Matilde de Magdeburgo 

¡Eres sentimiento de amor para mi anhelo,

eres dulce refrigerio para mi pecho,

eres beso profundo en mi boca,

eres alegre alegría en mi hallazgo!

Yo estoy en ti y tú estás en mí,

no podemos estar más cerca,

pues los dos hemos confluido en uno

y nos hemos fundido en una forma.

Así permaneceremos, incansables, eternamente.

La luz que fluye de la divinidad, Herder Editorial, p. 145, Libro III, V.

Y dijo el alma: “¿Dónde estáis ahora, noble fidelidad? Voy a encomendaros la misión de amor, vos debéis salvaguardar la gloria de Dios en mí”. Entonces esta sirvienta intercedió por su señora con una paciencia tan santa y una perseverancia tan alegre, que viví sin tribulaciones. Llegó entonces la falta de fe y me envolvió por completo en una gran oscuridad, y me llamó con un furor tan grande que me horroricé mucho de su voz, y dijo: “Si esta gracia fuese de Dios, él no te habría abandonado hasta este punto”. Y dijo el alma: “¿Dónde estáis ahora, noble constancia? ¡Ordénale a la fe verdadera que venga a mí!”. Y dijo el Padre del cielo al alma: “Acuérdate de lo que has experimentado y visto cuando no había nada entre tú y yo”. Y dijo el Hijo: “Acuérdate de lo que tu cuerpo ha sufrido por mis tormentos”. Esto dijo el Espíritu Santo: “Acuérdate de lo que has escrito”. Y el alma y el cuerpo contestaron con la firmeza de la fe verdadera: “Tal y como he creído, amado y gozado y conocido, así, de este mismo modo, quiero marcharme del mundo”.

La luz que fluye de la divinidad, Herder Editorial, p. 190, Libro IV, XII.

Metchild von Magdeburg, Matilde de Magdeburg (Magdeburgo, Alemania, hacia 1207- Eisleben, Sajonia-Anhalt, Alemania, 1282). Beguina y al final de su vida monja cisterciense del convento de Helfta. Poeta, escritora y mística. Una de las figuras literarias más importantes de la literatura europea del siglo XII.

No se conoce mucho de la biografía de Matilde de Magdeburgo. Se sabe que nació en Sajonia, probablemente en una familia noble que habitaba en uno de los numerosos castillos medievales que abundaban en el norte de Alemania. Hacia 1230 abandonó a su familia para unirse a un grupo de beguinas*, mujeres que desarrollaron una profunda vida espiritual y antepusieron su libertad de espíritu a cualquier otro imperativo social y religioso, tanto es así que en el Concilio de Vienne (Francia), que decretó la disolución de la Orden del Temple, también se acordó declarar herejes a las Beguinas por lo que fueron perseguidas y en algunos casos asesinadas como la beguina Margarita Porete  quemada viva en 1310. Con ellas pasó muchos años, hasta que la persecución, las críticas y amenazas a causa de su obra y algunos problemas de salud obligaron a Matilde a buscar refugio, hacia 1270, en el convento de Helfta, habitado por monjas cistercienses y hogar de otras mujeres escritoras, como Gertrudis la Grande y Matilde de Hackeburn.

En los escritos de Matilda podemos extraer algunos datos biográficos que nos dan luz sobre su vida:

La luz que fluye de la divinidad, Herder Editorial, pp. 173-174, Libro IV, II

Metchild escribió La luz fluyente de la divinidad, su única obra –que comienza a escribir en 1250 (alrededor de los 43 años) y en la que continúa trabajando durante mas de treinta años hasta sus 75 años aproximadamente (1282). Escribió en su lengua materna, el bajoalemán. El manuscrito que llega hasta nosotros es una traducción al alemánico que se hizo en el círculo de los amigos de Dios de Basilea, al que pertenecía Enrique de Halle, dominico que fue confesor de Matilda. También hay una versión de La luz en latín.

En sus escritos,Matilde intercala poesía y prosa, poemas cortos y largos, prosa narrativa rimada… y también cantos, oraciones, visiones, citas bíblicas… Es un texto muy rico, que incluye, además y por supuesto, las formas de la literatura cortesana, el amor del amor cortés. 

El séptimo y último libro de La luz fluyente, se corresponde con un cambio importante en su vida: pasa de la vida de las beguinas a la vida monástica, trasladándose los últimos años de su vida al monasterio de Helfta, donde convive con las anteriormente mencionadas Gertrudis la Grande y Matilde de Hackeborn. Lo dictó casi ciega.

Hay que señalar que Matilde se lamenta por escribir, se trata a sí misma como “vil gusano”. Escribir le suscita temor, de hecho, en varios momentos de La luz fluyente habla de su temor:

La luz que fluye de la divinidad, Herder Editorial, p. 130, Libro II, XXVI.

Y además, escribir le genera una gran inquietud, inquietud a veces derivada de su ser mujer:

La luz que fluye de la divinidad, Herder Editorial, p. 131, Libro II, XXVI.

No obstante, es importante decir que aun con esta inquietud, Matilde justifica que escriba siendo mujer, y lo hace poniendo en boca de Dios las siguientes palabras:

La luz que fluye de la divinidad, Herder Editorial, p. 131, Libro II, XXVI.

La obra de Matilde es el testimonio femenino místico más antiguo en lengua alemana y, en la tradición de la mística medieval, tiende un puente de unión entre Hildegarda de Bingen y el maestro Eckhart.

  • A través de la palabra autobiográfica de Matilde de Magdeburgo recorremos un viaje al encuentro de Dios, que va de la pasión y el deseo de la juventud al cansancio de la vejez, que nos conduce del éxtasis a la Cruz, de la unión a la ruptura, del gozo erótico al sufrimiento. La voz de Matilde penetra en los misterios de la divinidad y llama a abandonarse al fluir de la vida, a contemplar y envolverse en el fuego que arde y se derrama de la divinidad. La escritura carece de linealidad, evocando el recorrido circular de una danza cósmica, al estilo de otras místicas medievales, como Margarita Porete o Hadewijch. La aparición de la identificación de la Luz de Dios como agua, una luz fluyente que se derrama como el agua es una novedad para la teología de origen lumínico. Si ya la identificación de Dios con la luz es ininterrumpida en la mística cristiana a partir de Plotino, la diferencia que Matilde hace no es poner hincapié en la Luz, sino en el fluir de la Luz. Es la Luz fluyente de la Divinidad que desciende sobre el alma. El amor conduce al alma enamorada a derramase como agua con el otro.

Matilde fué prácticamente desconocida hasta la encomiable labor de la editorial Herder, al publicar la biografía de Matilda escrita por la teóloga y germanista Hildegund Keul, y la obra que la propia Matilde nos legó, La luz que fluye de la divinidad, ambas traducidas magistralmente por Almudena Otero Villena. Este segundo volumen incluye además un gran prólogo del teólogo más importante del pasado siglo, Hans Urs von Balthasar. Como explica Almudena Otero en su prólogo, el libro de Matilde de Magdeburgo no es un monólogo, sino “un diálogo en el que la palabra se va construyendo. En ese diálogo, en ese intercambio de palabras, fluye el lenguaje.” 

Hildegund Keul, en su biografía sobre Matilde nos dice :

Según palabras de la teóloga holandesa Émilie Zum Brunn :

La voz de Matilde penetra en los misterios de la divinidad y llama a abandonarse al fluir de la vida, a contemplar y envolverse en el fuego que arde y se derrama de la divinidad.

La luz que fluye de la divinidad

Índice de capítulos para vislumbrar el contenido de la obra a través de los dos primeros libros

Capítulos del Libro primero

I.Cómo conversan el amor y la reina
II.De tres personas y de tres dones
III.De las sirvientas del alma y del golpe del amor
IV.Del viaje del alma a la corte, en el que Dios se revela
V.Del tormento y de la alabanza del infierno
VI.De cómo cantan los nueve coros
VII.De la maldición de Dios por ocho cosas
VIII.El más pequeño alaba a Dios por diez cosas
IX.Con tres cosas habitas en lo alto
X.Quien ama a Dios vence sobre tres cosas
XI.Cuatro acompañan a Dios en la lucha
XII.El alma alaba a Dios por cinco cosas
XIII.Cómo viene Dios al alma
XIV.Cómo el alma acoge y alaba a Dios
XV.Cómo Dios acoge al alma
XVI.Dios compara al alma con cuatro cosas
XVII.El alma alaba a Dios por cinco cosas
XVIII.Dios compara las almas con cinco cosas
XIX.Dios le habla al alma cinco veces con cariño
XX.El alma responde alabando a Dios por seis cosas
XXI.Del conocimiento y del gozo
XXII.Del mensaje de santa María y cómo una virtud sucede a la otra, y cómo el alma fue creada en el júbilo de la Trinidad, y cómo santa María amamantó a todos los santos y los sigue amamantando
XXIII.Debes pedir que Dios te ame intensamente, a menudo y por mucho tiempo, entonces te harás pura, hermosa y santa
XXIV.Cómo Dios responde al alma
XXV.Del camino del sufrimiento padecido de buen grado por Dios
XXVI.Por este camino conduce el alma sus sentidos y está libre de pesadumbre
XXVII.Cómo puedes ser digno de este camino y conservarlo y ser perfecto
XXVIII.El amor ha de ser hasta morir, sin medida y sin pausa. Para los necios esto es necedad
XXIX.De la belleza del novio y cómo la novia lo debe seguir al peldaño XXIII de la cruz
XXX.De las siete horas canónicas
XXXI.No debes prestar atención al desprecio
XXXII.No debes prestar atención al honor, al tormento y a los bienes, aflígete cuando peques
XXXIII.Del alimento, el consuelo y el amor
XXXIV.En el tormento debes ser un cordero, una tórtola, una esposa
XXXV.El desierto tiene doce cosas
XXXVI.De la maldad, las buenas obras y el prodigio
XXXVII.El alma le responde a Dios que es indigna de esta gracia
XXXVIII.Dios se gloría de que el alma haya vencido cuatro pecados
XXXIX.Dios le pregunta al alma qué trae
XL.A esto ella le responde: aquello que es mejor que siete cosas
XLI.Dios pregunta con una alabanza cuál es el nombre de la alhaja
XLII.La alhaja se llama «deseo del corazón»
XLIII.Pon tu deseo en la Trinidad
XLIV.Del camino del amor sobre siete cosas, de los tres vestidos de la novia y del baile
XLV.De los ocho días en los que se cumplió lo que anhelaban los profetas
XLVI.De los múltiples atavíos de la esposa y cómo ella va hasta su esposo y de las características de su séquito, que tiene nueve partes

Capítulos del Libro segundo

I.El amor eleva el alma, no el esfuerzo sobrehumano que procede de la propia voluntad
II.De dos cantos de amor de aquel que fue visto amando
III.De la lengua de la divinidad, de la luz de la verdad, de las cuatro flechas que Dios lanza en los nueve coros, de la Trinidad y de santa María
IV.De la pobre criada, de la misa de Juan el Bautista, de la trasformación de la hostia en el cordero, de la belleza del ángel, de las cuatro clases de personas santificadas y de la moneda de oro
V.Un canto del alma a Dios con cinco cosas, y cómo Dios es un vestido del alma y el alma de Dios
VI.Un canto de respuesta de Dios en el alma con cinco cosas
VII.En el dolor alaba a Dios, así él se te mostrará. De las dos copas doradas del dolor y la consolación
VIII.Del purgatorio en general. De allí una persona salvó miles de almas con las lágrimas del amor
IX.Dios alaba a su esposa cinco veces
X.El alma responde alabando cinco veces a Dios
XI.De las siete clases de amor divino
XII.De las siete clases de perfección
XIII.Entre Dios y el alma debe haber amor
XIV.De dónde procede la amargura, el sufrimiento, la enfermedad, el miedo, la perspicacia, la desgracia inevitable, la falta de consuelo
XV.Cómo se cura aquel que está herido de amor
XVI.De los siete dones de un hermano
XVII.Cómo Dios corteja al alma y la hace sabia en su amor
XVIII.Cómo el alma interpreta ocho veces el cortejo de Dios
XIX.Cómo conversan el conocimiento y el alma y aquel dice que ella es trina. De los tres cielos
XX.Cómo la hermana Hildegunda está engalanada con tres mantos, con siete coronas y cómo la alaban los nueve coros
XXI.Si quieres contemplar la montaña deberás tener siete cosas
XXII.Cómo la contemplación le pregunta al alma amante por los serafines y por los seres humanos más insignificantes
XXIII.Cómo el amor pregunta e instruye al alma torpe y le gustaría llevarla hasta su amado, y habla en primer lugar y el alma torpe responde
XXIV.Cómo el alma amante se une a Dios y a los escogidos amigos de este, y debe ser semejante a todos los santos. Cómo conversan el demonio y el alma
XXV.Del lamento del alma amante, cómo Dios la trata con cuidado y la priva de sus dones. De la sabiduría, con la que el alma le pregunta a Dios cómo está ella y dónde está él. Del jardín, de las flores y del canto de las doncellas
XXVI.De este libro y del que lo ha escrito

Aquí puedes leer las primeras páginas del libro La luz que fluye de la divinidad editado por Heder:

https://reader.digitalbooks.pro/book/preview/39454/CoverImage/-?1719158255203

  • Las Beguinas*  eran mujeres cultas, hacían servicios a la comunidad como parteras, sanadoras,yerberas ,acompañamiento a moribundos y enfermos; enseñaban a leer y escribir ,algo insólito para la época donde la mayoria de la gente era analfabeta, acogían  a niñas y jóvenes embarazadas fuera del matrimonio y ayudaban a mujeres prostitutas .
  • Mujeres valientes, libres,pioneras y adelantadas a su época, no eran monjas,no realizaban votos y  tampoco se sometían a las autoridades eclesiásticas. Podían abandonar la comunidad cuando quisieran, de hecho algunas se casaban o se convertían posteriormente en religiosas. 
  • Aún hoy se conservan en Holanda, Alemania y Bélgica (Brujas,Lovaina,Gante) , las casas donde vivieron las Beguinas, cuyos recintos se llamaban Beguinatos. Las casas eran individuales dentro de un recinto amurallado donde no podían acceder lo hombres ,formando comunidades de apoyo mutuo y cada una conservando su propia individualidad y libertad.
  • La mayoría de beguinatos que se conservan  han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Enlaces de interés :

https://repositorio.uca.edu.ar/bitstream/123456789/6740/1/el-imaginario-de-la-luz-en-la-mistica-cortes-de-matilde-de-magdeburgo.pdf

https://idus.us.es/bitstream/handle/11441/143580/TFG%20Cristina%20Florido%20Tallafigo.pdf?sequence=1

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