13 Poemas de Javier Claure Covarrubias

Mis abuelos

Mi abuelo
era un hombre noble de ternos oscuros
y sombrero borsalino
escuchaba misa los domingos
en la Semana Santa de nazarenos
hacía brillar el metal de su crucifijo
y limpiaba el cuerpo de Cristo
con algodón bendecido y alcohol blanco.

Mi abuela
era esa mujer
de manos prodigiosas
su tacto relucía
en las tareas del hogar
imploraba al Espíritu Santo 
y a las almas benditas en sus plegarias
nunca declaró desierto a su casa
y protegía a sus hijas
con ese amor
que solo las madres pueden dar.

Mi abuelo
era hábil por excelencia
arreglaba anafes Primus
fabricaba pequeños bancos
remojaba candados en parafina
guardaba tornillos y clavos
en cajas pequeñas de cartón
serruchos
taladros
y alicates
eran la prolongación de sus manos
y cuando bostezaba
era un motor ronco en funcionamiento
después decía:
¿Quién grita?
la negrita
¿Quién llora?
la señora
¿Quién canta?
la garganta
y luego
venía la carcajada.

Mi abuela
cocinaba de maravillas
repartía el pan con justa razón
tenía grandes soperas
grandes fuentes
grandes cucharones
una enorme mesa con hule verde
en donde toda la familia comía alrededor
y las sobremesas
se convertían en fiestas de trajes domingueros.

Mi abuelo
era benemérito de la Guerra del Chaco
arreciaba orgulloso cada vértebra
cuando desfilaba con sus medallas
contaba con ironía
las atrocidades de Melgarejo
y con regocijo
las hazañas de su juventud.

Mi abuela
era juiciosa con alteza
y decía
«tu almohada es tu conciencia»
leía la prensa con ojo crítico
no fue condenada por hereje
ni por faltar el respeto al prójimo
veía crecer a sus nietos
con sus infinitas travesuras
y en los difíciles momentos de supervivencia
detrás de los visillos nacarados
el llanto regresaba a sus ojos
y por la neblina vidriosa de su rostro
desfilaban angustias fragmentadas
y el padrenuestro era su única salvación.

Mi abuelo
fumaba cigarrillos sucrenses
y en el humo que despedía
dibujaba una escalera de esmeraldas
santificaba los medicamentos con una cruz
escudo que le sirvió
en los instantes en que llegaban los eclipses de sol.

Mi abuela
por ser la madre de mi madre
es el árbol genealógico
que chispea cada primero de diciembre
súbita señal para volver a las raíces
desde donde germinaron
el origen
el amor
los retoños
y la historia familiar.

Cenicienta de mi vida

                                                    A mi hija Alicia Martha 

Quise escribir
las palabras más bellas de mi vida
sin buscar más destino
que dejarse llevar por la tinta
escribir por ejemplo
de la pintura celeste de tu cuarto
de las gaviotas que tragan ausencias
de tus juguetes que sueñan con la luna
de la calidez de tus frases cuando me hablas
en resumidas cuentas:
de ti, cenicienta de mi vida
que día a día inundas mi existencia
con melodías que animan mis sentidos.

En esta hora de levante
de oleaje espumoso
que huele a hierba fresca
quiero gastar el tiempo
en tardes en que se toca casi el cielo
en días en que se sabe
que algo bueno ocurre en la Tierra.

Por eso quise redactar
una carta que rompiese
el odio entre los pueblos
que inaugurase las leyes
que protegen a los niños
de tal manera que quién la leyese
quedase paralítico por varios días
que llorasen y riesen a la misma vez
como en el circo
cuando habla el payaso triste.

Debería nombrar mis pasos
desde el momento
en que corté el cordón umbilical
y me regalaste el tiempo
con el reloj de tu pulso
amasijos del milagro dorado
que en mis quince abriles soñé
cuando tú; eras imaginación tierna y pura
bajo un cielo multicolor
y rituales inocentes
que llegaban a mi puerta.

Yo estuve entonces
en la casa de la abuela
cazando mariposas, abejas negras y amarillas
subía al cerro a jugar con las piedras
y en la colina más alta
hacía fuego con tus manos
una gran colilla encendida
que alumbraba la ciudad en agosto.

Mi querida muñequita de peluche
eres el verano, la libertad,
la lluvia que cae a las rosas,
a los limoneros y jacarandas
pluma pisada por un colibrí.

Eres el aire que entra a mis pulmones
la llave de las paredes de mi corazón
de los pliegues de mi alma
la estrella del camino
contigo nazco nuevamente
a la vida bella y dolorosa
soy militante del universo
mis ojos son fuego
mis pómulos invencibles
cuando me crece la barba.

Ayer es hoy día
rujo como trueno enfurecido
para romper la mentira
y zanjar la distancia
de este mundo equivocado.

Te quiero tanto
que me duelen los huesos cuando suspiro
duele mi carne con tu carne
mis brazos crujen con los tuyos
en el instante
que tienden la cobarde emboscada.

Si tú supieras
de mis cicatrices a flor de piel
de mis fracasos y progresos
si tú supieras
de mis viajes nocturnos
cuando te cubro con un beso
y te llevo en mi alfombra mágica
si tú supieras
que vivo contigo a mi lado
y te saco a pasear con mis pasos
si tú supieras
que los bosques me conversan de ti
y se me llena los oídos con fábulas de amor.

Cuando sepas la verdad desdoblada
nos guiñaremos el ojo
como símbolo de triunfo
y en mi regazo me dirás
papá: he guardado acordes
que sonarán en el momento justo y necesario.

Hace unos días
te compré un traje de Blanca Nieves
con lentejuelas plateadas
un anillo de corales para que luzcas
un sol de cobre para tu pelo
y quiero pedirte
que me envíes un dibujo
las golondrinas una estrofa
las azucenas puntos, comas, acentos
y con tu voz de porcelana
cuando los malhechores estén durmiendo
se convertirá este poema
en patrimonio de la humanidad.

12 del día 

Mi madre murió
cuando el soldado desconocido
andaba sin escudo
desde entonces no festejo
el día de la madre
odio el siete perverso de infinitas puntas
y los espejos desprendidos
de toda realidad.

Mi madre se fue como Mambrú
de espaldas, en un pulmón sin aire
y se llevó mis angustias
mis llagas de corazón abierto
mis entrañas de dolor cuchillo
y mis efervescentes desvelos
que a veces lloraban
como barcos enloquecidos al hundirse.

Mi madre murió
cuando los Reyes Magos
andaban incompatibles
nada de incienso, ningún camino,
ninguna palabra
nadie supo del secreto
ni de la galaxia de capa suelta
cuaresma de gritar a boca abierta
ante el cielo
que se hundía arrodillado bajo las fachadas.

Mi madre desapareció
envuelta en túnica de sándalos
con muecas como Cristo en el madero
inmóvil rostro que soñaba en posición fetal
no era el viento, la montaña
ni el silbido de los trenes
no era tampoco
la última cena puesta de cabeza
era mi madre la que puso
su verdadera historia al amor
era ella la que tejió
con pulso de primaveras, de lluvias y vientos
que adornaban mi infancia y juventud.

Mi madre se marchó
de mirada en mirada
como una súbita alondra
cuando trajinaba la muchedumbre
cuando el enigma compartía su asombro
entre locutores de aire cortado
y sacerdotes de cuello muerto
que levantaban el cáliz odiosamente.

Mi madre murió
bajo la quietud de un gris otoño
entre murmullos y melancolías
que cruzaban un día anochecido
¿Saben ustedes señores
por qué el tráfico parpadea
con siniestras pestañas?.

Mi madre cerró los párpados
en un abrir y cerrar de ojos
para reconciliarse con el eterno sueño
desde entonces
la casa está vacía
los relojes se tumbaron boca abajo
el silencio resbala por los muebles
y un inmenso árbol
creció en el camposanto.

Mi madre se calló para siempre
y nunca más podrá cantar
«adoro» de Armando Manzanero
ni podrá decir:
«naranjas, madeja, hasta luego,
aceitunas, dedal y buenas noches»
¿Saben ustedes señores
por qué se fue mi madre?

La vida es la vida como un rayo en caída   

La vida es la vida como un rayo en caída
nadamos en el vientre materno
y adivinamos en las noches de mil lunas
el día de los tiempos
para jugar a las rondas de Mistral.

La vida es la vida como un rayo en caída
abrigamos ilusiones y cuidamos a nuestros hijos
caminamos a tientas
con la faena del diario vivir en la nuca
y muchas veces hacia un espejismo
que ha brotado de los troncos dolientes del planeta.

La vida es la vida como un rayo en caída
plantamos árboles para ver en sus frutos nuestros sueños
guardamos recuerdos en las fotos
nada es eterno en la rueda de la existencia
nadie tiene la verdad absoluta
el sable que nos protege
es también el que juzga y nos castiga.

La vida es la vida como un rayo en caída
pasan los años, pasan las nubes, pasan los barcos
somos agua
somos fuego
somos aire
y somos tierra.

I griega

Y escribo para los espejos y los vientos no sé por qué
y las miradas acusadoras que me están mirando
y los conjuros de amor en noches de luna llena
y el principio sin final encerrado en un cofre
y las flores que esperamos cada día
y los que están a punto de graduarse
y escribo para la resurrección de las cartas no sé por qué.



A veces

A veces dicen que estoy muerto
y me río a carcajadas en un teatro
a veces dicen que el tiempo cierra las heridas
y me pregunto de qué llaga abierta será el que hiere
a veces dicen que el exilio come las ideas y principios
y yo les digo que tienen la razón.

A veces dicen que los poetas nada hacen
y yo les contesto que se muerdan los labios de envidia
a veces dicen que una mujer desnuda como zancudo pica
y yo aseguro que es la araña la que muerde
a veces dicen que no puedes bañarte dos veces en las mismas aguas
y yo explico que al tercer baño te encuentras con Heráclito.

A veces dicen que las lágrimas reconfortan al espíritu
y yo afirmo que las mejillas son una playa de sal
a veces dicen que un sueño se parece a una cesta de luceros
y yo declaro que el Yo interno se levanta en los confines del misterio
a veces dicen que poner nardos en las tumbas es acordarse del ayer
y yo reitero que la cuarta dimensión es la cicatriz del firmamento.

Bésame

A Mariama Diallo, Senegal

La memoria de un hombre está en sus besos.
                                      Vicente Aleixandre

Bésame
con todas las consecuencias arraigadas a tu ser
poseída por el gran deseo de tu corazón
de ser nosotros dos jardines colindantes
estaríamos entre ocres y amapolas.

Bésame
con tus cumbres empinadas
sin teorías de la relatividad
como si estuvieses besando
un cuadro en blanco y negro.

Bésame
en el séptimo día
junto a la penumbra de tu silueta
cuando las velas hagan su agosto
y tu vestido adivine lo prohibido.

Bésame
con tus brazos cruzados en mi cuello
gatita micifuz
como si todos tus labios
fuesen el candado entre tú y yo.

Bésame
en tu noviazgo de mujer enamorada
con los colores del arco iris en tus párpados
y con Dakar a nuestro alrededor
donde anduvimos a solas frente a la Catedral.

Bésame
de una manera no convencional
como si fuese un regalo por fin entregado
en la pista de ida y vuelta
que nos une en diferentes trayectorias.

Bésame
con tus pestañas bien juntas a las mías
tu ombligo espejo del mío
por estar encendida a mi lado
troncos y fierros ardieron en el bosque.

Bésame
con esa incontrolable sensación de mareo
que desmorona cualquier partícula
como si nuestros besos
fuesen una réplica inmortal de lo indescriptible.

Bésame
en señal de tu gravidez
orquídeas, quizá filigranas son tus cabellos
siempre fuiste suspiro arrancado del calendario
y yo, el obelisco de tu bella pradera.

Bésame
bajo esa llovizna, rocío de nuestro edén
como si tus elipses cayesen
a mi chúcara geometría
que desafía a tus ángulos semi ocultos.

Bésame
simplemente, porque somos dos bocas andando
porque llevas mi cédula de identidad
porque yo soy, el relámpago que te hace relampaguear
y tú, el amor que me hace amar.

Javier Claure y Gabriel Chávez (XXVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, España, 2025).


La palliri

La palliri
es una mujer solitaria en los desmontes
madre, esposa o quizá viuda
que emite señales a golpe de cincel
el martillo es su rosario
las piedras su oración
en la última entraña de la puna.

La palliri
de trenzas gruesas y pálida sombra
martilla y martilla para encontrar el dorado
templa el aire de esperanzas
víspera de ilusiones es cada segundo
pero en su vieja canasta de mimbre
sigue ardiendo el fuego de la Inquisición.

La palliri
dedos callosos y pómulos partidos
siembra semillas, jamás cosecha frutos
y en sus polvorientos atados
la vida tiene otro palpitar
cien gramos de estaño en la balanza
y toneladas de quebrantos en su estómago.

La palliri
hija del telúrico temblor
recolectora de minerales en plena desolación
Penélope del altiplano entre cascajos
teje y desteje sueños en su mandil
y en el dobladillo de su pollera
encuentra las cruces de su existir.

La palliri
más fuerte que el viento gélido de la pampa
más vulnerable que los dolores del alma
es un grito abrumador en el campamento minero
no fue a la escuela
nunca tuvo un sillón para apoyar su adolorido cuerpo
ni tampoco vino Dios a su encuentro.

El apelativo de palliri viene de la palabra quechua “pallar” que significa recolectar. La palliri es generalmente una mujer que escoge, a martillazos, el mineral de las rocas.

La noche

La noche abortó cuatro estrellas
delante de un hospital
y respiraba como una serpiente recién nacida
para dar paso a lo invisible
en el útero partido por el mismo arcángel
la noche con sus quejas, sus duendes
y su titilar en la última trinchera.

La noche trenzada con hilo de tarántula
repitiendo incansablemente su nombre
clavado a las cuatro estaciones del año
la noche que lame con su espátula rugosa
letreros, calaminas, semáforos
y cosas que incumben a la propia oscuridad
atrapadas en bateas por hechiceros.

La noche fugitiva que lloriquea
por no haber conseguido la paz
y se come las uñas de bruja
la noche cobarde de Obama y sus halcones
dignos de cortar los meses con alfileres
con “bombardeos humanitarios”
y sus aviones no tripulados.

La noche rebelde
que se apodera de los combustibles
para quitarle lucro al forastero
la noche que se despoja
de su esclavitud
de sus cadenas
y de sus tabúes.

La noche prostituta que se ama a sí misma
y se revuelca bajo un sombrero
el jueves llovió noche
el domingo lloverá noche
no precisamente porque se excita de sudor
sino porque los días mueren de angustia
como mariposas empotradas en cemento fresco.

La noche tuerta
que escupe bronce hirviendo
a los que han pagado con mala moneda
creando una regla de tres cruces
la noche que en sus hombros carga
a jinetes y a criminales
con el puño extraviado en las tinieblas.

La noche con su velo rasgado
agazapada a los durmientes
desde donde gotea cubos sobre el asfalto
la noche, un pájaro en llamas con las alas abiertas
emitiendo juramentos
diez mil silbidos de advertencia
y furiosa resbala por los postes.

La noche alrededor del poeta Jaime Sáenz
donde se duerme y no se duerme
adversidad que habita en los toneles de alcohol
la noche con sus relojes
su desenfrenado proceder
y sus cristales alumbrando los campos
por donde pasa la noche de puntillas.

Luis Compés, presidente de la Asociación de Escritores de Madrid y Javier Claure. Presentación del poemario ¿De qué espejo está hecha la vida?. Centro Cultural Notting Hill, Madrid, 2025.


Pueden

La ignorancia es la madre de todos los crímenes.
                                                Honoré de Balzac

 
Pueden quemar las casas
pueden tener tres kilos de brillantes
pueden martillar un cordón umbilical
pero no matar al pueblo.

Pueden no dejar entrar a las universidades
pueden homenajear a generales con cañonazos
pueden robar huesos de muertos
pero no asaltar la dignidad de los obreros.

Pueden falsificar títulos
pueden hacerse la cirugía plástica
pueden gritar a diestra y siniestra
pero no silenciar al sindicato.

Javier Claure y el escritor Joaquín Abras. Presentación del poemario ¿De qué espejo está hecha la vida? en el Centro Artístico Literario y Científico de Granada, 2025.


Leprosos

Venían
de las cenizas polvorientas y de la sequía
de los campos despoblados
de las murallas sin techo
que detienen a los mutilados.

Venían
de las trancas
del duelo perdido en el desierto
y de las sirenas
que causan desconcierto.


Venían
del abismo
del abandono
y del desprecio.

Venían
a la capital
a tantear el destino
a buscar misericordia
y al Cristo clandestino.

Venían
harapientos y famélicos
y brillaban sus ojos de humildad
y tenían ángeles metidos en el cuerpo
y comían tanta calle
y soñaban con Dios
y con el «hágase su voluntad».

Venían
tocando madera con sus muñones
y gritaban «verdura»
con voz rota por el hambre
y pagaban las muertes con los muertos
y la desigualdad con la limosna.

Venían
a saborear el aire de cada esquina
con la esperanza de estrechar las manos
«piedad por ellos» decían
y nadie acudía a la caridad
el no te conozco
con sombrero en el rostro
el sí, que siempre fue nunca
y escuchaban el ruido de los coches
y esculpían candelabros
ante un futuro desalmado
y lloraban antes de dormir.

Venían
de las cenizas polvorientas y de la sequía.

De: ¿De qué espejo está hecha la vida?Editorial: Aliar.(2024)

Cantar Amor siempre muy siempre 

Cuando los astros acostadamente
alicatean alrededor de la tenebrosidad
hormiguean gusanos por los cafetales
y el viento tijerea como una araña de navajas
por eso mismo
en esta vida
de yunque, de piedra y de cincel
cantar Amor siempre muy siempre
es motor, es fogata y es clavel.

Cuando las atalayas de la paz fueguean
por la quietud del mundo en este trajinar
clavadamente claman los ciudadanos de a pie
por el cese de las tempestades
sobre la faz de la tierra
por eso mismo
en esta vida
de yunque, de piedra y de cincel
cantar Amor siempre muy siempre
es motor, es fogata y es clavel.

Cuando alguien catacumbea
con un falso discurso
estrelladamente
todo lo que es noticia
es también cortina de humo
por eso mismo
en esta vida
de yunque, de piedra y de cincel
cantar Amor siempre muy siempre
es motor, es fogata y es clavel.

De: ¿De qué espejo está hecha la vida?Editorial: Aliar.(2024)


Adiós

Adiós
porque eres una rueda melancólica
una agonía despuntando en la vía férrea
todo es adiós
el futuro es adiós
la comida es adiós.

Adiós
entre otros miles de adioses
que dividen el bien del mal
hasta llegar a nuevos horizontes
donde la lluvia no es lluvia
y el portón se cerró con plomo fundido.

Adiós
con esta mirada de águila
con este bolígrafo hecho cuaderno
porque no conocen el vocablo perdón
a decir, entonces, desde la lejanía
otra movida es la pieza clave.

Adiós
a ese cuerpo llorón y solitario
que se acuchilla en las venas
por su pecado a flor de piel
y por sus trémulos huesos
que crecen al revés.

Adiós
a la tarde estremecida
entre mantillas y crespones
porque es traicionera como Dalila
o como ese payaso
que quiso ser más que payaso.

Adiós
al tenebroso silencio de las macetas
al pez que salta y se cree Tarzán
porque ahora después del adiós
el secreto se desvela como mercurio
para decir:

Adiós
porque llegaste a este mundo
con todas las maldades juntas
con cara de túnel pasaste los años
y te fuiste
con tu catafalco mal armado.


Javier Claure Covarrubias ( Nació un 24 de junio en Oruro, capital folklórica de Bolivia). Poeta, periodista y sociólogo boliviano-sueco. Miembro del Pen-Club Internacional, de la Unión Nacional de Poetas y Escritores de Oruro (UNPE), de la Sociedad de Escritores Suecos, del Movimiento Poético Mundial (World Poetry Movement), del Liceo Poético de Benidorm (España), de la Asociación de Escritores de Madrid (AEM), de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE) y miembro de número de la Academia Norteamericana de Literatura Moderna, Capítulo España. Fue uno de los organizadores del Primer Encuentro de Poetas y Narradores Bolivianos en Europa (Estocolmo, 1991).

Ha estudiado informática en la Universidad Real de Tecnología de Estocolmo (Kungliga Tekniska Högskolan) y en la Universidad de Uppsala (Suecia). También estudió matemáticas en la Universidad de Estocolmo, casa de estudios donde además obtuvo una Maestría en Pedagogía y una Licenciatura en Sociología. 

Formó parte de la redacción de las revistas literarias “Contraluz” y “Noche Literaria”. Está incluido en el «Diccionario de Autores Orureños» (2007).

Algunos de sus poemas han sido seleccionados para las siguientes antologías: “El libro de todos” (1999), “La poesía en Oruro” (2005), “Poesía boliviana en Suecia” (2005), “Poesía Boliviana Contemporánea” (2007), “Antología Comentada de la Poesía Boliviana” (2010), “Antología de la poesía universal, poetas del siglo XXI (2010), “Poesía Solidaria” (2013), “Antología poética de amor y desamor, España” (2016), “Antología poética bilingüe rumano-español, Rumania” (2016), “Antología del Festival Internacional de Poesía Benidorm & Costa Blanca» (2016), «Literatura boliviana en la tierra de Lorca, Antología» (2024), «Dejemos que la palabra vuele, Liceo Poético de Benidorm» (2025), «Literatura boliviana en la tierra de Cervantes, Antología» (2025) y “Bajo la sombra de los vencejos, Antología del XXVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos”.

Ha participado en el Primer Festival Internacional de Poesía, Benidorm y Costa Blanca (España, 2016), en la Cuarta Edición del Encuentro Internacional de Poetas en Telciu (Rumanía, 2018), en el XVI Aniversario del Liceo Poético de Benidorm en Priego de Córdoba (España, 2019), en el Recital de Poesía de la Asociación Cultural “La Empírica, Espacio de Arte y Creación” en Granada (España, 2019), en el Primer Festival Internacional de Poesía Diverbium en Madrid (España, 2019), en el Encuentro de Escritores Bolivianos en Madrid (España 2025), en la Tercera Edición del Outsider Festival Internacional de Poesía en Ostuni (Italia, 2025) y en el XXVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos en Salamanca (España, 2025).

Durante los últimos 15 años ha asistido al discurso del Premio Nobel de Literatura en el salón de la Academia Sueca. También ha asistido a las charlas del Premio Nobel de Literatura en la Biblioteca de Rinkeby, evento que se lleva a cabo, cada año, en colaboración con los alumnos del Colegio Askeby y Bredby. Ha escrito extensos artículos relacionados con el Premio Nobel de Literatura.

Publicaciones: «Preámbulos y ausencias» (2004), «Con el fuego en la palabra» (2006), «Extraño oficio» (2010), «Réquiem por un mundo desfallecido» (2014), «De Escandinavia a los Andes» (2016) y ¿De qué espejo está hecha la vida? (2024).


Nota : Todo el contenido poético así como la bio y fotografías compartidas ha sido seleccionado y cedido por el autor para su publicación en esta página.  Poiesis https://poetryalquimia.org/

¡Gracias a Javier Claure  por su generosidad, atención y confianza!


Enlaces de interés :

https://www.asociacionescritores.com/Autor?url=Javier_Claure_Covarrubias

https://forfattarformedling.se/forfattare/javier-claure-cobarrubias

http://www.letras.mysite.com/archivoclaure.htm

https://letralia.com/author/javierclaurecovarrubias

https://prensabolivariana.org/category/javier-claure-c

https://muckrack.com/javier-claure

https://www.laraizinvertida.com/detalle-3317-javier-claure


 

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