“Lo personal es político”
K. Millett
Esta página es de poesía pero también queremos dar presencia a algunas mujeres que, aunque no escribieron poesía, o no destacaron por ser poetas, su voz como mujeres, pioneras, pensadoras y/o escritoras es tan importante en la historia que creemos deben ser incluidas.
Este es el caso de la gran Kate Millett.
Una de nuestras Imprescindibles.
Katherine Murray Millett, conocida como Kate Millett,( Saint Paul, Minesota, EE.UU., 14 de septiembre de 1934-París, Francia, 6 de septiembre de 2017). Filósofa, escritora, profesora, artista y activista feminista radical. En 1998, The New York Times incluyó a Kate Millett en la lista de las diez personas que más han marcado el siglo XX.
Kate nació en una familia católica de ascendencia irlandesa. Tuvo una infancia difícil , con un padre alcohólico y maltratador, que acabó abandonando a su familia.
Kate siempre fué una alumna brillante y, gracias a que una tía suya se ocupó de pagar sus estudios pudo estudiar en la universidad. Obtuvo la Licenciatura en Lengua Inglesa en la Universidad de Minesota y se graduó con honores en 1956. Realizó su posgrado en Literatura Inglesa en la Universidad de Oxford. Durante ese período se sumergió en «El segundo sexo» de Simone de Beauvoir, lo cual fué muy importante en su trayectoria posterior. Tras concluir sus estudios, viaja a Japón donde da clases de inglés y conoce al escultor Fumio Yoshimura, con quien acabará casándose en 1965(la pareja se separaría en la década de los setenta). De vuelta en Nueva York, forma parte del comité de la National Organization of Women (NOW), fundada por Betty Friedan, (otra de nuestras Imprescindibles) que por su talante liberal acaba por parecerle insuficiente. Esto le hace acercarse a finales de los sesenta al New York Radical Women, fundado en 1967 por Pam Allen y Shulamith Firestone.

En 1969, presentó una tesis doctoral pionera sobre cómo el sexo es vital para explicar la opresión las mujeres. En ella analiza como la opresión de la mujer, es la primera opresión histórica, que ha estado presente en todas las civilizaciones. Esta tesis, un año después, vio la luz como libro bajo el título de Sexual Politics(1970).

Millett se convirtió en una figura icónica de la segunda ola del feminismo tras la publicación de Sexual Politics. Como una de las primeras obras de feminismo académico surgidas en la academia estadounidense, Sexual Politics fue un manual del Movimiento de Liberación Femenina. Además, tras aparecer en la portada de la revista Time el mismo año de la publicación de Sexual Politics, Millett se convirtió en uno de los rostros más reconocibles del movimiento.
New York Radical Women, el grupo al que pertenecía Millett, mantenía la llamada línea pro-women que consideraba que las condiciones materiales impiden una verdadera elección a las mujeres, castigando a las rebeldes con soledad, empobrecimiento y privación sexual. Millett señala que los hombres poseen todos los resortes del poder: no sólo controlan la ideología del sistema (ciencia, arte, religión, filosofía), sino también la industria, las finanzas, el ejército, la policía y el gobierno.
Según Millett, el patriarcado se rige por dos principios: el dominio del macho sobre la hembra y del macho adulto sobre el joven. Por lo demás, su diversidad es enorme, se adapta a diferentes sistemas económico-políticos (feudalismo, democracia occidental, socialismo real…) y es universal. Aunque suele recurrir a la fuerza (violaciones, excisión, prohibición del aborto, prostitución, reclusión, velo, etc.), el patriarcado se apoya sobre todo en el consenso generado por la socialización de género. Sexual Politics afirma la interrelación entre estatus, temperamento y rol.
En 1970 Millett compró una antigua casa de campo en ruinas (que databa de 1850) junto a siete acres de tierra en las afueras de Poughkeepsie, Nueva York (en la localidad de LaGrange).

En 1971 inició su carrera literaria con dos libros que abordan el tema de la emancipación sexual: Flying(1974) y Sita (1977), (publicado por primera vez en castellano por Alpha Decay en el 2018).
Kate Millett se enamoró de Sita, a principios de los años setenta, en un momento en que la autora estaba considerada una de las grandes pensadoreas de la tercera ola feminista. Sita era diez años mayor que Kate, con varios matrimonios fallidos y con hijos. Sita es descrita por Millett como una mujer feroz, seductora, elegante y exótica que irrumpió en su vida como una tormenta de fuerza incontenible y le cautivó perdidamente. Durante los meses que duró la relación, Millett pasó de la entrega absoluta –abandonó su residencia en Berkeley para mudarse a Nueva York con Sita, tal y como habían pactado– a la más desgarradora sensación de desencanto. En 1978, después de que Sita se suicidara, Millett completó cuatro elegías dedicadas a su amor imposible y las reunió en el libro formado por cuatro textos breves –más una colección de poemas– que abordan de una manera lírica y sin cortapisas las claves de la atracción y la fascinación hacia una mujer.
“¿Cómo le dices a los muertos / que te han engañado?”escribió Millett.
En 1978 Kate conoció a la fotoperiodista Sophie Keir. Apenas un año después de conocerse, viajaron juntas a Teherán para defender los derechos de las mujeres tras la revolución iraní. Ambas fueron arrestadas y expulsadas del país por el régimen de Jomeini. Esta dura experiencia la plasmaron juntas en el libro Going to Iran (1981), que incluye textos de Millett y fotografías de Keir.
Aunque la antigua casa de campo que compró Millet inicialmente estaba destinada a ser un refugio privado, para 1978 —en colaboración con su pareja, Sophie Keir— ya estaba tomando forma la visión de crear una colonia de arte para mujeres. La comuna de mujeres artistas, fue conocida como Women’s Art Colony Farm. Amigas, artistas y voluntarias del movimiento de mujeres viajaron a la Granja para renovar los graneros deteriorados y acondicionar tanto espacios habitacionales como talleres de arte.
Millett describía la Women’s Art Colony Farm como «la vida después de la revolución», un lugar donde las mujeres podían experimentar las libertades por las que luchaban los movimientos feministas y de derechos civiles LGBTQ, pero que aún no estaban al alcance en la sociedad convencional. Durante más de cuatro décadas ha sido un refugio dinámico donde las artistas construyeron un espacio para crear comunidad y arte en conjunto.
En un intento por hacer que la colonia fuera autosostenible, Millett adquirió setenta y tres acres de terrenos colindantes; el cultivo poco convencional que eligieron para plantar y cosechar fueron árboles de Navidad. A mediados de la década de 1980 comenzaron las residencias de verano, en las que las artistas trabajaban en la Granja al menos cinco horas diarias y dedicaban el resto del tiempo a su práctica artística. Las exigentes labores agrícolas incluían limpiar los campos, podar abetos y reparar tanto los edificios como la maquinaria. Pero la mayoría de los días terminaban con cenas compartidas al aire libre, donde las conversaciones se prolongaban hasta bien entrada la noche. La Granja fue una comunidad dinámica y experimental visitada por figuras de la talla de Simone de Beauvoir, Gloria Steinem, John Lennon, Yoko Ono, las cineastas Barbara Hammer y Carolee Schneemann, o la artista Mildred Thompson, entre otras muchas.

La carrera literaria de Millet continuó posteriormente con The Loony-Bin Trip [Viaje al manicomio] (1990), Kate describe con destreza su deslizamiento por la paranoia cuando prescindía del litio, así como una temporada en un hospital mental irlandés. Millett sufría de trastorno bipolar agudo y aunque continuara sus giras de discursos y actividades políticas, empezó a retirarse a su granja al norte del estado [de Nueva York]. Inestable y con tendencias suicidas, hubo de luchar contra sus propios amigos y su familia para salir de los hospitales mentales en los que la recluían. Cuando Millett fue ingresada a la fuerza en instituciones psiquiátricas Sophie Keir se convirtió en su defensora fundamental. Keir la ayudó a recuperar su autonomía y la acompañó en su posterior activismo dentro del movimiento de la antipsiquiatría, plasmado en el citado libro Viaje al manicomio.

Durante sus últimos años, Kate Millett vivió principalmente en su granja comunitaria lo cual intercalaba con sus viajes.
Kate viajaba con mucha frecuencia a París. Le tenía un afecto especial a esa ciudad y solía pasar temporadas allí, especialmente alrededor de la fecha de su cumpleaños en septiembre. De hecho, se encontraba residiendo temporalmente en un apartamento de París cuando le sorprendió la muerte. Kate Millett murió de un paro cardíaco el 6 de septiembre de 2017 en París, cuando estaba a punto de cumplir los 83 años.
Junto a ella se encontraba su esposa Sophie Keir. Millett y Keir estuvieron juntas durante casi cuatro décadas. Se casaron unos meses antes de la muerte de Millett. Sophie desempeñó un papel crucial en la vida de Kate, brindándole apoyo y compañía, y colaboraron juntas en proyectos vitales y artísticos.
Sexual Politics, publicado en 1970, es ya un clásico del feminismo y uno de los más sugerentes análisis de las relaciones de opresión entre los sexos. En la actualidad su lectura sigue siendo reveladora y muy aconsejable como introducción al estudio del sistema de género. Kate Millett, es considerada como la autora del libro feminista más importante después de El Segundo Sexo de Simone de Beauvoir.

En una entrevista de Lidia Falcón para el diario El País, España, 1984 ante la pregunta ¿Que significa para ti el amor? Kate respondió:
«Significa gran parte de mi vida. Conozco el amor heterosexual y el homosexual, y como lesbiana he conocido la persecución, la maledicencia y el maltrato. El amor ha sido el opio de las mujeres, como la religión el de las masas. Mientras nosotras amábamos, los hombres gobernaban. Tal vez no se trate de que el amor en sí sea malo, sino de la manera en que se empleó para engatusar a la mujer y hacerla dependiente, en todos los sentidos. Entre seres libres es otra cosa».
Faceta de artista plastica y visual:
A pesar de su inmensa producción plástica, la enorme sombra teórica de su libro Política sexual a menudo eclipsó su arte.
En su faceta de artista plástica una vez instalada en el efervescente barrio del Bowery, Millett se integró rápidamente en la escena artística de vanguardia neoyorquina, codeándose con figuras del movimiento contracultural y del colectivo Fluxus. La producción más célebre de Millett en las artes visuales consistió en instalaciones y ensamblajes hechos de madera y objetos encontrados.
The American Dream goes to Pot (1970): Una de sus piezas tempranas más icónicas. Consiste en una figura atrapada dentro de un retrete de madera, funcionando como una sátira mordaz sobre el consumismo y la opresión en la sociedad estadounidense.
Muebles de Fantasía (Fantasy Furniture): Creó una serie de esculturas e instalaciones que imitaban mobiliario doméstico (sillas, camas, armarios) pero distorsionados de manera siniestra o surrelista. A través de ellos denunciaba cómo los espacios del hogar, tradicionalmente asignados a las mujeres, operaban como prisiones psicológicas y físicas. Las sillas, por ejemplo, solían incluir extremidades humanas o formas que daban una sensación de sometimiento.

Dinner for One, 1967
La serie de las Jaulas: Utilizó de manera recurrente alambres, rejas y materiales industriales toscos para crear recintos claustrofóbicos. Para Millett, el arte debía obligar al espectador a experimentar la opresión del cuerpo femenino en el espacio público y privado.

Terminal Piece (1972): Una instalación laberíntica hecha con jaulas de madera y celdas de aislamiento. La obra exploraba no solo el encierro físico de las mujeres en el patriarcado, sino también las reclusiones forzadas en hospitales psiquiátricos, un tema que le tocaba muy de cerca debido a sus propias experiencias psiquiátricas.
A partir de 1978, con la creación de la Women’s Art Colony Farm junto a Sophie Keir, Millett diversificó su lenguaje. Montó su propio taller donde producía serigrafías, dibujos y grabados. Muchas de estas piezas plasmaban la vida cotidiana de las mujeres de la granja, retratando cuerpos femeninos desnudos en la naturaleza de manera libre, alejados por completo de la mirada masculina erótica y comercial (male gaze).
En años recientes, museos y galerías de arte contemporáneo en Nueva York han rescatado sus piezas para darle el lugar que merece como una pionera del arte feminista del siglo XX
Millett también experimentó con el lenguaje audiovisual. En 1971 codirigió el documental experimental Three Lives(Tres vidas), producido por un equipo exclusivamente femenino (Women’s Liberation Cinema). La película explora la biografía y la intimidad de tres mujeres comunes (una de ellas su propia hermana), buscando dar voz a las experiencias cotidianas femeninas que el cine comercial ignoraba por completo.
Reconocimientos:
En 1997 rechazó la Medalla Nacional de las Artes que pretendía otorgarle la administración del presidente estadounidense Bill Clinton. Millett argumentó su rechazo argumentando de manera contundente que «el arte no significa nada si simplemente decora la mesa del poder que lo tiene como rehén».
Premio Lambda Literary Pioneer (2011): Otorgado por la Fundación Literaria Lambda en reconocimiento a su papel pionero en la literatura y la visibilidad de la comunidad LGBT y bisexual
En 2012 recibió el prestigioso Premio Yoko Ono Courage para las artes
En 2013, fue incluida en el National Women’s Hall of Fame de Estados Unidos por el impacto histórico de su obra Política sexual en los derechos humanos y la teoría feminista.
Enlaces de interés :
https://acoca2.blogs.uv.es/files/2013/09/A-P-Kate-Millet1a.pdf
https://www.mujeresenred.net/spip.php?article2061
https://tierraadentro.fondodeculturaeconomica.com/kate-millet-la-autora-que-se-tiro-por-nosotras
https://aliciapuleo.blogspot.com/2017/09/la-politica-sexual-de-kate-millett.html
Kate Millett (Some American Feminists, 1977)
Documental creado para la exposición «Life After the Revolution: Kate Millett’s Art Colony for Women» en el Museo Dorsky, este cortometraje captura el espíritu de la vida en Millett Farm y comparte la visión de Kate Millett en sus propias palabras.




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