As maçãs
da alma só sei o que sabe o corpo:
onde a esperança e graça
aspiram ao ardor
da chama é a morada do homem.
Vê como arden as maçãs
na frágil luz de inverno.
Uma casa devia ser
Assim: brillar ao crepúsculo
sem usura nem vileza
com as maçãs por companhia.
Assim: limpa, madura.
De: As mãos e os frutos (‘Las manos y los frutos’, 1948)
Las Manzanas
Del alma sólo sé lo que sabe el cuerpo:
donde la esperanza y la gracia
aspiran al ardor
del fuego está la morada del hombre.
Ve cómo arden las manzanas
en la frágil luz del invierno.
Así debería ser una
casa: brillar en el crepúsculo
sin usura ni vileza
con la compañía de las manzanas.
Así: limpia, madura.
De: As mãos e os frutos (‘Las manos y los frutos’, 1948). Trad. Ivan Garcia

Conselho
Sê paciente; espera
que a palavra amadureça
e se desprenda como um fruto
ao passar o vento que a mereça.
De: Os amantes sem dinheiro, 1950
Consejo
Sé paciente; espera
que la palabra madure
y se desprenda como un fruto
al pasar el viento que la merezca.
De: Los amantes sin dinero, 1950. Traducción de Ángel Campos

Três ou quatro sílabas
Neste país
onde se morre de coração inacabado
deixarei apenas três ou quatro sílabas
de cal viva junto à água.É só o que me resta
e o bosque inocente do teu peito
meu tresloucado e doce e frágil
pássaro das areias apagadas.Que estranho ofício o meu
procurar rente ao chão
uma folha entre a poeira e o sono
húmida ainda do primeiro sol.Véspera da água, 1973.
Tres o cuatro sílabas
En este país
donde se muere de corazón incompleto
dejaré tan sólo tres o cuatro sílabas
de cal viva junto al agua.
Es lo único que me queda
y el bosque inocente de tu pecho
mi desvariado y dulce y frágil
pájaro de las arenas borradas.
Qué extraño oficio el mío
buscar a ras de tierra
una hoja entre el polvo y el sueño
húmeda aún del primer sol.
De: Víspera del agua, 1973.Traducción de Ángel Campos Pámpanos.

A arte dos versos
Toda a ciência está aquí,
na maneira como esta mulher
dos arredores de Cantão,
ou dos campos de Alpedrinha,
rega quatro ou cinco leiras
de couves: mão certeira
como a água,
intimidade com a terra,
empenho do coração.
Assim se faz o poema.De : Rente ao dezir, 1992.
El arte de los versos
Toda ciencia está aquí,
en el modo que tiene esta mujer,
de los alrededores de Cantão,
o de los campos de Alpedrinha,
de regar cuatro o cinco bancales
de coles: mano certera
con el agua,
intimidad con la tierra,
empeño del corazón.
Así se hace el poema.

A Sílaba
Toda a manhã procurei uma sílaba.
É pouca coisa, é certo: uma vogal,
uma consoante, quase nada.
Mas faz-me falta. Só eu sei
a falta que me faz.
Por isso a procurava com obstinação.
Só ela me podia defender
do frio de janeiro, da estiagem
do verão. Uma sílaba.
Uma única sílaba.
A salvação.
La Sílaba
Toda la mañana he buscado una sílaba.
Es poca cosa, es cierto: una vocal,
una consonante, casi nada.
Pero me hace falta. Sólo yo sé
la falta que me hace.
Por eso la buscaba con obstinación.
Sólo ella me podía defender
del frío de enero, de la aridez
del verano. Una sílaba.
Una única sílaba.
La salvación.
De: Oficio de paciencia, 1994. Traducción de Ángel Campos.

Agora as Palavras
Obedecem-me agora muito menos,
as palavras. A propósito
de nada resmungam, não fazem
caso do que lhes digo,
não respeitam a minha idade.
Provavelmente fartaram-se da rédea,
não me perdoam
a mão rigorosa, a indiferença
pelo fogo-de-artifício.
Eu gosto delas, nunca tive outra
paixão, e elas durante muitos anos
também gostaram de mim: dançavam
à minha roda quando as encontrava.
Com elas fazia o lume,
sustentava os meus dias, mas agora
estão ariscas, escapam-se por entre
as mãos, arreganham os dentes
se tento retê-las. Ou será que
já só procuro as mais encabritadas?O sal da lengua, 1995
Ahora las Palabras
Me obedecen ahora mucho menos,
las palabras. Rezongan
por todo, no hacen
caso de lo que les digo,
no respetan mi edad.
Probablemente se hartaron de las riendas,
no me perdona
la mano rigurosa, la indiferencia
por el fuego de artificio.
Me gustan, nunca he tenido
otra pasión, y durante muchos años
ellas también me quisieron: bailaban
a mi alrededor cuando las encontraba.
Con ellas hacía lumbre,
soportaba mis días, pero ahora
están ariscas, se me escapan de entre
los dedos, se burlan
si intento retenerlas. ¿O será que
ya sólo busco las más encabritadas?De: La sal de la lengua, 1995. Traducción de Ángel Campos Pámpanos.

Escrevo
Escrevo já com a noite
em casa. Escrevo
sobre a manhã em que escutava
o rumor da cal ou do lume,
e eras tu somente
a dizer o meu nome.
Escrevo para levar à boca
o sabor da primeira
boca que beijei a tremer.
Escrevo para subir
às fontes.
E voltar a nascer.
Os sulcos da sede( 2001)
Escribo
Escribo ya con la noche
en casa. Escribo
sobre la mañana en que escuchaba
el rumor de la cal o de la lumbre,
y solo tú eras
quien decía mi nombre.
Escribo para llevarme a la boca
el sabor de la primera
boca que besé temblando.
Escribo para ascender
a las fuentes.
Y volver a nacer.
Los surcos de la sed( 2001). Traducción de José Ángel Cilleruelo

Coração habitado
Aqui estão as mãos.
São os mais belos sinais da terra.
Os anjos nascem aqui:
frescos, matinais, quase de orvalho,
de coração alegre e povoado.
Ponho nelas a minha boca,
respiro o sangue, o seu rumor branco,
aqueço-as por dentro, abandonadas
nas minhas, as pequenas mãos do mundo.
Alguns pensam que são as mãos de deus
—eu sei que são as mãos de um homem,
trémulas barcaças onde a água,
a tristeza e as quatro estaçôes
penetram, indiferentemente.
Não lhes toquem: são amor e bondade.
Mais ainda: cheiram a madressilva.
São o primeiro homem, a primeira mulher.
E amanhece.
Corazón habitado
Aquí están las manos.
Son los signos más bellos de la tierra.
Los ángeles nacen aquí:
frescos, matinales, casi de lluvia fina,
de corazón alegre y habitado.
Pongo en ellas mi boca,
respiro la sangre, su rumor blanco,
las caliento por dentro, abandonadas
en las mías, las pequeñas manos del mundo.
Algunos piensan que son las manos de dios
—yo sé que son las manos de un hombre,
trémulas barcazas en donde el agua,
la tristeza y las cuatro estaciones
penetran, indiferentemente.
No las toquen: son amor y bondad.
Más aún: huelen a madreselva.
Son el primer hombre, la primera mujer.
Y amanece.
De: Blancura. Ed. Polibea.(2015).Trad. Miguel Losada

Uma cerejeira em flor
ACORDAR, ser na manhã de abril
a brancura desta cerejeira;
arder das folhas à raiz,
dar versos ou florir desta maneira.
Abrir os braços, acolher nos ramos
o vento, a luz, ou o quer que seja;
sentir o tempo, fibra a fibra,
a tecer o coração de urna cereja.
Cerezo en flor
DESPERTAR, ser en la mañana de abril
blancura
abrir los brazos, acoger en las ramas
a1 viento, la luz, o lo que sea;
sentir el tiempo, fibra a fibra,
mientras teje el corazón de una cereza.
de este cerezo;
arder desde las hojas hasta la raíz,
dar versos o florecer de esta manera.
De: Blancura. Ed. Polibea. Trad. Miguel Losada

Sul
ERA verão, havia o muro.
Na praça, a única evidência
eram os pombos, o ardor
da cal. De repente
o silêncio sacudiu as crinas,
correu para o mar.
Pensei: devíamos morrer assim.
Assim: arder no ar.
Sur
ERA verano, había el muro.
En la plaza, la única evidencia
eran las palomas, el ardor
de la cal. De repente
el silencio se sacudió las crines,
corrió hacia el mar.
Pensé: deberíamos morir así.
Así: arder en el aire.
De: Blancura. Ed. Polibea. Trad. Miguel Losada (2015)

Assim é a poesia
Não sei onde acordei, a luz perde-se ao fundo do corredor, longo, longo, com quartos dos dois lados, um deles é o teu, demoro muito, muito a chegar lá, os meus passos são de menino, mas os teus olhos esperam-me, com tanto amor, tanto, que corres ao meu encontro com medo que tropece no ar —ó musicalíssima.
28/11/85
Así es la poesía
No sé dónde desperté, la luz se pierde al fondo del corredor, largo, largo, con cuartos a cada lado, uno de ellos es el tuyo, tardo mucho, mucho en llegar allí, mis pasos son de niño, pero tus ojos me esperan, con tanto amor, tanto, que corres a mi encuentro con miedo de que tropiece en el aire —oh musicalísima.
28/11/85
De: Corazón habitado. Antología poética. Edición bilingüe. Selección, prefacio y notas biográficas de Nuno Júdice. Traducción de José Javier Villarreal (UNAM, 2022).

José Fontinhas, conocido con el seudónimo Eugénio de Andrade. (Póvoa de Atalaia, Beira Baixa, Portugal, 19 de enero de 1923 – Oporto, Portugal, 13 de junio de 2005). Poeta, traductor y narrador. Premio Camões 2001. Considerado uno de los más grandes poetas portugueses del siglo XX.
Hijo de agricultores, tras la separación de sus padres, acompañó a su madre a Castelo Branco y en 1932 se trasladó a Lisboa, donde asistió al Instituto Manuel de Passos y a la Escuela Técnica Machado de Castro.
Comenzó a escribir en 1936 y en 1939 publicó su primer poema, «Narciso», todavía bajo el nombre de José Fontinhas. Poco después, empezó a firmar como «Eugénio de Andrade». En 1943, se trasladó a Coímbra, donde permaneció hasta 1946. En 1947, en Lisboa, ocupó el cargo de Inspector Administrativo del Ministerio de Sanidad, cargo que ocupó durante 35 años. En la década de 1940 ya se relacionaba con otros escritores como Miguel Torga, o Sophia de Mello Breyner Andresen, presentes también en esta página.
En 1948 publicó As mãos e os frutos (Las manos y los frutos), considerado uno de los libros más importantes de la literatura portuguesa actual. Fue trasladado a Oporto y, además de su trabajo en la administración pública siempre siguió escribiendo y publicando.
De Andrade tradujo al portugués obras de numerosos autores, como los españoles Federico García Lorca y Antonio Buero Vallejo, los griegos Safo y Yannis Ritsos, el francés René Char y el argentino Jorge Luis Borges.
Entre otros reconocimientos, De Andrade recibió en 2001 el Premio Camões, equivalente al Cervantes para la lengua portuguesa, por una obra considerada «una de las más luminosas» de la lengua portuguesa.
Asimismo, recibió el Gran Premio de Poesía de Portugal (1989), el premio «Vida Literaria» (2000), uno de los más importantes del ámbito literario luso y concedido por la Asociación Portuguesa de Editores (APE), y el primer «Premio Extremadura» (2000).
Fue condecorado con el rango de Gran Oficial de la Orden de Santiago de la Espada en 1982 y con la Gran Cruz de la Orden del Mérito en 1988. El municipio de Oporto también honró al poeta, otorgándole la Medalla al Mérito en 1985 y la Medalla de Honor de la Ciudad en 1989. En el extranjero, recibió la Medalla de la Ciudad de Burdeos en 1990 y la Medalla de la Universidad Michel de Montagne de la misma ciudad en 2001.
Eugenio de Andrade falleció el 13 de junio en Oporto, a los 82 años, tras una larga enfermedad. Esta enterrado en el cementerio Prado do Repouso de Oporto. En su lápida, diseñada por su amigo el arquitecto Alvaro Siza, se leen versos de su libro As Mãos e os Frutos.
Desde 1994 hasta su muerte de Andrade vivió en la Casa Serrúbia, en la Calle del Passeio Alegre, en la Foz del Duero, casa que se convirtió en la sede de la Fundación Eugénio de Andrade, que después dejó de existir. Sus manuscritos y otra documentación están actualmente en la Sala de Colecciones Especiales de la Biblioteca Pública Municipal de Oporto.
De Andrade publicó 27 volúmenes de su poesía, obras en prosa, una antología y dos libros dedicados a la infancia. Su obra ha sido traducida a más de 20 idiomas.
Toda su obra poética está recogida en el volumen Poesia, recopilado y organizado por él mismo antes de su muerte. Buena parte de su obra poética se encuentra traducida al castellano: entre otros: Brevísima antología (México, 1975); Antología poética 1940-1980 (1981); Escritura de la tierra (1984); Blanco en lo blanco (1985); Vertientes de la mirada y otros poemas en prosa (1987).
Pre-Textos publicó en 1989 El otro nombre de la tierra, uno de sus títulos fundamentales, en 2004 una amplia selección de su obra titulada Todo el oro del día y A la sombra de la memoria – La ciudad de Garrett (2006).
El Nobel de Literatura en 1998, el portugués José Saramago, definió a De Andrade como:
«Uno de los tres mejores poetas portugueses de todos los tiempos «y consideró su obra como una poesía del cuerpo a la que llega mediante una depuración continua.
Enlaces de interés:
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