Znát přítomnost
to se člověku teprve zatočí hlava
Nad minulými propastmi
je i budoucnost dávná
Holé teď
bez lávky
bez anděla
od rána do večera
Conocer el presente
hace que la cabeza dé vueltas
sobre abismos pasados
Hay un futuro lejano
ahora desnudo
Sin pasarela
Sin ángeles
De la mañana a la noche

Te reíste una vez
Cuando cree
que ya no quiere nada
se arrojan sobre ella los lugares de antaño
en el sol brusco del mediodía
-Aquí en las piedras te reíste una vez
a borbotones
completamente feliz-
A mí del futuro me da frío
sólo lo que fue
de Antología poética, Bassarai, Bilbao, 2007. Traducción de Elena Buixaderas

Oh mi amor
… en la cima de lo irremediable
está todavía ese prado que se corrompe al sol
y ese perro hirsuto
que por el hilo
retiene la cometa antes de que se estrelle
De: la antología Poetas checos, La Otra ( 2017) Traduccción Teresa Amy

Personaje en la noche
Calle del mediodía
abre bruscamente
hacia el final
Niños de otro planeta
jóvenes extrañas de hermoso rostro
el muchacho tras la balaustrada tomado en su intimidad
como al interior de un camafeo
La vejez no es una virtud
para la mujer
los hombres prefieren no volverse
Con la joya conquistada estoy allí de pie
en medio de lo invisible
De: la antología Poetas checos, La Otra ( 2017) Traduccción Teresa Amy

Qué queda
Encontrarse de vez en cuando
en las viejas huellas-
ya sin amor
Y en la despedida,
llenos hasta el borde
de una extraña ternura-
besarse en los labios

Fotografia: Respekt
Viola Fischerová (Brno-antigua Checoslovaquia- actual República Checa, 18 de octubre de 1935 – Praga, 4 de noviembre de 2010). Poeta y traductora.
Hija del filósofo Josef Fischer.
Estudió en la Facultad de Letras de Brno y en Praga (polaco, checo)
Formó parte el grupo literario del Treinta y seis (Skupina Sestatricátníku), fundado en 1952 por Václav Havel y Jirí Kubena. Entre ellos se encontraban, además, Josef Topol, Vera Linhartová o Pavel Svanda, grandes figuras de la literatura checa contemporánea. En ese grupo se comentaban textos y, a la vez germinaba la disidencia política. En esta fecunda atmósfera, en 1957, Viola Fischerová escribió su primer poemario, Propadání (La caída). El entonces editor Jan Grossmann no se atrevió a publicarlo por motivos políticos y problemas de censura.
En la década de los 60, trabajó como editora en la Radio Checoslovaca. En 1968, eligió el exilio con su futuro marido el escritor checo Karel Michal (Pavel Buksa) a Suiza, donde estudió Filología e Historia en la Universidad de Basilea a la vez que trabajaba como profesora. Después de la muerte de su marido(suicidio) en 1984, se traslada Munich (Alemania)un año antes de la separación oficial de la República Checa de Eslovaquia y 5 años antes de la caída del Muro de Berlín, y trabajó en Radio Free Europe y en la revista Svedectví (Testimonio) en su edición parisina.
En 1987 se volvió a casar con Josef Jedlička, quien falleció tres años después.
En 1993 después de de 30 años de su intento por publicar, edita la colección de poemas «Réquiem por Pavel Buksa». Sobre su regreso a la poesía nos dice Viola:
«Escribí poesía hasta los 24 años, y dejé de hacerlo cuando leí los brillantes textos de Věra Linhartová. De repente me di cuenta de que no tenía nada significativo en mí con lo que pudiera compararlo. Bohumil Hrabal me dijo entonces: «Los textos de Linhartová te quemaban la cabeza».
Después de eso, no escribí durante treinta años, hasta el suicidio de mi primer marido, Pavel Buksa (el escritor Karel Michal). Recuerdo ese primer momento con exactitud. Josef Jedlička y yo íbamos en coche a Basilea para visitar la tumba de Pavel. De repente, Pavel apareció en la ventanilla del coche. No podía verlo, pero sentí su presencia con mucha fuerza. No fue una visión, solo una sensación. Y entonces pensé: «Ah, vamos a romper en algún momento aquí y él está aquí para llevarnos». No pasó nada, simplemente escribí algo en un papel de camino a casa. Por la mañana, en casa, descubrí que era un poema. Me di cuenta de que ese poema era crucial para mí: la pregunta: «¿De qué se trataba realmente nuestra vida? ¿De qué se trataba realmente cuando Pavel se suicidó?».Esta pregunta era sumamente urgente para mí y de repente comprendí que se me ofrecía una herramienta para comprenderla. Me sorprendió que esa herramienta fuera la poesía».
En 1994 regresó a Praga. Solía pasar los meses de verano en una casa en un viñedo de la isla de Elba.
Viola Fischerová falleció en Praga el 4 de noviembre de 2010.
Tras su fallecimiento el traductor y editor Erik Lukavský dijo:
«Nadie escribe como lo hace hoy Viola Fischerová. Era poesía pura, íntima, en la que no tenía miedo de decir mucho sobre sí misma».
La obra poética de Viola Fischerová ha sido traducida al español por Elena Buixaderas. También han sido traducidos al alemán, inglés, francés, español, italiano, ruso, croata, serbio y polaco.
De su obra destacan : La hora anciana (Premio del Fondo Literario Checo, 1995); La cercanía (1996), La montaña rusa de los hogares (1998), Soledad Madre (2002) y Ahora (Premio Lírica de Dresden, junto a la poeta alemana Uljana Wolf).
Obtuvo dos veces el premio Magnesia Litera: en 2006 por ¿Qué le dijo al hastío? y en 2010 por Una casita en el viñedo, actualmente el galardón literario mas importante de su país, y dejó un ultimo libro Hrana sin publicar.
Viola Fischerová también escribió cuentos de hadas, su primera obra ya reconocida como una poeta muy respetada fue «Co vyprávěla dlouhá chvíle». Su historia nos lleva al desierto africano, la selva, el circo y una casa donde se puede jugar en una casa aún más pequeña. Los cuentos de Viola se basan en la fantasía de los cuentos de hadas, pero contienen mucho de lo que anhelamos en nuestra vida cotidiana: amor, justicia, aventura, e incluso arte.
En una entrevista al preguntarle ¿Cómo describiría su poesía? Viola Fischerová respondió:
» Escribo contra aquello que de alguna manera me oprime y me hiere, pero con lo que solo puedo hacer algo a través de la poesía, aunque sea en una dimensión diferente».
Y continuó:
«Cuando comencé a escribir la colección «Ahora» hace tres años, la televisión checa emitía testimonios de personas que habían estado en campos comunistas y vi a una mujer de mi misma edad frente a mí. Con lágrimas en los ojos, me contó cómo habían sido sus interrogatorios. Y me di cuenta con horror de que lo mismo podría haberme sucedido a mí; también tenía diecisiete años entonces. No a pesar de, sino precisamente porque era tan inocente como ella. Y lo único que podía hacer contra esa opresión era sacarla a la luz».
Y Viola dejó escrito:
¿Y ella?
¿Cuántas veces más soñará con
los tres que la torturaron
durante los interrogatorios
y llorará
que tuvo que lamer su sangre
del suelo
y que lo hizo
y ellos?
¿Soñará alguna vez
en el jardín, sobre las rosas,
con
una hermosa joven arrastrándose frente a
ellos
de rodillas
sollozando y sangrando?

Enlaces de interés :
http://www.espacioluke.com/2010/Noviembre2010/buixaderas.html
https://hn.cz/c1-23213535-viola-fischerova-poezie-je-moje-obrana
Deja una respuesta