¿Sabes de dónde vine?
¿Sabes de dónde vine con mis ropas sencillas?
Con el alma y el cuerpo saturada de aromas
De tréboles, de malvas, verbenas y gramillas
Y en los ojos las curvas perfectas de las lomas?
Yo vine de los campos que dora el sol ardiente
Donde forja el labriego el pan de cada día
Arrojando a los surcos la bendita simiente
Mientras juegan sus hijos en la blanca alquería.
Donde salta en las sierras las aguas cantarinas
Tan puras y tan claras que asomándose a ellas
Maravillada he visto mi alma en esas cristalinas
Aguas;¡y la tenía toda, tachonada de estrellas!…
¿Sabes de donde vine
Yo vine de los campos que dora el sol ardiente
Donde todo es sencillo y más bueno se siente.-
De: “Las llaves Ardientes” (1925)

Bendito Estado
No te bastó poner mi alma
pura como una flor,
también diste a mi cuerpo
la rosa de tu amor.
Y tal serenidad en mis pupilas
que nadie diría
que han brillado de malos deseos
un día …
Y voy
mirando a los niños
con ojos cuajados
de puro cariño.
Ah! que bendito estado,
como en sagrada caja
al hijo de mi amor
llevo guardado.
La somnolencia bella
que me has dado:
irme cortando por la calle flores,
plena el alma de amores,
plenos mis vasos nacarados …
¡Mi cuerpo es como un ojo de Dios
que está extasiado!..
De: Las llaves ardientes(1925)

Yo estoy.
Nada más queda.
No has venido a anunciarme
una N U EVA .
Yo estoy desde hace tiempo
con mi oído pegado a los siglos
y mi canto rodando en el viento.
Tengo
sabiamente doblada mi cabeza
sobre las aguas puras
o el color más atroz.
Cuando tu llegas
YO REG RESO DE TODO.

Blanca Luz Brum Fotografía extraída del Libro Cantos de la América del Sur.
Alabanza por los instantes puros
en los trenes nocturnos
van los viandantes de la angustia
locomotoras sedientas
han de desplazarse en el abismo
al primer encuentro con las luces
y el día se pondrá de pié para recibirte
¡oh grandioso instante de mi alma hacia la pureza!
desvelada, sin fuerzas,
arrastrándote hasta
los umbrales de Dios
con estos ojos
ya podré mirar el rostro de mi madre
leche gozosa que beberá mi hijo.
¡alabanza por los instantes puros!

Himno de las fuerzas
doy mis llagas vivas
para apretarlas en tu cintura siglo de la Revolución.
por tí se me hace tiras la garganta
absorbe la verdad que hincha mis venas
Y MI CABEZA COLGARA DE LOS ARBOLES
el hombre nuevo marchará
atado de mi grito
mis fuerzas nutriéndose
de las pupilas blancas de los muertos
de la sangre de los niños al nacer
de las espaldas curvas de los humildes
de todos los pobrecitos de Dios.
porqué
cuánto más mendicantes
y oprobiosos se vuelven
más finos se me hacen los labios
más ancha mi ternura
y siempre a todo viento mi corazón.
De: Blanca Luz Brum, poeta y revolucionaria.Sus textos en Amauta (1926-1929)

Estoy detrás de las paredes oscuras
detrás del rudo viento,
sólo puedo avanzar arrastrándome
sin rostro y sin piernas.
Aquí se pierde todo
como en los campos de batalla
estoy fría y pegada como una estrella
entre locos ruidos de huesos
mientras ustedes arden vivamente
oigo en tremenda tempestad la vida
estoy dispuesta a todo
con esta boca de cadáver
pero que me levante el viento
con sus grandes bombas de aire
quiero llenarme de encajes
y dejarme crecer las uñas
sentir los olores de las droguerías
poderme sentar en algún lado.

Poema Rojo
Panait Istrati, ¡qué bien tu nombre
hecho de dos palabras tristes!
Extraviada a lo largo de los mares te advierto.
Tu hermana Kyralina cantándome al oído
como una balalaika
Caen sus mejillas tristes en mis manos abiertas.
Y un haiduk me acompaña
la mirada desierta.
Yo que estaba perdida en un espejo muerto,
sentí sobre mi carne
tu diente amargo y frío.
Trineos de la muerte recorren las estepas;
y hombres abandonados, sangran por la tierra.
Y te veo venir de la pocilga hedionda
donde niños exprimen pezones de miseria.
¡Oh Dios!
Yo me voy por la sombra
hundiendo en las tinieblas mi colmillo de sangre,
y mi bandera roja
sacudida en el viento de la Revolución.
Buenos Aires, 1928.

Blanca Luz Brum junto a su hijo Eduardo Parra del Riego. Montevideo (1929)
Yo que soñé acunarte
en mis brazos serenos,
nutrirte con las mieles
sagradas de mis senos……
Y héme aquí
con las manos dobladas y resecas;
¡manos que retorció el dolor!
¡cuenco de lágrimas!
que ya han perdido toda la seda del amor.
El, vino antes que tú
fué el primer hijo acaso?
tantas fueron las noches
que durmió en mi regazo!
y en su última noche
su sueño fué tan largo
y me pesaba tanto!
que me quebró su cuerpo
la comba de los brazos.

Blanca Luz y su hija María Eugenia Béeche. Autor: Heliodoro Torrente.10-1-1941. Fuente
Con mi hijo
Estábamos frente al mar
y te tenía en mis brazos
Tus ojitos inquietos
empezaron
a d e s h o j a r
la última margarita
de la tarde;
(Sonando, soñando
me había olvidado de tí)
De pronto
me fijé en tus mejillas
y las tenías doradas
a corales finísimos.
De tus ojos
habían de salir
las primeras estrellas.

Blanca Luz, Siqueiros y el pequeño Eduardo.
Cable
LA UNITED PRESS
anuncia los últimos fusilamientos
las ciudades «civilizadas”
hacen crujir las horcas
Sacco y Vanzetti – trágica rosa de los vientos
gira hacia los cuatros puntos cardinales
de la Revolución
los hermanos del bosque
se esparcen por el mundo
¿no oís cantar las balalaikas?
Sachka Yegulev obrero – Sachka Yegulev poeta
Sachka Yegulev en cada hombre,
dejamos occidentes incendiados
y amanecemos en orientes de sangre
las cabezas de nuestros hermanos
nos llaman como campanas dolorosas
a agruparnos
«¡arriba los pobres del mundo!
de pie los esclavos sin pan!”
Publicado en el diario «Justicia». 27 de abril de 1929

A Eduardo Dualde
Poeta,
tu voz no queda quieta,
golpea dentro y fuera de la tierra.
Virtud de la forma;
misterio de curvas.
Abre las bóvedas heladas,
sube en el aire fuerte
y huye sobre las costas desvanecidas
de la muerte.
Se oye en el hondo piano de la noche
y en las puertas abiertas de los días.
La voz es como el mar,
se viste y se desnuda
y nos rodea de árboles
que cantan sin cesar.
12-jul-1934

Blanca Luz cerca de 1955.
Canción de pena al Rey David
Cubiertas con las húmedas auroras
yacen las cosas muertas y enterradas.
Las de una antigua y dulce primavera
que nunca más serán recuperadas.
Asido de un fulgor o de un relámpago
te alejas hoy en dirección del cielo
y eres un rayo penetrando
en la noche compacta de la muerte…
Yo te canto y te lloro, te lloro y te canto,
con el más antiguo de los coros
en las tragedias de la mitología.
¡Oh, viejo Rey David!
¡Ya regresa Caronte con su barca vacía
mientras se muere el sol
en el mar de esta isla!
Poema dedicado a Siqueiros tras su muerte el 6 de enero de 1974.

Testamento
Evítame los hombres enlutados
los sombreros de copa, la carroza
las coronas con lazos dedicados
y no admitas mas flores que las rosas.
.
Evita periodistas y curiosos
evítame exhibirme como muerta
quiero escuchar los pasos temblorosos
de los niñitos pobres en mi puerta.
.
Adiós dulce sonido de la lluvia
y seres que alegraron mi ventana
las mariposas, las abejas rubias
la generosa luz de la mañana.
.
Ya no estará cautivo mi rostro
ni mi pie ni mi acento
girará por el aire como giran los vientos
como van por la tierra vagando las fragancias
recorriendo las playas lejanas de mi infancia.
.
Ya estaré de tus brazos desasida
del beso de tu boca separada
las entrañas rotas de mi vida
por tu llanto serán purificadas.
.
Pero no llores mas
que siempre hay un encuentro
al que se citan todos a través de los vientos.
.
No llores tanto
porque a Dios tu llanto
puede dolerle como un cruel reproche.
.
No deshagas el bello ropaje de tu vida
que a través de tu sangre yo viajare escondida.

Blanca Luz Brun Elizalde (Pan de Azúcar, Uruguay, 31 de mayo de 1905-Santiago, 7 de agosto de 1985). Poeta, escritora, periodista, pintora y activista política .
Hija de Clemencia Elizalde Piedrahita y de Gregorio Brun Olivera. Su abuela paterna – Ana Nícida Olivera – era hija del coronel Leonardo Olivera. Fue la hija menor de siete hermanos a quienes abandonó su padre a poco de nacer Blanca Luz. Su madre Clemencia falleció cuando la niña tenía tres años, quien pasó entonces al cuidado de una tía, Felipa Elisalde Piedrahita, casada con Manuel Nuñez, hacendado. La pareja tenía catorce hijos, tres mujeres y once varones. Una de ellas, Elisa, quince años mayor que Blanca Luz, le enseñó a leer y a escribir. Después de estudiar la primaria en su adolescencia se trasladó a Montevideo donde continuó sus estudios en un convento de las Hermanas Domínicas. Una vez en la capital Blanca Luz asistía a “La casa del estudiante” – que había fundado en Montevideo Mercedes Pinto, escritora y periodista española exilada en 1924 – , en donde se hacían tertulias y lecturas. Es probable que allí haya conocido al poeta vanguardista peruano Juan Parra del Riego y desde allí, ella se involucró con ese mundo bohemio de los poetas montevideanos.
Parra formaba parte del cenáculo de la Unión, tertulias en las que se trataban temas de arte, de filosofía, se leía poesía, a la que concurrían destacados intelectuales de la época. Otro grupo, fundado por Eduardo Dieste, llamado Teseo se reunía en el café Tupí Nambá. A ese grupo Parra acercó a Blanca Luz. Fue un movimiento que llegó a sacar una revista y un sello editorial y que estuvo compuesto por poetas, narradores, dramaturgos, pintores y escultores. Blanca Luz Brum fue de las muy pocas mujeres que no solo lo integraron sino que permaneció vinculada al mismo aún después de dejar el país.
Blanca Luz y Parra se casaron el 26 de febrero de 1925 en la 2ª Sección del departamento de Montevideo. Ese mismo año él escribe su último libro, al que le pone de nombre Blanca Luz, son 15 poemas dedicados a ella. Estaba tuberculoso y la enfermedad recrudeció. Ella publicó su primer libro de poemas, Las llaves ardientes, quizá uno de sus mejores libros. Blanca Luz Brun, cambió la “n” de su apellido paterno por la “m” y así firmó siempre.
El 16 de noviembre de 1925 nació su hijo Eduardo Juan Luz. Una semana después Parra murió sin haber podido ver a su hijo más que detrás de un cristal. Blanca escribió: “Nuestro hijo tenía seis días, yo tenía mis pechos crecientes. Cantaba la vida. Yo le vi de pronto /a Parra/, con sus manos rígidas, apretar las últimas azucenas de esa primavera de noviembre”.
En 1926, la pudiente familia de Parra reclama a la viuda y al niño. Se fueron a Lima. Allí Blanca Luz se empezó a relacionar con poetas, escritores, pensadores. La invitaron a leer su poesía. Hizo un recital que ella misma consideró como su consagración. Se relacionó con la gente que sacaba la revista Amauta. Blanca Luz 16 participó como poeta en 16 números de la revista donde queda clara la estima intelectual que le tenían. En 1926 Mariátegui, figura central en la intelectualidad limeña, le publicó un libro de poemas titulado Levante y escribió el prólogo.
En esos días Blanca Luz sacó una revista radical: Guerrilla, la propuso como el «grito de la vanguardia peruana». Allí conoció al poeta César Miró Quezada, quien era de una de las familias más influyentes del Perú, dueños del periódico más importante del país “El Comercio”. Al poco tiempo- y ante el desacuerdo con esa relación por parte de la familia Miró Quezada- se casaron en secreto. En julio de 1927 acusan a Mariátegui de un complot comunista y lo mandan a prisión. A Blanca Luz le dan unas horas para irse del país. Se va a la Argentina.
Publicó en Buenos Aires una novela El Reloj de las imágenes caídas en 1928. Desde allí sigue colaborando con la segunda época de Amauta. Blanca Luz y César Miró terminan con su matrimonio. En ese año viaja varias veces entre Buenos Aires y Montevideo, afianza su antigua amistad con Luis Eduardo Pombo y el escultor Guillermo Laborde. En esas estadías en el país natal viaja a Pan de Azúcar donde le rinden un homenaje y ella brinda un recital de poesía el 7 de junio en el Club Pan de Azúcar.
Vuelve a Montevideo en octubre de 1928 donde rápidamente se relaciona con el diario Justicia, que salía en la capital desde 1919 dirigido por el diputado Dr. Emilio Frugoni. Se consideraba el órgano vocero del marxismo y de la clase obrera uruguaya. Ella pasa a dirigir la página cultural que llamó El arte por la revolución.
Entre el 18 y el 26 de mayo de 1929 se desarrolló en Montevideo el congreso constituyente de la Confederación Sindical Latinoamericana a raíz del cual llegó el pintor comunista mexicano David Alfaro Siqueiros. Se conocen en una fiesta en la casa de Giselda Zani y se enamoraron inmediatamente. “Tú te vienes conmigo”, le ordenó Siqueiros y ella se fue con él. El famoso muralista estaba casado, pero le promete divorciarse, porque era la mujer “que había estado esperando toda la vida”. Viajaron juntos a Buenos Aires donde él participaría de la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana. De allí siguieron a México con su hijo Eduardo de cuatro años.Viven en DF, conforman un grupo de artistas de simpatías comunistas, junto a Diego Rivera, Frida Khalo, José Clemente Orozco, Xavier Guerrero y Fermín Revueltas, entre otros.Tuvieron una vida turbulenta en lo político y en lo personal. Los comunistas no eran bienvenidos en ninguna parte de este lado del mundo. Avisados a tiempo, deben huir de la persecución del gobierno mexicano. Quien más los ayuda es Augusto César Sandino, el líder independentista nicaragüense, que los refugia durante quince días en una mina. Pese al apoyo, ambos caen presos. Blanca y su hijo son encarcelados pero los liberan al poco tiempo, en cambio Siqueiros pasa medio año entre rejas. Brum pasó penurias, sobrevivió con la venta de cuadros de Siqueiros y le envió muchas cartas que recopiló en el libro Penitenciaría – Niño Perdido, editado en México en 1931 y, bajo el título Un documento humano, en Montevideo en 1933.
Siqueiros era un hombre violento. En una de esas cartas ella hizo referencia a los celos y golpes que estaban arruinando la relación. «Yo ya no puedo más», escribió. «Te prometí no volver al médico y lo hago. Tampoco he de ver a esa gente que nos ayudaba con algo para comer. Eso en cuanto a tus celos. Después, en lo que se refiere a tus golpes de ayer, te diré que estoy profundamente seria y desencantada. Si es que dudas de mi, algún día solitario trabajando por el verdadero dolor y la miseria, volveras a creer y me buscaras. Pobre niño mio, te beso llorando».
En la ultima carta a Siqueiros antes de que salga de prisión Blanca Luz escribe: «5 de noviembre, vas a salir mañana, antes quiero que sepas cual es la verdadera situación que se abre entre nosotros : contigo olvide toda mi vida pasada de burguesa, mi personalidad y demás tonterías que me avergüénzan, pero tu no estas obligado conmigo a ningún sentimentalismo, a ningún compromiso. Posees una severa ideología revolucionaria a la que debes servir incondicionalmente porque la revolución exige la entrega total. Yo entrego a tu corazón comunista y de hombre una boleta de libertad absoluta».
Transcurridos seis meses de condena, a Siqueiros le ofrecen cambiar la pena por la de confinamiento y acepta abandonar la prisión a cambio de trasladarse a un pueblo, Taxco. Eligieron para vivir un antiguo convento abandonado donde, bajo una enorme bóveda, instalo Siqueiros su taller. Blanca Luz animo al pintor a volver a su arte. Blanca Luz dio a luz a un bebé que muere al poco tiempo y es enterrado en la sierra de Taxco. En esa “Jaula sin rejas” como adjetiva Siqueiros al pueblo, vivirá la pareja hasta que finalmente, ambos son expulsados no solo de México, sino también del partido comunista, Blanca por “sandinista” y Siqueiros por “informante contrarrevolucionario”.
En Blanca Luz, México despertó emociones contradictorias: por momentos, describe un país insoportable, de hombres agresivos, en el que ni siquiera en el seno del partido comunista es posible hallar un grado de solidaridad; en otros relatos, esa tierra es la revelación de la fuerza de la revolución y de una cultura americana. Su visión del país pendula entre la crítica iracunda («¡tierra cochina, de hombres torvos, lujuriosos y egoístas… ¡querido qué bluff es México»! «el partido comunista mexicano es un antro de alcahuetería y divisionismo. Nadie le guarda la espalda a nadie»), escrita en la relativa intimidad de las cartas –que son, además, contemporáneas a los sucesos irritantes-, y el recuerdo suavizado por el tiempo y el destino de las palabras: «Por México amé a América y por primera vez sentí la arquitectura y la plástica y me hice firme en mi pasión de lucha».
Posteriormente vivieron un tiempo en Los Ángeles. El 2 de noviembre de 1932 Blanca Luz brindó un recital de poesía en el teatro Leo Carrillo de los Ángeles. Unos días después se casó con Siqueiros en el Registro Civil de City Hall. El matrimonio, formalmente, duraría hasta 1938.
Volvieron al Río de la Plata, llegando a Montevideo en febrero de 1933 donde él retomó sus actividades políticas y artísticas. Eran épocas de gran actividad política y creadora. Siqueiros viajó entre Montevideo y Buenos Aires donde Natalio Botana – director del diario Crítica – lo contrató para hacer un mural. Blanca Luz se trasladó a Buenos Aires instalándose en Los Granados la mansión de la poeta Salvadora Medina Onrubia (aquí en nuestra pagina) y su marido Natalio Botana en la que trabajaba Siqueiros en el mural. Blanca Luz, cansada de los celos y los golpes de Siqueiros, inició un romance con Botana. Siqueiros pintó en el sótano de la casa «Ejercicio plástico«, un mural que es considerado un punto culminante del arte latinoamericano y hoy se expone en el Museo del Bicentenario, al lado de la Casa Rosada. Siqueiros contó con la colaboración de tres jóvenes prometedores: Lino Enea Spilimbergo, Antonio Berni y Juan Carlos Castagnino, y del escenógrafo uruguayo Enrique Lázaro, grupo que se denominó “Equipo Poligráfico Ejecutor”. Subrayan los expertos que es una de las pocas obras del mexicano que no tiene un contenido social, fue pensada para que Botana y sus amigos se sintieran como dentro de una caja de cristal en el mar, con figuras en movimiento, las figuras femeninas, nereidas y ondinas que pueblan las paredes es Blanca Luz.
Finalizado el mural y rota la relación de la pareja, Siqueiros partió a Nueva York. Varios días antes se había despedido de su esposa con cena, sexo y borrachera, lo que provocó los celos de Botana –según contó ella en una carta a su confidente Luis Eduardo Pombo. Siqueiros y Blanca Luz Brum mantendrían correspondencia durante algunos años pero no se volverían a ver. Siqueiros renegó toda su vida de ese mural, donde algunos piensan que esta reflejada la historia mas secreta de Siqueiros. Para el pintor ese mural fue un error, donde se representó a si mismo, sincero, sin discurso. Jamas volvió a la Argentina y jamas publicó una sola foto.
En 1934 Blanca Luz regresó a Montevideo para instalarse un tiempo después en Chile donde llegó como invitada de Vicente Huidobro. En enero de 1937 participó con su poema Encontrándonos de la edición del libro Madre España: homenaje de los poetas chilenos conjuntamente con Vicente Huidobro, Pablo de Rokha, Gerardo Seguel, Volodia Teitelboim y Eduardo Anguita.
En Chile publicó dos libros Blanca Luz contra la corriente, de prosas en 1936, y Cantos de la América del sur, poesía, en 1939. Se desempeñó como jefa de Prensa, Propaganda y Radio de la campaña presidencial del Dr. Juan A. Ríos en Chile. El Dr. Alberto Piñeiro señala el año 1939 como uno de los puntos de inflexión en el pensamiento político de Blanca Luz Brum, después de dos sucesos que la golpearon en su fe comunista: el pacto germano-ruso del 23 de agosto de 1939 y la invasión de Finlandia por la Unión Soviética que comenzó el 30 de octubre de ese mismo año. Para terminar de decepcionarla, Stalin se alía con Hitler. En una carta a uno de sus amigos, Blanca escribió: “¿Qué significa lo de Finlandia? Mi vida entera ha sido consagrada más o menos íntegra (en algunos largos períodos de mi vida) al comunismo, porque he creído y creo que el comunismo es la única doctrina digna del hombre en la tierra. ¿Pero es aquello acaso comunismo? Estoy, como es lógico estarlo en contra de los Imperialismos, del ruso y del inglés. Yo nunca había dudado de Stalin, hoy sí”.
En Chile conoció al que sería su cuarto marido, el ingeniero Jorge Beéche. El 8 de diciembre de 1938 nació su hija María Eugenia Beéche Brum. A partir de 1942 las relaciones entre la pareja empezaron a deteriorarse. Blanca Luz volvió a Montevideo con su hija de cuatro años.
Luego de un corto pasaje por Montevideo Blanca Luz llegó a Buenos Aires y se deslumbró con los discursos de Juan Domingo Perón. Por intermediación de su amigo Eduardo Víctor Haedo se entrevista con Perón en octubre de 1943. Poco después pasó a integrar el equipo de prensa y propaganda de la Secretaría de Trabajo y Previsión. Hay versiones que dicen que fue la autora del slogan «Brenzen o Perón«, que el coronel usó a su favor para ganar las elecciones. Desde su programa Argentina de pie en radio Splendid, se convirtió en una portavoz encendida del ideario peronista.
Ese mismo año de 1943 publicó en Montevideo Del cancionero de Frutos Rivera y en 1945 en Buenos Aires la antología 21 Poetas, 21 Pueblos. En 1944 escribió un poema referido a la gesta de su bisabuelo, el coronel Leonardo Olivera que prologó la biografía escrita por César Pintos Diago: Leonardo Olivera, el Señor del Este.
Blanca Luz se va de la Argentina- se dice que conminada por Evita- pero se mantuvo vinculada al peronismo y a la figura de Perón por más de 30 años. En el año 1947 Blanca Luz vuelve a Chile con sus dos hijos. Conoció a Carlos Brunson quien sería su quinto marido. Se casaron el 23 de octubre de 1947. El 7 de abril de 1949 nació Nils Alarik Brunson Brum, su tercer hijo.
En 1952 su hijo Eduardo muere en un accidente automovilístico en Lima a los 26 años. Después de la muerte de su hijo se sintió totalmente inmersa en un pozo oscuro y profundo.Blanca Luz se sume en la depresión. En el verano de 1952 había visitado por primera vez el archipiélago Juan Fernández, en el que irá construyendo la que fue su casa en los últimos tiempos de su vida, y a la que insiste en llamar Isla Robinson Crusoe ya que la vivencia de un marino abandonado allí fue inspiradora del célebre relato de Daniel Defoe. Sobre este lugar escribe: “Amanezco en la Isla. De las pequeñas casitas de los pescadores que palpitan en la hondonada y en los faldeos de la isla sube el primer humo de la cocina isleña, se oye también el golpe seco del hacha que parte la leña y algún lejano balido de viejas cabras de Robinson Crusoe. Un rumor permanente de agua que corre casi debajo de mi almohada y que desde hace siglos viene rodando desde la salvaje cumbre del Yunque, entre siglos de helechos y fósiles antiguos de perfumados sándalos. Todo aquí es milenario. Un resto de los seis primeros días del mundo”.
En 1953 publicó El último Robinson, libro de prosa que dedicó a su hijo Eduardo. Por esta obra le otorgaron la Orden al Mérito Bernardo de O’Higgins, la condecoración mas importante que otorga el gobierno de Chile.
En un hecho de proporciones cinematográficas, en 1957 Blanca Luz Brum, a petición de Juan Domingo Perón, interviene en la fuga del peronista Patricio Kelly, horas entes de ser extraditado a Argentina, uno de los fundadores del grupo parapolicial conocido como Triple A en la Argentina. Kelly se fuga de la prisión disfrazado de mujer, del brazo de Blanca Luz. La noticia aparece denominada en algunos diarios de la época como «La fuga del siglo». Al día siguiente Blanca Luz es detenida en su casa y llevada a la comisaria. Estando retenida , Blanca Luz recibe la visita de un sacerdote…nada menos que el mismísimo Kelly en persona, disfrazado de monje capuchino… El hombre mas buscado de Chile fue a agradecer y despedirse de Blanca Luz.
Su marido Carlos Brunson parece ser que se sintió traicionado por esa actuación de Blanca Luz y se fue alejando de ella.
Un domingo de septiembre de 1959 Blanca Luz regresa a la isla Robinson Crusoe y comienza la construcción de su nuevo hogar. «Entre el bramido de los vientos y el salvaje retumbar del océano comenzamos levantar las paredes. Seria una habitación amplia y confortable que resistiera el embate del rudo invierno isleño, sirviendo de hogar para mi familia y mis amigos», escribió la poeta. En la isla inicia Blanca Luz una nueva etapa creativa y se dedica a construir cabañas para turistas y a pintar.
En 1964 nace su primera nieta Annabel, hija de su hija María Eugenia.
En 1964 participó apoyando a la Democracia Cristiana en la campaña que llevó a la Presidencia de la República a Eduardo Frei Montalva. En el ejercicio de su cargo, Frei accede a cambiar el nombre de las islas del archipiélago Juan Fernández en 1966 y nombrarlas como sugería con convicción Blanca Luz, Robinson Crusoe. Cuando, en 1970, Salvador Allende ganó las elecciones en Chile, Blanca Luz Brum, que había sido una izquierdista radical, le escribe a su amiga Esther de Cáceres en Montevideo, deplorando los resultados del comicio. El triunfo de Salvador Allende y de la Unidad Popular le provoca una verdadera crisis de pánico. Ella, que había sido testigo de las maniobras comunistas para conseguir sus objetivos y sintiéndose perseguida por haber abandonado sus filas, llega incluso a temer por su vida. Es tanto su miedo que le escribe al presidente de su país, pidiéndole una designación en algún cargo diplomático fuera de Chile, con tal de abandonar el país. Pero no lo consigue.
En 1972 nace su segunda nieta, Cecilia, hija de su hijo Nils.
En 1973, cuando regresa Perón a la Argentina, Blanca Luz escribe el libro En brazos de su pueblo regresa Perón, y según testimonios fue invitada y estuvo presente en Buenos Aires cuando Perón asumió su tercera presidencia en 1973. Dicen que fue la única invitada internacional y que ese día tuvieron un encuentro privado en la suite del piso 11 del Hotel Citty, durante más de tres horas.
El 11 de septiembre de 1973 cuando el general Augusto Pinochet derrocó al presidente constitucional Salvador Allende, Blanca Luz saluda con simpatía el giro político.
En 1974, mientras disfruta de un atardecer en su isla, se entera por la radio de la muerte de David Alfaro Siqueiros. Blanca Luz escribirá un poema , «Canción de pena al Rey David».
En 1979 muere en un accidente su hijo Nils, a los 30 años. El destino sarcástico e implacable hizo que el accidente tuviera lugar al lado de la casa que la autora tenia en Santiago y que fuera ella misma, al salir de su casa, quien se encontrase con el auto accidentado y a su hijo muerto. El dolor la atravesó una vez mas y ya nunca la abandonó.
En 1981 Blanca Luz consiguió la ciudadanía chilena que hacía años esperaba.
Con 79 años Blanca Luz realiza una exposición de su pintura en Santiago de Chile. Son 22 obras en una muestra que denomina “Mensajes de una vida”. Son pinturas de la isla Robinson Crusoe, su isla, donde vive, sola, desde hace mucho tiempo. La entrevistan para el diario chileno «Las últimas noticias» donde dice: “Mi pintura es la de un poeta y la poesía es lo más importante de mí. Como dijo un escritor alemán, he querido habitar poéticamente la tierra. Y sé que para eso hay que pagar un alto precio”. Ante la pregunta del periodista sobre cuál fue su precio, Blanca responde: “La incomprensión, que es el precio más cruel”.
Blanca Luz Brum falleció en Santiago de Chile el 7 de agosto de 1985. Tenía 80 años.
Blanca Luz recorrió América Latina participando en casi todos los movimientos revolucionarios del siglo XX. A lo largo de su agitada vida escribió cientos de artículos periodísticos, poesías y ocho novelas. Pero pasaría a la historia por haber sido protagonista clave de hechos históricos, y por un magnetismo personal que provocaba pasiones ardientes y enconos profundos. La sociedad misógina de comienzos del siglo XX no soportaba a una mujer que “quería elegir cómo vivir”, en lugar de resignarse a un rol social predeterminado.
Una vida intensa, dramática en varios aspectos, incluida la perdida de dos hijos, atravesada por los cambios sociales y políticos que transitó la América en el siglo XX. Una mujer olvidada para quien la escritura era un arma fundamental para la revolución. Blanca Luz Brum sigue esperando una relectura sobre su obra – y quizá también – otra lectura de su vida aunque su simpatía por Pinochet es incomprensible para cualquier ser humano ante las atrocidades de un criminal dictador. ¿Que pasó por la cabeza de una mujer como ella?. ¿Quizás desde la lejanía de su isla no supo de los crímenes del dictador? o ¿Que extraña ceguera la poseyó…?
Graciela Sapriza la describe en estos términos:
“una mujer carnal que celebraba la gloria de los sentidos sólo podía escandalizar o cautivar. No caben dudas de que se sentía profundamente libre, aunque fue cautivada, a su vez, por la mirada de los otros”.
Alberto Zum Felde afirma sobre su escritura:
“Un rasgo caracteriza y valoriza toda la obra de esta mujer singular, escriba en prosa o en verso: la ardorosa sinceridad, la desnudez valerosa de su realidad vital; y por tanto, la autenticidad y el vigor humanos de sus páginas”.
La historiadora feminista Graciela Sapriza la ha descrito como:
«impertinente, comprometida, fogosa, pasional, fresca, espontánea, linda, bella, hermosa».
Para coronar una vida intensa y apasionada, 25 años después de su muerte un tsunami se llevó la casa de la poeta. El tsunami que azotó la Isla Robinson Crusoe (Archipiélago Juan Fernández, Chile) a principios de 2010 donde Blanca Luz Brum vivió sus últimos 25 años.
En cuanto a su labor como poeta, se destacan los volúmenes: Las llaves ardientes (1925), Levante (1926), Atmósfera arriba (1934), Cantos de la América del Sur (1939), Del cancionero de Frutos Rivera (1943). En narrativa, podemos citar El reloj de las imágenes caídas (1928), Un documento humano (1931), su primera autobiografía, Blanca Luz contra la corriente (1936) y El último Robinson (1953).
Su nieta Cecilia Brunson, curadora de arte contemporáneo, publicó en México junto a Olivier Debroise Blanca Luz Brum: Amor, me hiciste amarga (2002).
El 2 de septiembre de 2018 se estrenó la obra de teatro «Nosotras en Brum» en el Centro Cultural Goes de Montevideo bajo la dirección de la dramaturga Verónica Mato.
En 2018 se estrenó el documental sobre Blanca Luz «No viajaré escondida» del realizador argentino Pablo Zubizarreta.






Enlaces de interés :
Fuentes de la bio:
Documental «No viajare escondida» del realizador argentino Pablo Zubizarreta.
https://revistas.um.edu.uy/index.php/revistahumanidades/article/view/1527/2020
No Viajare Escondida
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