4 Poemas de Beatriz de Dia

A chantar m´er de so qu´eu non volria

Tan me rancur de lui cui sui amia,

Car ieu l’am mais que nuilla ren que sia:

Vas lui no .m val merces ni cortesía

Ni ma beltatz ni mos pret ni mos sens,

C’atressi .m sui enganad’e trahïa

Com degr’ esser, s’ieu fos desavinens.

D’aisso.m conort car anc.non fi faillenssa,

Amics, vas vos per nuilla captenenssa,

Anz vos am mais non fetz Seguis Valenssa,

E platz mi mout quez eu d’ámar vos venssa,

Lo mieus amics, car etz lo plus valens;

Mi faitz orguoill en ditz et en parvenssa,

E si etz francs vas totas autras gens.

Be .m meravill com vostre cors s’orguoilla

Amics, vas me, per qu’ai razon qu’ieu .m duoiilla;

Non es ges dreitz c’autr’amors vos mi tuoilla

Per nilla ren qu’ie .us diga ni acuoilla;

E membre vos cals fo .l comenssamens

De nostr’amor! Ja Dompnedieus non vuoilla

Qu’en ma colpa sia .l departimens.

Proesa grans qu’el vostre cors s’aizina

E lo rics prtez qu’avetz m’en ataïna,

C’una non sai, loindana ni vecina,,

Si vol amar, vas vos non si’ aclina;

Mas vos, amics, etz ben tan conoissens

Que ben devetz conoisser la plus fina,

E membre vos de nostres covinens.

Valer mi deu os pret e mos partages

E ma beltatz e plus mos fis cratges,

Per qu’ieu vos mandad lai on es vostr’ Estatges

Esta chansson que me isa messatges:

Ieu vuoill saber, lo mieus bels amics gens,

Per que vos m’etz tanta fers ni tant salvatges,

Non sai, si s’es orguoills o maltalens.

Mas aitan plus vuoill li digas messatges,

Qu’en trop d’orguoills o ant gran dan maintas gens.

Ahora deberé cantar de lo que no querría

Ahora deberé cantar de lo que no querría,
Tanto me lamento del que no soy amiga,
Pues le amo más que a cualquier cosa en el mundo
Pero no valen ante él ni la piedad ni la cortesía
Ni mi belleza ni mi valor ni mi juicio,
Porque soy engañada y traicionada
Como sucedería si fuera poco agraciada.

Me conforto pensando que jamás y de ningún modo
Cometería equívoco hacia vos, amigo,
Sino que os amo más de lo que Segui amó a Valensa,
Y me agrada venceros en amor,
Amigo mío, porque sois el mejor;
Sois orgulloso conmigo en las palabras y en los modos,
Mientras que os mostráis amables con todos.

Me sorprende como hacia mí vuestro corazón se muestra duro,
Amigo, por lo que tengo razón para dolerme;
No es justo en absoluto que otro amor os aparte de mí,
Sea lo que sea lo que os diga o conceda;
¡Y recordad cuál fue el inicio de nuestro amor!
El Señor Dios no quiera
Que sea mía la culpa de la separación.

La noble virtud que habita en vuestro corazón
Y el alto valor que poseéis me intimidan,
Pues no conozco dama cercana o lejana,
Que, dispuesta a amar, no sea atraída por vos.
Pero vos, amigo, tenéis tanto juicio
Que bien debéis conocer la más perfecta;
Y acordaos de vuestro pacto.

Deben ayudarme mérito y nobleza
Y la belleza y aún más la sinceridad de ánimo,
Por ello os mando allá donde moráis
Esta canción, que sea mi mensajera;
Y quiero saber, mi gentil y bello amigo,
Por qué sois tan altanero y cruel conmigo:
No sé si por orgullo o mal talante.

Más aún quiero que os diga el mensajero:
Por demasiado orgullo mucha gente ha sufrido gran daño.

Ab joi et ab joven m’apais

Ab joi et ab joven m’apais,

E jois e jovens m’apaia,

Que mos amics es lo plus gais,

Per qu’ieu sui coindet’e guaia;

E pois ieu li sui veraia,

Bei.s taing qu’el me sia verais,

Qu’anc de lui amar non m’en estrías

Ni ai cor que m’en estraia.

Mout mi plai, quar sai que val mais

Cel qu’ieu plus decir que m’aia,

E cel que premiers lo m’atrais

Dieu pret que gran joi l’atraia;

No.l creza, fors cel qui retrais

C’om cuoill maintas vetz los balais

Ab qu’el mezeis se balaia.

Dompna que en bon pret s’enten

Deu ben pausar s’entendenssa

En un pro cavalier valen,

Pois qu’ill conois sa valenssa,

Que l’aus amar a presenssa;

Que dompna, pois am’a presen,

Ja pis li pro ni li valen

Non dirant mas avinenssa.

Qu’ieu n’ai chausit un pro e gen,

Per cui pret meillur’e genssa,

Larc et adreig e conoissen,

On es sens e conoissenssa

Pret li quem’aia crezenssa,

Ni om no.l puosca far crecen

Qu’ieu fassa vas lui faillimen,

Sol non trob en lui faillensa.

Amics, la vostra valenssa,

Sabon li pro e li valen,

Per qu’ieu vos quier de mantenen,

Si.us pali, vostra mantenenssa

De alegría y juventud me sacio

De alegría y juventud me sacio
Y alegría y juventud me sacian
Porque mi amigo es el más alegre,
Por lo que yo soy graciosa y alegre;
Y ya con él soy sincera,
Bien pretendo que conmigo sea sincero,
Que nunca de amarlo me abstengo,
Ni corazón para hacerlo.

Mucho me place, desde que sé que es el
Más valiente
Aquel que más deseo que me posea,
Y ruego a Dios que le dé felicidad
A aquel que primero lo trajo hacia mí;
Y no crea a ninguno de los que
Le censuran
Salvo a quien le advierte
Que se recibe a medida
De lo que se ha hecho.

Una dama que mire el buen valor,
Bien debe poner su intención
En un caballero valiente y cortés
Desde que conoce su valor;
Y que ose amarle abiertamente:
Porque de una dama que ama sin
esconderse
los valerosos y los valientes
no dirán más que bien.

Yo he escogido un hombre valioso y cortés
Cuyo valor mejora y aumenta,
Generoso, recto y prudente, que tiene juicio y sensatez.
Le ruego que me crea,
Y que nadie pueda hacerle creer
Que yo he cometido jamás falta hacia él;
Y no encuentro en él ningún defecto.

Amigo, vuestro valor
Los valientes y los valerosos conocen,
Por eso yo os suplico darme,
Si os agrada, vuestra protección.

Estat ai en greu cossirier

Estat ai en greu cossirier

Per un cavallier qu’ai agut,

E vuoil sia totz tenps saubut

Cum ieu l’ai amat a sobrier;

Ara vei qui’eu sui trahida

Car ieu non li donei m’amor,

Don ai estat en gran error

En lieig e quand sui vestida.

Ben volria mon cavallier

Tener un ser en mos bratz nut,

Qu’el s’en tengra per erubut

Sol qu’a lui fezes cosseillier;

Car plus m’en sui abellida

Non fetz Floris de Blancheflor:mamaon


Mon sen, mon huoills e ma vida.

Bels amics avinens e bos,

Cora.us tenrai en mon poder? 

El diablo E que jagues ab vos un ser

E qu’ie.us des un bais amoros;

Sapchatz, gran talan n’auria

Qu’ie.us tengues en luoc del marit,

Ab so que m’aguessetz plevit

De far tot so qu’ieu volria.

He estado muy angustiada

He estado muy angustiada
por un caballero que he tenido
y quiero que por siempre sea sabido
cómo le he amado sin medida;
Ahora comprendo que yo me he engañado,
porque no le he dado mi amor,
por eso he vivido en el error
tanto en el lecho como vestida.
Cómo querría una tarde tener
a mi caballero, desnudo, entre los brazos
y que él se considerase feliz
con que sólo le hiciese de almohada,
lo que me deja más encantada
que Floris de Blancaflor:
Yo le dono mi corazón y mi amor,
mi razón, mis ojos y mi vida.
Bello amigo, amable y bueno,
¿cuándo os tendré en mi poder?
¡Podría yacer a vuestro lado un atardecer
y podría daros un beso apasionado!
Sabed que tendría gran deseo
de teneros en el lugar del marido,
con la condición de que me concedierais
hacer todo lo que yo quisiera.

Fin ioi me don’ alegranssa

Fin ioi me don’ alegranssa,
Per qu’eu chan plus gaiamen,
E non m’o teing a pensanssa,
Ni a nengun penssamen,
Car sai que son a mo dan
Fals lauzengier e truhán,
E lor mals diz non m’esglaia:
Anz en son dos tanz plus gaia.

Em mi nom an ges fianssa
Li lauzengier mal dizen,
C’om non pot aver honranssa

Qu’a ab els acordamen;
Qu’ist son d’altrestal sembaln
Com la niuols que s’espan
Qu.l solels en pert sa raia,
Per qu’eu non am gent savaia.

E vos, gelos mal parlan,
No .s cuges que m,an tarzan,
Que iois e iovenz no .m plaia,
Per tal que dols vos deschaia.

La alegría cortés me da felicidad

La alegría cortés me da felicidad,
Por ella canto más gozosamente
Y no me produce pesar
Ni me cusa ninguna preocupación
Saber que quieren mi mal
Los falsos y los envidiosos,
Y sus palabras malévolas no me atemorizan:
Al contrario, soy dos veces más dichosa.

No tienen de mí atención alguna
Los envidiosos maledicientes,
Porque ninguno que esté de acuerdo con ellos

Puede ser honrado;
Ellos se parecen
A la nube que se expande,
Por la que el sol pierde sus rayos;
Yo no amo a la gente villana.

Y vosotros, celosos maledicientes, no creáis que yo estoy dudosa,
O que la alegría y la juventud me desagradan,
Por el hecho de que el alma os debilite.

Dibujo medieval de la Condesa de Día


Beatriz de Die, también llamada La ‘Comtessa de Dia, ( Montelimar hoy conocida como Die, 1140 – Provenza, Francia, 1212). Trobairitz, compositora. Fue la más famosa del grupo de trobairitz (trovadoras) provenzales en lengua occitanade finales del siglo XII. Considerada «delicadísima poetisa», sus canciones se estiman que constituyen «la manifestación de uno de los más vívidos y delicados temperamentos poéticos de la lírica femenina medieval».

De la Comtessa de Dia, apenas conocemos datos biográficos y aunque las fuentes son escasas, podemos conocer algo a través de su «Vida», género narrativo que consistía en presentar el corpus de un poeta y que aparece solo en algunos cancioneros:

“La comtessa de Dia si fo moiller d’En Guillem de Peitieu, bella domna e bona. Et enamoret se d’En Rambaut d’Aurenga, e fez de lui mantas bonas cansos”

(‘La condesa de Dia fue mujer de Guillermo de Poitiers, una mujer bella y buena. Y se enamoró de Rambaut de Orange, e hizo sobre él muy bellas canciones’).

Para algunos historiadores, Beatriz fue la hija del conde Isoardo II de Die, aunque otros creen que nació en el Dephinado de Viennois y, por tanto, sería hija de Guiges IV. Llegó a ser condesa de Die (en occitano Diá) tras su matrimonio con Guillermo I de Poitiers, conde de Valentinois, cuyo feudo se situaba en el mediodía francés, cerca de Dia, en Drome (en la región del Delfinado, en Provenza).

 El término trobairitz fue utilizado por primera vez en el Romance de Flamenca del siglo XIII. Proviene del término provenzal trobar, su significado literal es «encontrar», y el significado técnico es «componer». Las trobairitz componían, escribían versos, cantaban y recitaban en las cortes de Occitania. En la historia de la música se destacan por ser las primeras compositoras conocidas de música secular occidental; todas las compositoras previas conocidas escribían música sacra. Las trobairitz formaban parte de la sociedad de la corte, en comparación a sus contrapartes de las clases bajas las juglaresas. 

Las trobairitz eran siempre de origen noble y vivieron y crearon música y poesía en la Occitania de los siglos XII y XIII. Fueron la contrapartida femenina a los trovadores.

Los trovadores eran casi mayoritariamente de origen noble, aún así, hay constancia de algunos trovadores de origen humilde, como Bernat de Ventadorn, hijo de un panadero. En cambio los que si, eran de origen humilde (al menos en su gran mayoría) eran los juglares.

La lengua usada por las trobairitz y los trovadores se denomina provenzal, (“langued’oc”), una modalidad artística artificial, no registrada como ninguno de los dialectos del sur de Francia (aunque podría ser una variedad lingüística de Toulouse), pero que pasó a convertirse en el siglo XII en la lengua de la poesía lírica hasta mediados del XV. Esta poesía es conocida como poesía del “fin’amors” o como se traduce en español, la poesía del “amor cortés”. El vocablo “fin”, aunque es más fiel a los antiguos poetas, se entronca directamente con el “amour courtrois”, término usado en Occitania por Peire d’Alvernhe. La poesía del “fin’amors”,, supone la perfección moral y social del hombre: lealtad, generosidad, honor, humildad, valor, sabiduría… hay por lo tanto una incorporación de la ética e ideas sociales en la literatura y según el trovador del siglo XII Marcabrú, los principios del “fin’amors” eran tres: “ letz, cortes e sapiens”. Por otro lado, “fin” se relacionaba con “finus”, que aludía a la plata de las monedas, por lo que hay una clara comparación entre el significado del término y la poesía depurada, perfecta, por lo que también se entiende a la poesía del “fin’amors” como la poesía del “amor perfecto”.

Los poemas de Beatriz de Die a menudo eran acompañados por la música de una flauta. Se conservan cuatro composiciones «cansós» de su autoría escritas en lengua d’oc: Ab joi et ab joven m’apais, Estat ai en greu cossirier, Fin ioi me don’alegranssa y A chantar m’er de so q’ieu non volria .

«A chantar m’er» fue la única canción compuesta por una mujer (La Comtessa de Die) que se conserva con la música intacta. Esta pieza musicada aparece en un solo manuscrito, el llamado ‘W’ de la Biblioteca Nacional de Francia, copiado hacia 1270 por Carlos de Anjou, nieto de Leonor de Aquitania y, por si fuera poco, ni siquiera se le atribuye a ella la autoría. Esto es por una práctica tristemente común que consistía en alterar el género de los personajes de la composición para que no ‘pareciera’ haber sido escrita por una mujer. En el caso de A chantar el escriba invierte el género de los protagonistas en los dos primeros versos, atribuyendo su autoría a Bernart de Ventadorn. Esto pudo ser ‘descubierto’ ya que al cambiar el femenino ‘amie‘ por el masculino ‘amigs‘ se rompía el patrón rítmico. Todos hemos oído hablar de los trovadores, pero poco o nada de las trobairitz. La historiografía y los estudiosos los ensalzaron, dejando a las mujeres relegadas al olvido y silenciado sus voces.

Visto lo anterior y a pesar de la escasa difusión de A chantar m’er, en palabras del especialista Josemi Lorenzo, ‘se trata de una de las mejores muestras del arte trovadoresco por la sutil conexión entre los diferentes elementos que constituyen esta composición, música, versificación, gramática, vocabulario y sentido’.

También se le atribuye a Beatriz una «tensón» ( género menor de las cantigas de escarnio). Los estudiosos han debatido si la Comtessa es autora, o no, de Amics, en greu consirier, una tensón habitualmente atribuida a Raimbaut d’Aurenga. Una de las razones para ello es la similitud entre esta composición y su propia Estat ai en greu consirier. Una segunda razón se refiere a las palabras en su vidaEt enamoret se d’En Rambaut d’ Aurenga, e fez de lui mantas bonas cansós («Y se enamoró del señor Raimbaut d’Aurenga, y sobre él hizo muchas y buenas cansós»).

Las composiciones de Beatriz nos muestran a la condesa como una mujer audaz que rompe con el tópico de la mujer pasiva, que nunca toma la iniciativa amorosa y no manifiesta explícitamente sus deseos. Proclama abiertamente el amor adúltero, prohibido, pero arrebatador, pasional y trágico.

Los manuscritos, poemas y canciones de La Comtessa de Die circularon por toda Francia y norte de Italia, lo que supone que fue una trobairitz famosa y conocida en su tiempo.

Fol. 204r del Cancionero W o Manuscrit du Roi (fr. 844). Source: Bibliothèque nationale de France.


Las trobairitz fueron bastante valoradas durante su época. El auge de la obra de las trobairitz -la que nos ha llegado es escrita en occitano- se sitúa sobre todo entre 1135 y 1240. Si bien hay muchos elementos de sus poemas que encontramos también en los de los trovadores, tienen características propias y sobre todo, aportan la visión poética y literaria de la mujer – o de un determinado tipo de mujer. Además, los poemas de las trobairitz son más frescos y de lenguaje más espontáneo que los de los trovadores, quizás ceñidos en exceso a las normas de la poesía trovadoresca. En los primeros manuscritos que hablan de ellas a veces aparecen miniaturas en las que se las ilustra siguiendo los cánones de belleza medievales y con elementos que demostrarían su valía como poetas, así como su rango social. Cuando estos manuscritos se reproducen en siglos posteriores, sin embargo, están representadas en actitudes poco elegantes y vestidas como cortesanas. Tuvimos que esperar al siglo XX para que de nuevo las trobairitz recuperasen el lugar que les corresponde en la historia.

Hay que destacar también la iconografía presente en cuatro grandes manuscritos del s. XIII, elaborados en la zona nororiental de Italia, en la región del Véneto (Rieger 1985: 386), con un interesante legado de retratos de trobairitz. Se trata de los cancioneros A, I, K y H. A partir de la descripción de estas poetas en las imágenes podemos anticipar su innegable faceta como intérpretes, ya que la poesía es canto y las miniaturas son referencias escénicas muy eficaces que, en una lectura integrada, dan relieve al propio texto (Poggi, 2000: 101-103). Ninguna trobairitz es representada con instrumento, ya que se trata de evitar al máximo la confusión con las joglairitz, de más baja categoría social.

Por un total de dieciséis miniaturas podemos conocer a ocho trobairitz, siete de ellas identificadas y una anómina. Pese a que hay bastante similitud entre los grandes cancioneros estudiados, cada uno presenta sus propios rasgos particulares y en todos, a excepción de H, que muestra ocho miniaturas independientes de trobairitz, la figura se inserta en el cuadro de una inicial o letra historiada con fondo dorado en la primera poesía.  La Comtessa de Dia, con cinco imágenes, es sin duda, la trobairitz más representada de los cancioneros. La Comtessa es representada con largos vestidos de colores intensos y adornos dorados, además de con manto forrado de armiño, prenda que categoriza socialmente al personaje como perteneciente a la alta aristocracia, al ser un artículo de lujo y ostentación (Guerrero Lovillo, 1949: 109-111). En el manuscrito A, aparece con vestido de mangas intercambiables, de distinto color siguiendo la moda del siglo XIII (Jullian, 2007: 5). En relación a los colores de la vestimenta, La Comtessa presenta una gran variedad, dominando el rojo, color de los mantos en I y K y del vestido de H2. También vemos el verde (I), el rosa (A, K) y el azul con adornos dorados (H1). Los colores significan y deben interpretarse en función del código simbólico (Lucca, 2005: 323-325). Así, el rojo simboliza la “pasión y exaltación en grado máximo”, para J. E. Cirlot (1970: 11) como representante tópico del fuego amoroso tan presente en la retórica de la fin’amors, pero también representa la belleza, “el eros libre y triunfante”, para Jean Chevalier y Alain Gheerbrant (2007: 889). El rosa, rojo atenuado, simboliza los afectos, pero también la carne y la sensualidad, mientras que el verde, color de Venus, se relaciona con la vegetación (Cirlot, 1988: 135–141 y 344). Los vivos colores y la presencia de joyas y adornos (diademas) en el cabello, que podemos apreciar en I, K y H1, determinan la categorización social muy elevada del personaje. La imagen de La Comtessa en A representa el topos femenino de belleza, con el cabello rubio y recogido en un moño, símbolo de la mujer casada. En las demás imágenes aparece un tono más castaño, al igual que en el resto de trobairitz, lo que no contradecía al ideal de belleza que sí debía respetar estrictamente –como lo hacen las miniaturas- la blancura de la piel. Resalta la ostentosa e intencionadamente exagerada trenza de La Comtessa de Dia en la imagen de H2, moda estética que impera a lo largo del Medievo, indicativa igualmente del compromiso matrimonial frente al cabello suelto de las mujeres solteras (Bornay, 2010: 150). Nuevamente el miniaturista hubo de tener presente, como un eco, los “atrevimientos” poéticos de la trobairitz al caracterizarla de ese modo tan llamativo y sugerente. Pues la fuerza que se desprende de las imágenes es idéntica a la pasión de sus versos. ( Fuente)

Actualmente desconocemos el número exacto de trobairitz, no sólo porque algunas se encuentran aún por descubrir, sino también porque quizás algunos de los nombres conocidos sean invenciones y no los nombres reales de algunas. No obstante, la lista generalmente admitida y recogida por M. Tomaryn Bruckner (The trobairitz, in A Handbook of the Troubadours, V. VIII, F.R.P. Akehurst – J. M. Davis (eds.), Berkeley-Los Angeles-London, University of California Press, 1995, pp. 203–204), es la siguiente:

La Comtessa de Dia, Alamanda de Castelnau, Azalais de Porcairagues, Maria de Ventadorn, Tibors de Sarenom, Castelloza, Garsenda de Proença, Iseut de Capio, Isabella, Lombarda, Bieris de Romans, Guillelma de Rosers, Domna H., Alais, Iselda, Carenza, Clara d’Anduza, Gaudairenca, esposa del trovador Raimon de Miraval, de quien se divorció, y de la que no se ha conservado ninguna de sus composiciones (supuestamente coblas y dansas); Gormonda de Montpellier, que escribió una respuesta al famoso sirventes contra Roma, del trovador Guilhem Figueira; y Azalais d’Altier, que se automenciona en un salut d’amor que habría escrito en favor de la trovadora Clara d’Anduza.


Enlaces de interés :

https://web.archive.org/web/20180413182721/http://webs.ucm.es/info/especulo/numero32/conddia.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Beatriz_de_Día

https://www.melomanodigital.com/el-legado-de-beatriz-la-comtessa-de-dia

https://www.nuvol.com/musica/trobairitz-les-dones-que-van-escriure-poemes-damor-sense-esperar-ne-resposta-24258

https://www.researchgate.net/publication/328607567_Las_Cansos_De_Las_Trobairitz_O_Cuando_El_Canon_Se_Mueve_Entre_realidad_y_ficcion

https://revistascientificas.us.es/index.php/CulturasyLiteraturas/article/view/3523/2992


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