahora que estoy viejo.

Ahora que no me sirve de nada.

Ahora que no me sirve de nada

me la arrojan al rostro
casi

como

una

palada

de

tierra…

(Canciones rusas)

No creo en la vía pacífica

no creo en la vía violenta
me gustaría creer en algo – pero no creo

creer es creer en Dios
lo único que yo hago
es encogerme de hombros
perdónenme la franqueza
no creo ni en la Vía Láctea

( Hojas de Parra)

La trampa


Por aquel tiempo yo rehuía las escenas demasiado
                                                            [misteriosas.
Como los enfermos del estómago que evitan las comidas
                                                                     [pesadas
Prefería quedarme en casa dilucidando algunas cuestiones
Referentes a la reproducción de las arañas,
Con cuyo objeto me recluía en el jardín
Y no aparecía en público hasta avanzadas horas de la
                                                                       [noche;
O también en mangas de camisa, en actitud desafiante,
Solía lanzar iracundas miradas a la luna
Procurando evitar esos pensamientos atrabiliarios
Que se pegan como pólipos al alma humana.
En la soledad poseía un dominio absoluto sobre mí
                                                                    [mismo,
Iba de un lado a otro con plena conciencia de mis actos
O me tendía entre las tablas de la bodega
A soñar, a idear mecanismos, a resolver pequeños
                                           [problemas de emergencia.
Aquéllos eran los momentos en que ponía en práctica
                                          [mi célebre método onírico,
Que consiste en violentarse a sí mismo y soñar lo que
                                                               [se desea,
En promover escenas preparadas de antemano
                        [con participación del más allá.
De este modo lograba obtener informaciones preciosas
Referentes a una serie de dudas que aquejan al ser:
Viajes al extranjero, confusiones eróticas, complejos
                                                                  [religiosos,
Pero todas las precauciones eran pocas
Puesto que por razones difíciles de precisar
Comenzaba a deslizarme automáticamente por una
                                       [especie de plano inclinado
Como un globo que se desinfla mi alma perdía altura,
El instinto de conservación dejaba de funcionar
Y privado de mis prejuicios más esenciales
Caía fatalmente en la trampa del teléfono
Que como un abismo atrae a los objetos que lo rodean
Y con manos trémulas marcaba ese número maldito
Que aún suelo repetir automáticamente mientras
                                                              [duermo
De incertidumbre y de miseria eran aquellos segundos
En que yo, como un esqueleto de pie delante de esa
                                                      [mesa del infierno
Cubierta de una cretona amarilla.
Esperaba una respuesta desde el otro extremo del mundo,
La otra mitad de mi ser prisionera en un hoyo.
Esos ruidos entrecortados del teléfono
Producían en mí el efecto de las máquinas perforadoras
                                                          [de los dentistas.
Se incrustaban en mi alma como agujas lanzadas desde
                                                                     [lo alto
Hasta que, llegado el momento preciso,
Comenzaba a transpirar y a tartamudear febrilmente.
Mi lengua parecida a un beefsteak de ternera
Se interponía entre mi ser y mi interlocutora
Como esas cortinas negras que nos separan de los
                                                               [muertos.
Yo no deseaba sostener esas conversaciones demasiado
                                                                       [íntimas
Que, sin embargo, yo mismo provocaba en forma torpe
Con mi voz anhelante, cargada de electricidad.
Sentirme llamado por mi nombre de pila
En ese tono de familiaridad forzada
Me producía malestares difusos,
Perturbaciones locales de angustia que yo procuraba
                                                                      [conjurar
A través de un método rápido de preguntas y respuestas
Creando en ella un estado de efervescencia pseudoerótico
Que a la postre venía a repercutir en mí mismo
Bajo la forma de incipientes erecciones y de una sensación
                                                                 [de fracaso.
Entonces me reía a la fuerza cayendo después en un
                                     [estado de postración mental
Aquellas charlas absurdas se prolongaban algunas horas
Hasta que la dueña de la pensión aparecía detrás
                                                         [del biombo
Interrumpiendo bruscamente aquel idilio estúpido,
Aquellas contorsiones de postulantes al cielo
Y aquellas catástrofes tan deprimentes para mi espíritu
Que no terminaban completamente con colgar el teléfono
Ya que, por lo general, quedábamos comprometidos
A vernos al día siguiente en una fuente de soda
O en la puerta de una iglesia de cuyo nombre no quiero 
                                                                [acordarme.

Preguntas y respuestas

¿Qué te parece valdrá
la pena matar a dios
a ver si se arregla el mundo?

-claro que vale la pena

-¿valdrá la pena jugarse
la vida por una idea
que puede resultar falsa?

-claro que vale la pena

-¿pregunto yo si valdrá
la pena comer centolla

valdrá la pena criar
hijos que se volverán
en contra de sus mayores?

-es evidente que sí
que no
que vale la pena
-Pregunto yo si valdrá
la pena poner un disco
la pena leer un árbol
la pena plantar un libro
si todo se desvanece
si nada perdurará
-tal vez no valga la pena
-no llores
-estoy riendo
-no nazcas
-estoy muriendo

Último brindis

Lo queramos o no
sólo tenemos tres alternativas:

el ayer, el presente y el mañana.

Y ni siquiera tres
porque como dice el filósofo
el ayer es ayer
nos pertenece sólo en el recuerdo:

a la rosa que ya se deshojó
no se le puede sacar otro pétalo.

Las cartas por jugar
son solamente dos:
el presente y el día de mañana.

Y ni siquiera dos
porque es un hecho bien establecido

que el presente no existe
sino en la medida en que se hace pasado

y ya pasó…
como la juventud.

En resumidas cuentas
sólo nos va quedando el mañana:

yo levanto mi copa
por ese día que no llega nunca

pero que es lo único
de lo que realmente disponemos.

( Canciones Rusas)


Nicanor Segundo Parra Sandoval (San Fabián de Alico, Chile, 5 de septiembre de 1914-La Reina, Santiago, 23 de enero de 2018). Poeta, matemático, físico e intelectual. Considerado el precursor de la antipoesía. Premio Reina Sofia de poesia Iberoamericana,

Hijo de Rosa Clara Sandoval, tejedora y modista de origen campesino, aficionada al canto de música folclórica y de Nicanor Parra Alarcón, maestro de primaria y músico. Nicanor era el mayor de nueve hermanos, entre ellos la gran cantante folclorista Violeta Parra.  El padre murió a los cuarenta y tantos; era bohemio, buen bebedor, jugador y solía perder sus empleos. Así vivieron un tiempo en Lautaro, al lado del río Cautín. Después volvieron a Chillán y se instalaron en el barrio de Villa Alegre, entre el cementerio y el ferrocarril. Cada día Nicanor se trasladaba al Liceo de Chillán, que era muy tradicional, y que se ubicaba en uno de los barrios más elegantes ; luego volvía a su casa, donde él y sus ocho hermanos andaban descalzos. Como era el mayor, fue el primero en tener zapatos.

En 1935 publica su primer libro: Cancionero sin nombre, con el que gana el Premio Municipal de poesía. Lee a Luigi Pirandello.

Egresado del Instituto Pedagógico en 1937, año en que se desempeña como profesor de matemáticas y física en el Liceo de Hombres de Chillán y publica su primer libro, Cancionero sin nombre, compuesto por veintinueve poemas, con el cual obtiene el Premio Municipal de Santiago y es señalado por Gabriela Mistral como el futuro poeta de Chile.

Su primera mujer fue Ana Troncoso, con quien se casó veintiañero y tuvieron tres hijos(Catalina, Francisca y Alberto). Una relación que duró hasta que partió a estudiar. En 1943 viaja a Estados Unidos a estudiar mecánica avanzada, gracias a la beca otorgada por el Institute of International Education. Regresa en 1946 y se incorpora a la Universidad de Chile como profesor titular de Mecánica Racional. Luego, en 1948, es nombrado Director Interino de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile. Al año siguiente, gracias a una beca otorgada por el Consejo Británico, parte a Inglaterra a estudiar cosmología en Oxford durante dos años. En ese período lee a Ezra Pound, T. S. Eliot, William Blake, Franz Kafka y se interesa en el psicoanálisis freudiano. Estas lecturas son reveladoras para Nicanor, ya que le enseñan una disciplina en la construcción del verso y le hacen adquirir conciencia de su oficio de poeta. En Inglaterra conoció a la sueca Inga Palmer y se casaron en 1951. Vivieron juntos una década. La relación duró hasta que llegó la escritora Sun Axelsson, con quien tuvo una tormentosa historia. Sun se presento sin previo aviso en la casa donde vivía con Inga. Fue la ruptura final, aunque el matrimonio ya estaba con problemas. Solo cuando llegó a Santiago se enteró Sun de que Parra estaba casado. Sun Axelsson escribió libros contando su despecho. A comienzos de los 60, Parra vivía en su casa de La Reina con Rosita Muñoz, quien fuera empleada del poeta. Tuvieron un hijo, Ricardo.

Posteriormente Nicanor se casaría con Nury Tuca, su última esposa, madre de sus hijos Juan de Dios y Colombina.

En 1952, en colaboración con Enrique Lihn y Alejandro Jorodowsky se dedica a hacer los «Quebrantahuesos», poesia «mural» hecha a base de recortes de diario.

Diecisiete años después de la publicación de Cancionero sin nombre, aparece su segundo libro: Poemas y antipoemas (1954); obra donde adopta definitivamente la línea que el propio Parra denomina «antipoesía»: revelación irónica e iconoclasta de un mundo problemático, hecha en lenguaje antirretórico y coloquial.

Posteriormente Nicanor Parra publicará las siguientes obras:

 La cueca larga (1958); Antipoemas (1960); Versos de salón (1962); Manifiestos (1963); Canciones rusas (1967); Poems and antipoems (1967); Obra gruesa (1969); Los profesores (1971); Emergency Poems(1972); Artefactos (1972); Sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1976); Nuevos sermones y prédicas del Cristo de Elqui (1979); El anti-Lázaro (1981); Poema y antipoema de Eduardo Frei (1982); Chistes para desorientar a la poesía (1983); Coplas de Navidad (1983); Poesía política (1983); Cachureos, ecopoemas, guatapiques, últimas prédicas (1983); Hojas de Parra (1985); Poemas para combatir la calvicie (1993).

En 1972 incursionó en las artes visuales con un proyecto llamado Artefactos, que consistía en una serie de tarjetas postales ilustradas por distintos artistas trasandinos, en el que ponía breves versos que dialogaban con esa imagen. Parra definió así sus artefactos: «Mis artefactos son textos muy breves que se saltan la lógica, porque si se quedan enredados en la lógica no avanzamos, no se produce ese resplandor, esa risa como método de conocimiento, tal vez».

En la primavera del año 1976, Parra recogió las sobras de madera de una construcción en su propia casa de veraneo, y comenzó a dibujarlas con trazos decisivos y rápidos. El nunca habia intentado hacer un dibujo, ni pretendia hacerlo, pero descubrio en estas maderas un soporte tridimensional y vivo para los  artefactos. Escribio poemas e investigo con los sonetos visuales, reemplazando las letras de los sonetos alejandrinos por cruces, puntos y simbolos politicos. Los llamó Las Tablitas de lsla Negra

En 1983 apareció otra caja de postales, Chistes para desorientar a la poesía, con un prólogo-dedicatoria de Enrique Lihn y en una de sus partes puede leerse: «Por Decreto de esta Dedicatoria, que se hace extensivo al fabricante de la caja, todo sujeto de la lectura de estas postales debe desactivarlas, cada dos días, en el cuartel de policía más cercano a su domicilio sin que sea válido el argumento de que la desactivación las haría desaparecer».

En el 2001 Parra se consagro definitivamente en el mundo de las artes visuales al exponer la muestra Artefactos visuales en la Fundación Telefónica de Madrid y de Santiago de Chile y Obras públicas en 2006 en el Centro Cultural Palacio La Moneda. 

La obra de Parra abarca más de 75 años y más de una veintena de poemarios, a los que se suman numerosas antologías, catálogos, exposiciones visuales y colaboraciones en diversos proyectos artísticos. Tiene trabajos con Enrique Lihn, Alejandro Jodorowsky, Pablo Neruda, su hermanaVioleta Parra, Jaime VadellJoan Brossa y la agrupación musical Congreso, entre otros. También se han escrito numerosos libros acerca de él.

Reconocimientos:

Nicanor Parra recibió el Premio Nacional de Literatura (1969), recibe el titulo de Doctor Honoris Causa en la Universidad de Brown (1991), el Premio de Literatura lberoamericana y del Caribe «Juan Rulfo»(1991), es nombrado Honorary Fellow en la Universidad de Oxford, Inglaterra(2000), recibe el Premio Miguel de Cervantes (2011), Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2012) y Premio Reina Sofia de poesía Iberoamericana, entre otras distinciones, además de haber sido candidato al Premio Nobel de Literatura en diversas ocasiones.

En sus últimos años Parra vivió recluido en su casa del balneario de Las Cruces, donde recibía a muy poca gente y no concedía entrevistas.

Nicanor Parra falleció en su casa del Balneario de las Cruces en Chile el 23 de enero de 2018. Tenía 103 años. En su ataúd se escribió la frase «Voy&Vuelvo», parte de sus «artefactos» y «trabajos prácticos».

La presidente de Chile, Michelle Bachelet expresó en su cuenta de Twitter: «Chile pierde a uno de los más grandes autores de la historia de nuestra literatura y una voz singular en la cultura occidental. ¡Estoy conmovida por el fallecimiento de Nicanor Parra! Mi más profundo pésame a su familia».

El Ministerio de Educación difundió en su cuenta de twitter «29 citas, frases y artefactos del gran antipoeta, Nicanor Parra. Hoy y siempre«.

El prestigioso crítico Harold Bloom había escrito :

Juan Antonio Ramirez en el Diario El Pais, Madrid 12 de mayo 2001 escribió:

Enlaces de interés :

http://www.cervantesvirtual.com/portales/nicanor_parra

https://web.archive.org/web/20150923200444/http://www.caras.cl/libros/nicanor-parra-cronologia-intima

https://www.memoriachilena.gob.cl/archivos2/pdfs/MC0013511.pdf

https://www.latercera.com/culto/2019/01/22/mujeres-de-parra

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