Vivan los sentidos
seré una mujer
una gata tiene tanto encanto
al encorvar su lomo leonado
una mujer
una loba que aullando siempre
roza el tronco de un árbol
seré una mu-
una gallina cloquea vuela de la valla
y se pasea
con una dignidad natural
una mujer
un cojín rasgado por una uña
expulsa en la cara
una caricia de plumón
-jer — mu-
degollada
me enfriaré en una forma irrepetible
y con esa forma atraeré
con los brazos caídos
prometeré placer hasta el fondo de nada
dar — entregar
y seré ese perfecto cuerpo vacío
una mujer
De: Himno idólatra, 1958

Odkąd cię poznałam (Desde que te conocí)
Odkąd cię poznałam, noszę w kieszeni szminkę
to jest bardzo głupie nosić szminkę w kieszeni
gdy ty patrzysz na mnie tak poważnie
jakbyś w moich oczach widział gotycki kościół.
A ja nie jestem żadną świątynią
tylko lasem i łąką – drżeniem liści
które garną się do twoich rąk.

Oda a las manos
Os saludo, manos mías, dedos míos prensores, uno de ellos quedó atrapado por un portazo en un coche, le hicieron radiografías —la mano en esa imagen parecía un ala dislocada— un trocito de hueso perfilado por su propio contorno. El dedo corazón de la izquierda, que había tenido un anillo, ahora ha enviudado y carece de su adorno. Quien me dio el anillo, ya hace tiempo que no tiene dedos, sus manos se han confundido con las raíces de los árboles.
Manos mías, que tantas veces habéis tocado las manos de los muertos y las manos fuertes y cálidas de los vivos. Sabéis acariciar a las mil maravillas, y en ese tacto perdéis la distancia que separa una existencia de otra existencia, el cielo de la tierra. Manos a las que no os es ajeno el dolor del desaliento, pegadas entre sí como dos pájaros temerosos, desamparados, que buscan a ciegas las huellas de tus manos en todo.
Oda a las manos, 1966

18 de diciembre de 1958, Sanatorio Deborah
mi sombra es mujer
la descubrí en la pared
sonreía como línea de las olas
y el pájaro de las caderas con alas plegadas
cantaba en la rama de la sonrisa
un árbol florido
cargado de loros verdes
a través del ala abierta
la naranja de oro madura
sol que brilla en las gotas
en la lluvia
un árbol recto y desnudo
mis labios pechos entreabiertos
la luna creciente de las pestañas palpitó
y se apagó
cuando soplaste la llama de las cerillas
y apoyaste en mis hombros las manos
mi sombra fue mujer
antes de desaparecer
De: Y un recuerdo más, 1968

misericordiosos eran los escitas
cuando murió el rey
asfixiaron con una cinta a su concubina más querida
y el cuerpo muerto de ella
lo echaron a una pira
se mezclaron sus cabellos
con las cenizas de las manos de él
sus pequeños dientecillos
con las cenizas de los labios de él
y cuando las llamas se oscurecieron
recogieron las cenizas calientes
y enterraron todo
en un amplio ataúd
labrado de hierbas y flores
en las que habitaba el viento
De: Y un recuerdo más, 1968

Kiedy umrę, kochanie
kiedy umrę kochanie
gdy się ze słońcem rozstanę
i będę długim przedmiotem raczej smutnym
czy mnie wtedy przygarniesz
ramionami ogarniesz
i naprawisz co popsuł los okrutny
często myślę o tobie
często piszę do ciebie
głupie listy – w nich miłość i uśmiech
potem w piecu je chowam
płomień skacze po słowach
nim spokojnie w popiele nie uśnie
patrząc w płomień kochanie
myślę – co się też stanie
z moim sercem miłości głodnym
a ty nie pozwól przecież
żebym umarła w świecie
który ciemny jest i kolor jest chłodny
Cuando muera cariño
cuando muera cariño
cuando me separe del sol
y sea un objeto alargado más bien triste
acaso me darás cobijo
tus brazos me envolverán
y repararás lo que estropeó el destino cruel
a menudo pienso en ti
a menudo escribo para ti
cartas tontas – en ellas el amor y la sonrisa
después las guardo en el horno
las llamas saltan sobre las palabras
antes de dormitar serenamente entre las cenizas
observando las llamas cariño
pienso – qué es lo que pasará
con mi corazón sediento de amor
y tú no permitas
que muera en un mundo
que es oscuro y de colores frios
trad. Lucía Málaga-Sabogal

Helena Myga, conocida como Halina Poświatowska(en 1962, Helena cambió legalmente su nombre a Halina), (Częstochowa, Polonia, 9 de mayo de 1935 – Varsòvia, Polonia, 11 de octubre de 1967). Poeta y profesora. Halina actualmente es una de las poetas más leídas en Polonia.
Hija de Feliks y Stanisława, de soltera Zięba. Halina vivió una infancia marcada por la guerra. Su familia estuvo escondida en un sótano frío y húmedo, lo que probablemente generó en la pequeña una endocarditis infecciosa. Su ciudad fue liberada cuando ella tenía nueve años. Su madre, una mujer inteligente y gran lectora, fue quien se aseguró de que Halina tuviera acceso a los libros más recientes y le suscribió a revistas literarias.
Desde 1948 a 1951 asistió al Instituto de Educación y Trabajo «Nauka i Praca» y, tras su cierre, al Instituto Femenino Juliusz Słowacki en la calle Kościuszki de Częstochowa.
Debido a las consecuencias de la guerra sobre su salud, pasó una parte de su vida en sanatorios. En 1949 comenzó su tratamiento en la Tercera Clínica de Medicina Interna de Cracovia, dirigida por el profesor Julian Aleksandrowicz. En 1953, el 7 de julio, en Kudowa, conoce a Adolf Ryszard Poświatowski (nacido el 19 de febrero de 1930), pintor y estudiante del Departamento de Dirección de la Escuela de Cine de Łódź, quien también padecía una cardiopatía incurable.
El 30 de abril de 1954 Halina se casa con Adolf Poświatowski en el Registro Civil de Częstochowa. El 26 de junio, se casan en la iglesia de Santiago de Częstochowa.
En 1955, el 14 de junio, aprueba sus exámenes finales en el Instituto Estatal por Correspondencia.
En 1956, el 23 de marzo, Adolf Poświatowski fallece repentinamente en el Hotel Europejski de Cracovia. Halina queda viuda a los 21 años.
Halina Poświatowska debutó como poeta el 17 de diciembre de 1956 con la publicación de dos poemas en el diario local Gazety Częstochowskiej. El poema «Szczęście”(Felicidad) y «Człowiek z Annapurny” (Hombre del Annapurna).
Su primer poemario, Hymn bałwochwalczy («Himno idolátrico»), se publicó en 1957, seguido de Dzień dzisiejszy («Hoy») en 1963, Oda do rąk («Oda en las manos») en 1966.
En 1958, con la ayuda económica de los polacos americanos, hizo un viaje a Estados Unidos para ser operada del corazón. El 12 de noviembre, se somete a una cirugía a corazón abierto en el Hospital Hahnemann de Filadelfia.. La intervención, que por aquel entonces no podía realizarse en Polonia, le brindó a la sensible artista una vida cómoda y una segunda oportunidad para todo. Hasta entonces, limitada por su propio corazón, Haśka (como la llamaban sus amigos y familiares) comenzó a vivir la vida al máximo. Incluso decidió quedarse un tiempo Estados Unidos. No regresó inmediatamente a Polonia sino que el 24 de septiembre, tras recibir una beca, comienza sus estudios en el Smith College de Northampton, Massachusetts, donde, al principio ni siquiera hablaba inglés. En el Festival Nacional de Poesía Joven, «Hymn idolwochwalcza» recibe el premio al libro debut más interesante.
En Estados Unidos Halina Poświatowska mantuvo una relación con el escritor polaco de origen judio Jerzy Kosiński, quien había emigrado a Estados Unidos en 1957. Sus caminos se cruzaron en el verano de 1959 en Nueva York. Durante el verano anterior a su primer año en una universidad estadounidense, Halina llegó a la Universidad de Columbia para realizar cursos de idiomas. Por aquel entonces, Jerzy estudiaba un doctorado en sociología en la misma universidad. Halina vivía en un hotel barato cerca del río Hudson. Después de clase, daba largos paseos y se sentía extraña en el nuevo lugar, la vasta ciudad y el campo. Cuando su anhelo por Polonia se volvió abrumador, un compatriota, también escritor, se cruzó en su camino. Halina empezó a sentirse atraída por él; la compañía de Kosiński al principio la reconfortó.
Daban largos paseos (en su primera cita, pasearon descalzos por Central Park), visitando museos, teniendo largas conversaciones sobre arte, y él siempre lleva una cámara y le toma fotos. Hermosos retratos, en los que Halina brilla cautivadoramente hermosa y que aún hoy se pueden admirar en libros autobiográficos sobre ella. «Tengo un rostro perfecto para fotos sencillas. Mi cabello brilla rojizo —el tinte que compré en una perfumería barata no era de la mejor calidad, tiñéndome la piel de las sienes—, cejas oscuras y labios rojos (…) Vestido: rayas rojas y verdes, escote pronunciado (…) enaguas desagradablemente rígidas, zapatos de tacón muy alto», escribió la poeta en «Pájaro Azul». Eso es todo lo que sabemos con certeza sobre ellos. La naturaleza de esta amistad se difumina al comparar las obras en las que escribieron el uno sobre el otro. Halina Poświatowska y Jerzy Kosiński describieron esta relación en sus obras.
En su cuento «Pájaro Azul», Halina Poświatowska retrata a Kosiński como un egoísta cínico y egocéntrico que la trata como un objeto, al que ella se somete. En esta historia, el poeta es un elemento pasivo en sus fotografías, y al escuchar instrucciones como «podrías ensanchar un poco los labios, tu pintalabios es maravilloso, defínelos con un trazo más grueso» o «tienes que lamerte los labios para que brillen», accede a todas sus peticiones.
«Pájaro Azul» fue su respuesta a la muy publicitada novela de Kosiński, «El Pájaro Pintado», obra que se convirtió en su pasaporte a la carrera de escritor. El retrato que Jerzy Kosiński hizo de la poeta se puede encontrar en un capítulo de «El ermitaño de la calle 69». La respuesta de la poeta fue también una velada «venganza privada» y una forma de reconciliarse con la corta e intensa relación que compartían. «Poświatowska no había leído «El Pájaro Pintado» antes de escribir la historia. Cuando leyó el original (el libro se lo envió una amiga de Estados Unidos), le escribió a su hermana: «El Pájaro parece una porquería». Afirmó que, enfadada, rompió la copia y la tiró a la basura», recordó Kalina Błażejowska.
Poświatowska escribió su historia como represalia, «por lo que escribió sobre Polonia», como enfatizó en una carta a su amiga Caroline Karpinski. Sacó sus conclusiones basándose en varias reseñas del libro, no en la obra en sí, pero tiene una fuerte corazonada: no creía que Jerzy Kosiński hubiera escrito «El pájaro pintado». Sabía que, al igual que ella, a él le costaba dominar el inglés, por lo que tenía serias dudas sobre la autoría de la obra. «Sospecho que tiene algunos negocios turbios. Como sabes, no aprendió idiomas extranjeros con rapidez, y cinco años sin duda no serán suficientes. Imagínate a K sentado ahí escribiendo. Sospecho que pagó a alguien para que corrigiera sus notas, que sobornó a un editor y a un crítico», se quejó en una carta a un amigo. Muchos otros lectores, incluidos los críticos del escritor, compartían las mismas dudas.
Halina Poświatowska nunca volvió a su relación con Jerzy Kosiński, como si hubiera encerrado todo lo que tenía que decir en esta obra tan dura y crítica. Incluso cuando escribió «Un cuento para un amigo», una autobiografía en la que describe con diligencia los acontecimientos de su vida, no mencionó al escritor. ¿Fue realmente por enojo con él, por su actitud hacia Polonia? ¿O quizás consigo misma? «Kosiński fue el primer hombre en la vida de Poświatowska que la despreció levemente, que logró irritarla, que no la colmó de la adoración incondicional de sus predecesores», dijo Kamila Błażejowska, autora de la biografía de la poeta «Corazón terco».
Halina continuo si vida académica y en 1960 participa en cursos de verano en la Universidad de Columbia en Nueva York.
El 11 de junio de 1961 termina su tercer año de universidad y, al mismo tiempo que cursa sus estudios en Estados Unidos, recibe el título de Artium Baccalareus. El 20 de julio, regresa a Polonia a bordo del Batory.
Después de su regresó a Polonia, en octubre, comienza sus estudios en la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad Jagellónica de Cracovia.
El 5 de enero de 1962 recibe una habitación en la Casa de Escritores, en la calle Krupnicza n.º 22 de Cracovia. El 13 de abril, es admitida como miembro de la Unión de Escritores Polacos.
El 28 de junio de 1963, defiende su tesis de maestría, «Causalidad en el sistema lógico de J. St. Mill», y obtiene su título de Maestría en Filosofía.
El 1 de octubre de 1964 comienza a trabajar como profesora adjunta en el Departamento de Filosofía de las Ciencias Naturales de la Facultad de Filosofía e Historia de la Universidad Jagellónica.
En 1966 e l número 38 de «Życie Literackie» publica su relato «Niebieski ptak» (Pájaro Azul). El «Czytelnik» (Lector) de Varsovia publica su tercer volumen de poesía, «Oda a las Manos».
En esa época Halina pasa los veranos en Yugoslavia, primero con Caroline Karpinski y luego con Jan Adamski. Del 8 de octubre al 30 de noviembre: Recibe una beca en París.
El 31 de mayo de 1967, ingresa de nuevo en la Tercera Clínica de Medicina Interna. El 3 de octubre, se somete a una segunda operación de corazón en el Instituto de Tuberculosis de Varsovia. Después de la primera cirugía, se sintió mejor por un tiempo, luego los síntomas regresaron, pero si hubiera decidido bajar el ritmo, podría haber vivido. «Bajar el ritmo» significaba abandonar su trabajo de investigación, sus clases con estudiantes y pasar días enteros en cama. Pero no quería vivir así; optó por una segunda cirugía, a pesar de saber que los riesgos eran enormes».
La cirugía en sí fue un éxito y aunque los dos días posteriores a la intervención fueron muy difíciles, posteriormente la condición de Halina se estabilizó. Estaba consciente, aunque no podía hablar; su familia esperaba que lo peor ya hubiera pasado. Pero ocho días después de la cirugía, se produjo una crisis a la que Halina ya no sobrevivió.
El 11 de octubre Halina Poświatowska muere a la edad de 32 años y es enterrada en el cementerio de San Roque en Częstochowa.
Tras su muerte, se encontraron muchos textos inéditos . En el último año de su vida se publicó su autobiografía Opowieść dla przyjaciela («Cuento para un amigo») y, póstumamente, Jeszcze jedno wspomnienie («Un recuerdo más»).
Su obra completa se ha publicado con el título Dzieła («Obras») en cuatro volúmenes en la editorial Wydawnictwo Literackie, de Cracovia, en 1997. Los primeros dos volúmenes reúnen su obra poética, y, los otros dos, prosa y correspondencia.
En 1968 Wydawnictwo Literackie publica un volumen póstumo, «Jeszcze jedno pamięci» (Otra memoria), editado por Jan Zycha y la hermana del poeta Małgorzata Porębska.

Durante los Encuentros de Otoño de Gdańsk recibe póstumamente el premio «Pierścień» por su trayectoria.
El 9 de mayo de 2007 se inauguró un museo, llamado «Casa de la poesía» (Dom poezji), en su honor en la casa familiar.
El 29 de enero de 2026 se presentó en la Librería Parent(h)esis de Madrid (c/ Valencia 30) «Mi sombra es mujer» antología que reúne, por primera vez en español, una selección de la poesía, sesenta y un poemas, de Halina Poświatowska. Publicado por Báltica editorial y traducido por José M. Faraldo y Xavier Farré.

Halina actualmente es una de las poetas más leídas en Polonia, aunque casi desconocida en España.

Enlaces de interés :
Fuente de la bio:
https://wiez.pl/2026/01/24/halina-poswiatowska-decyzja-o-operacji-byla-forma-samobojstwa
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