Narciso
I
la noche inunda a narciso
con tufos de peces
las ramas de los sueños en los párpados de
[la floresta
de la
rama húmeda
y viento verde
la noche camina vestida de dedos soñolientos
escalofríos en las hojas
el rápido nacimiento de las piedras
el aullido nocturno con eco de camaleones
donde narciso bucea más allá de los tufos
[de peces
piedra en la piedra en la noche húmeda en la
[piedra
enjambre donde la oscuridad se separa y
[se aleja
narciso avanza
mueve el cubrecama de las sombras
escucha el miedo de los escogidos
entierra el viento
y un árbol adormecido
II
el silencio se insinúa
dentro de la lengua del tiempo
de un niño de otro tiempo
el corte en la visita de las sombras
río orilla de otro río
margen de sí mismo
un espejo se desagua en el mar
embarcada en el fuego en forma de secreto
toca los hombros de narciso
un rosario de miedos asegura un cuerpo de
[voces antiguas
una serpiente ciega corre dentro de sus venas
una estrella se hace piedra
narciso dentro del árbol del olvido
sus pies son las raíces del árbol
sumergido en el sueño de otro
el tiempo funeral sin huesos

Meteoros
Sombría, ella está en el vacío. Su dedo despierta, titubea, después se convierte en pez. Todo su cuerpo se ilumina. Es la niebla, piensa ella.
II
Pesada, en el remolino, ella es sólo una herida. Un grito entreabre su boca pero los dedos de sus pies son mariposas que levantan vuelo. Es el rayo, piensa ella.
III
Roja, ella se asombra: ya no son escamas las que recubren su cuerpo sino labios minúsculos, innumerables. Se envuelve con una sábana blanca. Es la nieve, piensa ella.
IV
Temblorosa, avanza hacia el abismo, aunque quisiera alejarse. No es un abismo sino un buitre el que se precipita hacia la punta desnuda de su seno. Ella se echa a reír. Es el espejismo, piensa ella.
V
Ciudadana, posee el secreto de abrir las jaulas. Junto con el primer tigre, desciende las escaleras del metropolitano. Muy pronto se encuentran en el desierto. Las lámparas se apagan, pero en la oscuridad no tardarán en encenderse dos ojos verdes. Es el eclipse, piensa ella.
VI
Jadeante, acaba de alcanzar la cima del más alto acantilado. De pronto, detrás de una roca, divisa un ojo y después otro: millares de pupilas ávidas están fijas en ella. Rápido, comienza a desvestirse. Desnuda al fin, avanza hacia la abrupta pendiente cubierta de hierba y desciende hacia la llanura saltando sobre las manos. Es el ciclón, piensa ella.
VII
Nocturna, en el musgo descubre las estrellas, los rastros de un ciervo y finalmente una fuente. Un armiño en fuga se oculta en su axila. Es el cometa, piensa ella.
VIII
Celosa, ve la espalda de un desconocido que se contempla en el espejo. Ella toma un hacha de debajo de la almohada y la arroja hacia la fría superficie para aniquilar su engañosa profundidad. El desconocido se vuelve y la examina para ver quizá su nueva imagen. No. Es el terremoto, piensa ella.
De: Boite Alerte. Catálogo de la Exposición Surrealista de 1959-1960, incluido en Antología de la poesía surrealista de lengua francesa (Fabril Editora, Buenos Aires, 1961, selec. y trad. de Aldo Pellegrini).

Radovan Ivšić ( Zagreb, Croacia, 22 de junio de 1921-25 de diciembre de 2009, París, Francia). Poeta, traductor, ensayista y dramaturgo. Fue un escritor prohibido ya en 1942 por el régimen fascista croata así como durante la ocupación del país por los alemanes durante la segunda guerra mundial. Es el representante más destacado del surrealismo en la literatura croata.

Hijo del famoso lingüista croata Stjepan Ivšić. Estudió el Bachillerato Clásico y se graduó en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Zagreb.
En 1954 se traslada a París, donde residirá el resto de su vida, y entra en contacto con el círculo surrealista de su fundador André Breton. A partir de entonces, Ivšié frecuenta personalmente, además de a Breton, a otro gran poeta surrealista Benjamin Péret, al pintor checo Toyen o al español Miró. En el Montmartre de los años cincuenta, el Café Musset se convierte en el punto de encuentro de las representaciones diarias del denominado Grupo Surrealista, todo ello hasta 1969, fecha del fin, o mejor, de la “suspensión” del movimiento. Ivšié publica sus poemas y obras de teatro, con Miró, entre otros. Acompañará a Breton hasta los últimos años de su vida, lo que relata en una narración póstuma con el título Recuérdelo, recuerde bien todo, (Gallimard 2015; Árdora ediciones, 2021).
Ivšić y André Breton, París 1954
Ivšić fue siempre un disidente y como tal incómodo para el gobierno de su país. El primer ministro fascista de Croacia durante la Segunda Guerra Mundial, Ante Pavelić, ordenó personalmente la confiscación del primer libro de Ivšić, Narcis. Su obra teatral, Kralj Gordogan, fue prohibida en Croacia tanto por las dictaduras fascistas como por las comunistas hasta 1979. Ivšić criticó la política barata, el comunismo y el falso surrealismo. Fue crítico de Miroslav Krleža, a menudo considerado el mejor escritor croata del siglo XX. Ivšić rechazó todos los premios y medallas.
Ivšić compartió su vida con la escritora francesa Annie Le Brun
Radovan Ivšić falleció en París el día de Navidad a los ochenta y ocho años.
Su vida de resistencia a la Ustacha y al totalitarismo comunista, la incorruptibilidad espiritual-moral, poética y material, y la devoción a la poesía como forma de vida, confirman la trayectoria de Ivšić como un verdadera guía espiritual para las generaciones más jóvenes de escritores. Para muchos, Ivšić es uno de los pocos intelectuales croatas que puede mirarse al espejo con dignidad.
Entre sus obras publicadas en francés se incluyen Airia (1960), Mavena (1960), El pozo en la torre (Le Puits dans la tour, 1967, traducción al croata en 1981), Toyen (1974), Alrededor o dentro (Autour ou dedans, 1974), Cuando no hay viento, arañas… (Quand il n’y a pas de vent, les araignées…, 1989), entre otras. También escribió monografías, críticas de arte y ensayos (U nepovrat, 1990; versión ampliada U nepovrat, opet, 2002), y tradujo obras de J. Anouilh, P. de Marivaux, Molière, A. P. Chekhov y otros.
Enlaces de interés :
https://surrint.blogspot.com/2015/07/memorias-surrealistas-de-radovan-ivsic.html
https://letraslibres.com/revista-espana/annie-le-brun
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