كلما حدثتنيَ عنه
اكتشفتُ بلاداً بعيدةْ
لم أكن قمحها ذات يومٍ
ولم أطوها في قصيدةْ !!
كلما حدثتنيَ عن شمسهِ
عن عصافيرَ تخفقُ في إسمهِ
وعن رحمة الله تجري كما النهرِ في دمهِ
كلما حدثتنيَ عن خوفه كجناحٍ علينا
وعن حُلْمهِ بصباحٍ أليفٍ تناثرَ ،
ندعوه ، يأتي ، كما الطيرِ سعياً إلينا
كلما حدثتنيَ عن شجرٍ يتدفَّقُ كالماءِ
في كلماتِهْ
وعن صوتهِ
وشموخِ صلاتِهْ
وعن زهوهِ آخرَ العمرِ سراً
بأقمارِ أبنائهِ وبناتِهْ
كلما حدثتنيَ عن ذلك البحرِ في صدرهِ
وعن عِزَّةِ النّخل في فقرهِ
وعن حُلْمهِ بثلاثينَ حرفاً يُرَتِّبُها
كي يسطرَ أسماءنا مثلَ طفلٍ بدفترهِ
خلتُ أن أبي كانَ يكتبُ شعراً
ولسنا سوى بعضِ أشعارِهِ
Mi padre
Cada vez que me hablaste de él
Descubrí tierras lejanas
De las que no fui su trigo aquel día
Ni tampoco las envolví en una poesía…
Cada vez que me hablaste de su sol,
De los pájaros que aletean en su nombre
Y de la compasión de Dios que corre como un río por su sangre
Cada vez que me hablaste de su miedo, como un ala sobre nosotros,
Y sobre su sueño que se esparce en una mañana amistosa
Donde lo llamamos y viene, como el pájaro, a nosotros…
Cada vez que me hablaste sobre árboles que brotan abundantes como el agua
En sus palabras,
Sobre su voz
Y el orgullo de su oración,
Sobre el esplendor de su última edad en la alegría
Por las lunas de sus hijos y sus hijas…
Cada vez que me hablaste sobre aquel mar en su pecho
Y, en su pobreza, del vigor de las palmeras,
Y sobre las treinta letras que ordena en su sueño
Para escribir nuestros nombres como un niño en su cuaderno
Imaginé que mi padre escribía poesía
Y que no somos sino algunos de sus poemas
Traducción de Javier Hernández Manrique

La ausencia
¿Quién ama el invierno como tú?
¿Y se fascina con árboles que resisten al viento como tú?
¿Y quién como tú perfecciona la vida
Con tan inocente gozo?
¡Dios!
Si tan sólo estuvieses ahora conmigo
Lo he preparado todo
Las castañas y el fuego,
He corrido las persianas
Y alzado mi oración a la lluvia gitana
Rogando que persista en su discordia
Y sus ritos eternos
¡Dios!
¡Si tan sólo estuvieses ahora a mi lado!
He preparado mis poemas
Y recuperado mi mano
Del combate de la calle
De los mercaderes
Y los corredores
Y los guardias,
Y de una escarcha que a menudo ha intentado
escurrirte fuera de mi corazón
De balas que han pretendido repetidamente
tragar el anillo de tu voz
Mientras comulga con los capullos
O enciendes el fuego
¡Dios! Si hubieses estado conmigo
Ya habríamos cantado nuestra canción
Aquella que el viento casi desarraiga de mi voz
Cada vez que la canto en soledad
Trad: Raúl Jaime Gaviria

Separación
Un asiento en el jardín
y un frío negro.
Un silencio inmenso ha caído
desde la altura del espacio,
llegando al sorprendido momento.
Estaban aquí los dos,
hace cinco minutos,
han hablado mucho
y no han dejado
más que el frío de dos manos en su pecho
y el llanto de una rosa marchita.
Traducción del árabe: Muhsin Al Ramli

María y Maryam de Gaza مريم غزة
La paz de la tierra no es con nosotros
ni con mi hijo o el tuyo,
María le dijo a María…
Hermana de mi tierra y mis pasos sobre ella,
mi hermana de espíritu y oración
hermana del alba al clarear, de este aniquilamiento
y de la muerte y la vida que aún nos queden
La paz de la tierra no es con nosotros
Este cielo de ahí arriba
¿no nos ve?
¿O es que la cruz que cargamos a la espalda
por tantos campos de sangre amarga nos oculta?
La paz de la tierra no es con nosotros
La paz es con nuestros enemigos, Señor,
con los aviones y con la muerte descendiendo, la muerte
ascendiendo,
la muerte hablando, mintiendo, bailando
Nada le basta
Ni nuestra sangre de luto
o nuestra sangre de fiesta
Ni nuestra sangre en el mar, el valle o la montaña
Ni nuestra sangre en el barro o la arena
Ni nuestra sangre en la respuesta o la pregunta
Ni nuestra sangre en el Norte o en el Sur
Ni nuestra sangre en la paz o la guerra
La paz es con nuestros enemigos, Señor
Con sus guardianes en países lejanos
Con sus guardianes en países vecinos
Con cada hermano que como un enemigo nos sitia
Con cada hermano que pasa por encima de nuestra muerte
para después asentar su trono sobre nuestras ruinas
No hay sitio para la mariposa donde una niña
perdió los pies
Ni para un enamorado muerto por amor, no por los
aviones,
Ni para que el poema se gloríe del poeta que escribió «Cuando
yo muera, tú has de vivir para contar mi historia»
El mar no es para los pájaros o las amadas,
y el cielo nos ha dado la espalda, como los países
extranjeros
La paz de la tierra no es con nosotros
La paz es con los demás y con los hijos de otros
Con el silencio después de que nos masacren
Con el silencio antes de que nos masacren
Con el silencio mientras nos masacran
Con el silencio si gritábamos
Con el silencio si callábamos
Con la voz cuando nos apuntan:
Matadlos, y con silencio nos matan
La paz de la tierra no es con nosotros
Es con los tiranos, los gobernantes gallitos y todos los
ejércitos de polvo
Con la devastación y los fantasmas de quienes mataron a
pequeños o grandes…
Con los soldados y quienes pusieron grilletes al horizonte
Con los que hicieron correr la sangre, odiaron a la víctima
y mataron a los testigos
La paz es con un tirano por aquí…
y otro por allí
La paz es con colas ladrando por acá…
con silbidos de mil armas por allá
La paz es con quien ahora me arranca los ojos para que
no te vea
Señor, llévate todo y deja aquí mismo, junto a nuestro
mar, las tumbas de los que amamos y nuestras casas
No desapareceremos, nos quedaremos juntos…
O llévanos si quieres… o déjanos
Haz lo que quieras cuando quieras
Nos tienes cerca del ojo de Tu corazón
O… Señor, sé nuestra fortaleza, no huiremos —si cae la
noche— de nuestra muerte
Déjanos, Señor, a las puertas de Tu espíritu:
de la iglesia, la mezquita y el mar;
del barro y las palmeras;
de la vida, si vida sigue existiendo aquí
O… Llévanos, Señor, y deja algo de nuestro espíritu aquí
mismo,
como despojos junto a las ruinas de las escaleras de
nuestras casas
Y que la paz sea con la tierra que no es nuestra
La paz que anhelamos, que amamos, que soñamos, que
deseamos… no es con nosotros
La paz tan sencilla como las lágrimas de mi madre en las
bodas y los duelos no es con nosotros
La paz que como una pluma vuela
La paz que como una pluma se posa
La paz tan bella como una canción,
tan dulce como como nuestras risas
y como nuestra gata antes de que la mataran…
Pero, ay, Señor, desde que murió nos sigue hambrienta,
maullando y asustada,
desde una habitación en el Norte a los campamentos del
Sur
La paz de la tierra no es con nosotros
No es con Gaza cuando en primavera es tan feliz como los
niños
Ni con Acre, mil años en vela, guardándonos como una
abuela
Ni con Yaffa la Bella
Ni con Jesús, sangre de nuestra sangre, carne de nuestra
carne, tierra de nuestra tierra, resucitado de
nuestras resurrecciones
La paz de la tierra no es con nosotros
La paz de la tierra no es con nosotros ni con Tu
Jerusalén, ensalzada por el Profeta y nuestro Corán
*
La paz de la tierra tiene que ser conmigo, Señor, conmigo
y luego contigo
Con las mariposas que revolotean entre los dedos de mis
hijos del alma,
que ascendieron a los cielos contigo
y solo me quedan sus despojos, un día que gime
y plumas de paloma sobre sus nombres y las escaleras
Sus dedos son el sol de estas mariposas y la herida del
horizonte
Nada les he dicho a las mariposas
Las he dejado revolotear como si fueran mi espíritu,
viajando entre la ceniza y el rocío
A ellos les cantaré en nombre de los veinte… treinta mil…
que sobre nuestra tierra vivieron…
Jamás diré: La paz sea con quienes asesinan,
desarraigan, incendian
La paz de esta tierra fue con nosotros antes de que ellos
llegaran
Y la paz de esta tierra será con nosotros cuando se vayan
Que la paz sea con nosotros… Con nosotros
Traducción de Luz Gómez

Foto: AUC Press
Días
El primer día
sostuve mi mano mientras dibujaba un ataúd
Entonces me enviaron una corona
Al segundo día
Sostuve mi mano al dibujar una flor
Entonces me enviaron un ataúd
Al tercer día grité a plena voz
Quiero vivir
Entonces me enviaron un asesino

La mano
Es la mano
la bella rama del día
floreciendo con dedos
suave como el arrullo de la paloma
que ni atrapa el viento,
ni arresta el agua.
Pero se aloja en el espacio
y abraza la tierra
de la flor salvaje
al árbol de palma.
Es la mano
la que nos conforta en nuestra fractura,
nos consuela cuando lloramos,
nos da solaz en nuestro cansancio.
Es la mano
el milagro del sueño
la leyenda de la creación
las columnas de luz
o un manojo de ascuas
que vivifican o menguan.
Es la mano
un campo, un ramillete de canciones infantiles,
y un planeta.
La mano no es un libro, o líneas.
No escrutes los detalles
no leas su silencio
ni sus contornos
no encontrarás nada.
Todas las líneas que la han invadido
todas las curvaturas
son nuestras culpas
de las primeras aberraciones
al advenimiento de la miseria.
Es la mano
no la leas
lee lo que escribirá
lee lo que hará
y levántala
Levántala
hasta que se haga un cielo
incluido en Poesía árabe. 16 poetas árabes contemporáneos (Biblioteca digital, República Dominicana, 2008).

Ibrahim Nasrallah إبراهيم نصرالله (Amman, Jordania, 2 de diciembre de1954, nacionalizado en Palestina). Poeta, novelista, profesor, periodista, pintor y fotógrafo. Uno de los mas reconocidos escritores en lengua árabe.
Ibrahim es hijo de la diáspora: nació en un campo de refugiados cerca de la capital jordana al que habían ido a parar sus padres tras la Nakba (catástrofe, en árabe), el éxodo que provocó la creación de Israel en 1948.
Estudió en las escuelas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo. Trabajó de profesor dos años en Arabia Saudí y como periodista entre 1978 y 1996. De vuelta a Jordania, trabajó en varias publicaciones y es miembro de la Asamblea General de Sakakini.
Ha publicado 15 libros de poesía, veintidós novelas, dos ensayos sobre cine y dos libros para niños.
Algunos de sus libros de poemas: Los caballos dominan la ciudad, 1980; Dentro de la lluvia, 1982; Canciones de la mañana, 1984; El último diálogo a pocos minutos de matar al gorrión, 1984; El chico del río y el general, 1987; Tormentas del corazón, 1989; Bosque verde, 1991; El escándalo del zorro, 1993; Verandas de otoño, 1997; El libro de la muerte y los muertos, 1998; En nombre de la madre y el hijo, 1999; Espejos de ángeles, 2001; y Lluvia adentro, 2009.
Publicó también las novelas de ficción histórica Dentro de la noche, 2007; Tiempo de los caballos blancos, 2012, llamada «La Iliada» palestina, y Las linternas del rey de Galilea: una novela de la Palestina del siglo XVIII, 2014; así como las novelas psicológicas Praderas de fiebre, 1985, y Espíritu del Kilimanjaro, 2015; y la novela de ficción política Bodas de Gaza, entre otras publicaciones.
Ha recibido los premios de poesía Arrar Prize, en 1991, por el conjunto de su obra, The Sultan Oweis Prize, en 1987, y Al-Uweis Literary Award, el premio más prestigioso para poetas en lengua árabe, en 1997 y el Premio honorífico de la Sociedad de Escritores de Jordania, tres veces por tres de sus libros de poesía. En 2020 ganó el Premio Internacional de Ficción Árabe (IPAF) con la novela distópica «The Second War of the Dog»( La segunda guerra del perro) dotado con 50,000 dólares.

Enlaces de interés :
https://www.facebook.com/IbrahimNasrallahOfficial
https://worldliteraturetoday.org/2025/january/palestinian-ibrahim-nasrallah
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