Chanson de l’ours
Elles ont écarté sans y parvenir
tout ce qu’elles ont pu
les cloches de la nuit
et l’ours est allé plus boîteux
qu’une arme sans yeux
la bouche a cherché place en son visage
et ne l’a pas trouvée,
sur le dos il n’a plus
qu’une échelle de poils
c’est la chaîne éternelle de l’ours qui monte et qui
descend

Les tigres charmants
qui allumez la belladone
bêtes fleuries de soies
écartez de nous le péril
qui est d’exister mal
en n’étant pas

C’était un Rat aux longs cheveux gris
tirant de son pelage de fines aiguilles de soie
les tendait – avec des façons
de baiser retourné –
à la petite-fille-cigale-du-silence
pour qu’elle en griffe le miroir

Obra sin título de Marianne Van Hirtum (collection de la Communauté française
J’ai plusieurs rois dans ma famille
celui-ci est certes le plus beau
– ses duvets de chaleur mordante –
– ah j’aime tant jouer à travers vous
traverser vos portes – vos joues –
à chaque poupée nouvelle il meurt un enfant
c’est le temps venu des poisons
l’époque des longues distances
ma longévité d’os vivant
je fus un primitif de l’amour et du bien
– mais dites-moi la route
qui mène à l’étoile filante

Marianne van Hirtum (1ª fila, segunda por la derecha), en el desierto de Retz con el grupo surrealista, 1960.
Aller dans la vigueur de la nuit
s’accrochant aux hampes des enfants-navires :
le cerne des yeux s’agrandit d’ombre blanche
alors que sans mesure, sauvage,
la bête aveugle pose sa tête au nord du lit.
Todos los poemas de : Marianne van Hirtum, La vie fulgurante, L’arbre de Diane, 2022
Retrato de Marianne Van Hirtum © Pierre Bérenger
Marianne Van Hirtum ( a veces firmaba o se hacía llamar «Irrtum»,(Namur, Bélgica, 29 de julio de 1925-11 de junio de 1988, París, Francia). Poeta, pintora y escultora surrealista.
Hija de un psiquiatra excéntrico, médico jefe de un sanatorio (en Saint Servais, Bélgica) y de una madre devota,(no sabemos su nombre), creció con bastante libertad fuera de los círculos educativos habituales. Desde muy joven, dibujaba, escribía y creaba títeres.
Marianne Van Hirtum se trasladó pronto a París donde vio sus poemas publicados por Pierre Seghers «Poèmes pour les petits pauvres» (1953) y luego por Jean Paulhan «Les Insolites«. Pero fue su encuentro con André Breton en 1959 lo que resultó decisivo. «Todos los acontecimientos de mi vida, incluido este —me refiero a este extraordinario encuentro [con André Breton]— han ocurrido como por arte de magia, es decir, verdaderamente por arte de magia. Porque la magia es el poder superior al que he confiado mi vida. El surrealismo nunca me ha sido ajeno; siempre he sabido lo que era: la vida misma» escribiría en un texto titulado El surrealismo es una gran piel de oso.
Tras su encuentro con Breton, Marianne se unió al grupo surrealista convirtiéndose en asidua del café La Promenade de Vénus, donde el grupo se reunía semanalmente. Participó en las reuniones y exposiciones del grupo, en particular en la Exposición Internacional Surrealista de la Galería Cordier en 1959-1960, y también en la Galería Adrienne Monnier.
Marianne formó parte del movimiento surrealista francés hasta la muerte de Breton en 1966 y luego continuó las actividades surrealistas con su amigo, el poeta Vincent Bounourre, colaborando en el «Bulletin de liaison surréaliste» y la revista «Surréalisme».
Desde la década de 1970, la editorial Rougerie se interesó por sus escritos y publicó varias colecciones. Su obra se abre a dos enfoques complementarios: la acumulación frontal, similar a un encaje, y la simplificación geométrica colorida. Admite haber sido muy influenciada por la práctica surrealista de la escritura automática. «El automatismo», escribe, «es, en cierto modo, una forma ciega de referirse a la inspiración y a las fuentes del inconsciente, otorgándole —una expresión tan hermosa— «carta blanca»». La mayoría de sus dibujos en blanco y negro parecen pertenecer a esta categoría, especialmente aquellos que adoptan la forma de un ensamblaje de elementos gráficos yuxtapuestos verticalmente.
La superposición crea una escritura global donde el sonido de las palabras es reemplazado por la densidad variable de diminutos puntos de tinta china, que van desde la blancura del silencio hasta la oscuridad del negro absoluto.
Su obra gráfica amplía sus técnicas automáticas. Formas exclusivas, heredadas del inconsciente, se transfieren, según la inspiración, al papel, pergamino, vitela, guijarros, lienzo y otras esculturas mágicas. «Mis gestos se rigen por la llave que encierra el misterio de toda mi vida», escribió.
La mayoría de las veces, Marianne Van Hirtum no titula sus obras. Así nos nos ofrece y permite la libertad de interpretar y ver en ellas lo que cada quien perciba.
Marianne Van Hirtum vivió finalmente cerca de Montparnasse, en un apartamento en la Rue Delambre 1, repleto de objetos insólitos, con objetos funerarios reutilizados y rodeada de gatos y reptiles.
Marianne van Hirtum, murió en Paris el 11 de junio de 1988. Su tumba se encuentra en el cementerio de Montparnasse.
Tras su fallecimiento en 1988, la autora, que no buscó ni gloria ni importancia, sino que simplemente fue infinitamente libre e independiente, cayó en el olvido.
Así resumió su vida Marianne:
« Ma vie, qu’est-elle ? Je n’en sais rien, mais sans doute est-elle semblable aux cris de la chouette, à la croissance du palmier sauvage, à la pluie qui tombe les soirs d’été, au vent, à la neige, quelquefois – oui, aussi, de terribles fois – aux typhons, aux maelströms, aux éruptions des volcans. »
«¿Mi vida? ¿Qué es? No lo sé, pero sin duda se asemeja al ulular del búho, al crecimiento de la palmera salvaje, a la lluvia que cae en las tardes de verano, al viento, a la nieve, a veces —sí, también , en momentos terribles— a tifones, torbellinos y erupciones volcánicas».
Entre las mujeres del surrealismo se mencionan a menudo a Joyce Mansour, Dorothée Tanning, Toyen, Unica Zürn, Claude Cahun y Annie Le Brun,(todas presentes en nuestra página, en el enlace Surrealismo) pero el nombre de Marianne Van Hirtum aparece con menos frecuencia.
Autora de textos, dibujos y esculturas, no le preocupaba especialmente dar a conocer su obra. Esta es, sin duda, una de las razones de la relativa oscuridad que la rodea hoy en día. Esta oscuridad se ha subsanado en parte con el volumen publicado por L’arbre de Diane, “La vie fulgurante” de Marianne Van HIrtum(2020) que reúne poemas de la autora publicados en las décadas de 1970 y 1980.


En español la editorial BARTLEBY ha publicado la antología «La llama ebria»(2025). Coordinado y prologado por Lurdes Martínez (y con traducciones de Eugenio Castro y Jesús García Rodríguez). Donde podemos leer poetas célebres (Valentine Penrose, Claude Cahun, Mary Low, Joyce Mansour, Unica Zürn) y otras desconocidas para el público español (Irène Hamoir, Laurence Iché, Marianne Van Hirtum, Alena Nádvorníková, Carmen Bruna, Silvia Guiard, Aase Berg o Beatriz Hausner). (Casi todas presentes en nuestra página).
Obra de Marianne Van Hirtum publicada:
Poèmes pour les petits pauvres (1953)
Les insolites (1956)
La nuit mathématique (1976)
Les balançoires d’Euclide (1978)
Le papillon mental (1982)
Proteus volens
Enlaces de interés :
https://surrint.blogspot.com/2024/02/marianne-van-hirtum-por-patrick-negrier.html
https://www.ledelta.be/wp-content/uploads/2024/10/MVH_feuillet-ENG.pdf




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