Me resisto a la idea de ser
aquel niño que vivió en mi boca: recuerdo caer al suelo,
hacerme mil pedazos.
La habitación, limpia solo para mí;
la habitación
y este trozo de carne,
estirpe nómada ante el espejo.
Me miro en el cristal
y hay un animal huyendo del fuego,
una jauría con principio de hombre
o un desastre con nombre de niño.
Por eso busqué en el incendio la excusa y en el aire el pretexto,
por eso me arranco la barba
con la mano que antes me besabas.
No hubo salvación para este pájaro,
juro que hice lo posible para domesticar la espera.
Ahora dejo que la tierra tape los huecos de la piel.
Digo casi no soy
mientras celebro los dos bultos de mi pecho.
Escribo la palabra ave, leo la palabra Eva.
Bajo este cielo ya no hay lengua que me nombre.
De: Adán o nada, Bandaàparte Editores,( 2017)

Carta a un padre
Me enseñaste que para vivir debería:
deglutir, apretar los dientes, morderme la lengua.
Dejaste la camisa tendida, la camisa tendida, papá.
Para ti todo era attrezzo, la corbata planchada,
mi nudo en la garganta.
La caricia. Esta mano de niño era una caricia:
ayer la palma abierta en la mejilla,
hoy el destierro dentro de las uñas.
Para curarse basta con leer el prospecto:
por si las náuseas, por si el temblor, por si el ojo cerrado.
Cuando lo tocas, un crisantemo tiene la textura de la carne humana.
Eso ya no importa.
Ahora me pongo tus camisas.
Ahora todo el peso de las pinzas
sobre mis hombros.
De: Adán o nada, Bandaàparte Editores,( 2017)

Si mi madre entendiera castellano y leyera mis poemas
Si mi madre supiera que su hijo quiere ser madre
cogería el primer vuelo para España.
Encogería las piernas,
se amputaría los brazos,
se partiría la columna,
engulliría una a una sus muelas
y sus sesenta años.
Se haría cada vez más pequeña,
se inventaría un idioma,
balbucearía de nuevo
para ser mi hija.

Museo
Tantos años de historia dividida en dos:
las mujeres siempre abajo,
partiendo el pescado con sus manos rotas, llenas de espinas,
obedeciendo a los mismos jefes, dictadores, reyezuelos,
hombres de corazones negros,
hijos de los mismos padres,
con estómagos salvajes, insaciables.
Y me da rabia imaginar a una niña
que corre feliz por los pasillos de un museo.
En su cuello se tensan los hilos de un lienzo ancestral
sobre el que los hombres exhiben sus retratos
con los colores vivos de la historia.
Y me da rabia imaginar
el olor a pescado en sus manos
cuando, de regreso a casa, me lavo la cara
y me acuesto cómodamente en mi cama imperial.

E io chi sono?
Por la mañana abandono mi sexo.
Al atardecer vuelvo
cuando me desnudo para entrar en la ducha.
Mi madre siempre dice que tengo los hombros de mi padre.
Con el vaho en el espejo el contorno es más ancho, más
generoso.
Dibujo una línea recta con los dedos, con la mano la deshago.
En los ojos guardo la tristeza de las muñecas
que jugaron a ser hijas
y que mis padres acabaron regalando.
El agua fría me trae a mi cuerpo,
escondo el pene entre las piernas.
Mamá, ¿a quién me parezco?
De: Actos impuros, Ediciones Hiperión(2017)

Geranio
Cada vez que vuelvo a casa y me imagino
abrir la puerta, dejar la llave, gritar tu nombre,
cada vez que vuelvo a casa e intuyo el hambre
—otro plato sucio que fregar en la encimera—
me acerco a la ventana, riego mi maceta
y te imagino cuidándola
y te imagino hundiendo los dedos
en las aguas turbias de mis generaciones.
Cuántos mares habría dentro de ti, me pregunto,
cuántos mares.
Nos pareceríamos en la torpeza del gesto,
en la lentitud del paso.
Buscaríamos en el geranio los nombres de los padres
que no existieron.
Inventaríamos así nuestra historia,
llamaríamos pan a la tierra mojada
y ensuciaríamos nuestras manos acariciando las raíces:
un ejército de cuerpos enterrados, invisibles
que te hacen cosquillas en tus palmas de niña hambrienta
y solo por un instante sentiría que te he salvado.
Pero cada vez que vuelvo a casa y te imagino
y te intuyo
hay un geranio en mi ventana
que se dobla, que me pide agua,
que me recuerda demasiado a la aridez
de dos hombres que se quieren.
De: Actos impuros, Ediciones Hiperión(2017)

Fotografia de Antonio Santana.
masc x masc
Cada vez que leo la palabra violencia,
en secreto enseño los dientes.
Cada vez que escucho la palabra miedo,
asoma un hilo de baba desde mi boca.
Cada vez que escribo la palabra dolor,
me crujo los dedos.
Cuando me dices que eres pasivo,
me pongo cachondo.
Jadeo como lo bestia que soy.

Los mestizos
(Al hombre que me dijo en Facebook que podía hacer las maletas
tras la irrupción de la extrema derecha en el gobierno autonómico.)
Los peces blancos viven lejos de la orilla.
Prefieren nadar mar adentro
donde, en la oscuridad, se juntan en bancos,
como muros,
y donde luego mueren agolpados en fosas,
el uno sobre el otro.
En ese abismo toda luz es enemiga.
Los peces mestizos, sin embargo, preferimos las orillas:
donde el mar acoge una lengua de tierra que no conoce
y con ternura la baña y la ablanda
para que alguien, tú o yo, pueda dejar caliente su huella.
Hermosas y terribles son las orillas.
Un día te acogen en el dorso de su mano,
otro, te dejan indefenso para que alguien te atraviese feroz el cuerpo,
te sostenga en la mano,
hinque su diente en un pez vivo.

De por qué me pongo tus camisas usadas
La ropa que tú has usado
me define más que las flores aterciopeladas de mis camisas.
Cojo una de las tuyas de la boca de la lavadora, antes de encenderla,
y la guardo en la penumbra del armario
donde sé que jamás la encontrarás.
Rescato tu camisa del peligro
de no tenerte cerca, y me introduzco en ella
para estar por casa,
como si la ausencia se aliviara con la misma tela
que antes sostuvo tu cuerpo.
El polvo que habita la casa
es en su mayoría escamas humanas,
y yo quiero que la muerte me sorprenda dentro de muchos años,
después de haber llenado las esquinas oscuras de nuestros muebles con tu vida.
En el fondo de los armarios se acumula lo animal y lo eterno.
El olor salvaje que llamamos hoy amor.

Insepulto
Mi madre compró un nicho en Italia y me dijo:
aquí descansaremos los dos con tu padre.
Y, de repente, imagino su cráneo apoyado sobre mi cráneo,
refugiados en la madera del árbol que nos vio nacer, y le sonrío.
Su esperanza me roza como una caricia
para que un día deje España y vuelva,
la suya es una promesa de amor eterno.
Pienso en mi madre, en mi padre y en mí,
convertidos en polvo,
una familia sin descendencia, mediterránea,
unida en la muerte como nunca lo estuvo en vida.
Algún día el conserje barrerá las flores podridas,
nos dejará desabrigados frente al mundo,
mirará el nicho e intuirá nuestro amor en la foto familiar con fondo blanco
entre tanto hueso desnudo,
igual de seco, igual de blanco.
Si lo pienso un nicho es la utopía perfecta:
sin hombres o mujeres,
todos extranjeros.
Guardamos un mundo ideal dentro,
en nuestros huesos, pero tan lejano.
La tumba es el modelo de familia definitivo.
De: Hágase mi voluntad, Pre-Textos(2020)

Poema contra mí mismo
Hoy escribo contra mis manos, contra mis brazos,
que buscan siempre palabras hacia fuera
y son el hambre
y son la guerra
y todo es silencio.
Escribo hoy desde mi clase media,
desde mi cama, acomodado.
Estoy pensando en mis venas, solas,
ocultándose y ocultando.
Hoy no escucho la bomba alejarse,
hoy la veo mientras se aleja.
Recuerdo que un tiempo usaba la palabra cuerpo
como variación de territorio
y allí hacía la guerra.
Ahora me toco a mí mismo,
me miro a mí mismo,
me toco a mí mismo,
me miro a mí mismo.
He decidido tirar piedras contra mi herencia
porque yo soy el enemigo
y escribo mi dolor para aceptarlo.

Ángelo Néstore (Lecce, Italia, 4 de octubre de 1986). Poeta, narrador, traductor, actor, editor y profesor no binario. Creó el sello editorial Letraversal con sede en Málaga, especializado en poesía española. Es Doctor Internacional en Traducción, Interpretación y Traductología por la Universidad de Málaga con una tesis sobre teoría queer y traducción del cómic.
Galardonado con el XXXII Premio Hiperión de Poesía por su obra Actos Impuros y con el XX Premio de Poesía Emilio Prados por su obra Hágase mi voluntad.
En una entrevista realizada por Inés Martin Rodrigo para ABC (1) en 2017, Ángelo nos comentaba: «Mis referentes proceden de distintas disciplinas. Mi escritura, por ejemplo, se nutre de la lectura de teóricas como Judith Butler, Paul B. Preciado o Michel Foucault, de autoras de cómic como Alison Bechdel, de la música de Franco Battiato, de dramaturgas como Angélica Liddell o Rodrigo García, de los escritos de Antonio Gramsci o de Pier Paolo Pasolini y de la poesía de Luisa Castro, Louis Aragon, Valerio Magrelli, Konstantinos Kavafis, Sharon Olds, Adrienne Rich, Anne Carson, entre otras».
En 2005 logró el Premio a la Mejor Interpretación Masculina en el Concurso Nacional Vittorio Gassman de Roma. En 2013 obtuvo el segundo premio en la primera edición del Certamen Literario Mujeres, organizado por la Oficina de Igualdad y Violencia de Género de la Mancomunidad Tajo Salor. En 2014 ganó el primer premio del certamen de creación artística No pierdas el sur de la Fundación Cruzcampo con el poema visual Orientación interior; un accésit en el certamen de tuits Desencaja, organizado por el Instituto Andaluz de la Juventud.
Adquirió la nacionalidad española y reside en la ciudad de Málaga desde el año 2007. Desde 2012 colabora con la editorial italiana Panini como traductor de novelas gráficas.
Ha publicado:
Deseo de ser árbol (V Premio Espasa, Espasa, 2022), Hágase mi voluntad (XX Premio de Poesía Emilio Prados, Pre-Textos, 2020), Actos impuros (XXXII Premio de Poesía Hiperión, 2017), traducido al inglés con el título Impure Acts por Lawrence Schimel en la editorial neoyorquina Indolent Books y Adán o nada (Bandaàparte Editores, 2017).
Sus poemas aparecen en antologías como Obituario (Fundación Málaga), Anónimos 2.2 (Cosmopoética), Otro Canto (La Pereza) y Entre tantos (Bohodón) y en revistas literarias digitales (Nayagua, Ciudades esqueleto, Obituario, La tribu de Frida o MacGuffins).
En 2021 ha salido su primera colección de poesía en italiano, titulada I corpi a mezzanotte (Interlinea Poesía, 2021).
Algunas de sus obras teatrales son el monólogo en homenaje a Gloria Fuertes Esto no es un monólogo, es una mujer (autor y director) y la pieza en solitario Lo inhabitable, en la que dialogan poesía, teatro y performance.
En el ámbito musical en 2021 publica Poeta Cíborg Pecador. Un single y un video musical protagonizado por Ángelo.
Actualmente co-dirige el Festival Internacional de Poesía de Málaga Irreconciliables, es director editorial de la editorial de poesía Letraversal e imparte clases universitarias en el Departamento de Traducción e Interpretación de la Universidad de Málaga. Es presidente de la Asociación Española Sinofilia y coordinador y profesor en la Academia de chino Huayu, un proyecto cuya finalidad es la elaboración de un método para la enseñanza del chino mandarín a niños hispanohablantes.
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