Los dos viajes
Sucede con los bosques que estrechan el camino.
Es una instancia alucinante que contiene esta fuga borrosa
contra las ventanillas del tren.
Extrañas premisas de una suerte que me he dejado aceptar, inerte,
para que solo el viento me de forma.
Adentro, aun haciendo acopio de cuantos tambores he escuchado,
no puedo reemplazar mi corazón.

Grupo de las Nuevas promociones Literarias, S.A.D.E. : Andrea Hanfling, Hernán Sánchez Barros, Arturo Sánchez Barros, Daniel Dallacamina, Patricia Díaz Bialet, Daniel E. Herrendorf. Bar de la Sociedad Argentina de Escritores, Buenos Aires). 1982
Tresaeme
Es esta luz que pierde su raíz y su fallido alimentarse de espectros
lo que señala los abismos con que despojo mis palabras.
Estrellas imantadas en la piel de la lluvia
y sangre que no regresa al corazón;
ó la baldía oscuridad que besa en esa fuga
todo el sabor de lo que no es de nadie.
Espacio en el que el tiempo decidirá si existo;
sombras que vacían mis latidos
en la tímida sustancia de un minuto.

Mensaje detectado
Es a otra dimensión a donde escapa
la poca realidad de la maniobra
que la hoja que cae del árbol ejecuta,
de suerte que nada queda en el espacio que no sea,
absorbida por el encanto de esta reciente muerte,
la mirada.

Pequeño éxtasis
Pensaba en el viento
pero sin esa casualidad que en otros se traslada al espacio de la amnesia;
y por ver que sucede en esa identidad que solamente figura en las palabras
que me asocian a datos borrosos,
algo emergido en un tiempo sin derrames
contempla la vida sucedida.

Retrovisor
Sucede con certidumbres que el deseo anima
ó en virtud de extraerle secretos a las piedras;
pero nunca termina de dilucidarse
lo que desaparece sin dolor
en las cosas que ya no recuerdo.

Junto al poeta Mario Sampaolesi y la poeta Patricia Díaz Bialet, Buenos Aires, 2010
Estación Villa Luro
Todo adquirió el dolor de no ser
y se hizo noche.
Es como lo que se ahonda sin congojas
y rehusa llamarse profecía.
Me he concedido así, bajo las lámparas,
una burbuja de soledad inestimable
solo con el objeto de esperarte,
sin trenes.

Afiche de islas
Voy a nutrir el vidrio roto
con mares polinésicos a través de él:
(somos aquello que cubre la marea;
peces azules
o espasmódicas luminiscencias
que deshacen la sed del día
hasta que llegue la noche y sus planetas)
Quizás haya un volcán y un lago
para no morir, y el canto augural
del sembradío a lo lejos con otra gente
que encarna y desencarna
bajo cielos de mimbre individual.
(Ahora, como el arroz del exiliado
en un caparazón malayo
y la dulzura de las horas recompone
esta fugacidad inmerecida
que la vida dispone para mi)

Socrática
No hay más
que el puro despertar del agua
cayendo en el cuenco del alma,
y, sin embargo
la sed avanza
hasta hacernos prisioneros
de esa desilusión.

Balsamar
playas de arena negra
Paloma desbaratada e innúmera
la ola que despega
y acaricia
con sus dedos de cristales esféricos
la vida.
Un día las rocas volverán a ser aire.
Entonces la adversidad
cumplirá su destino.

Presentación junto a los poetas Alfonso Chase y Joni Dion, San José de Costa Rica. 2014
Karesansui
priedrecillas de un jardin zen
De un círculo emerge algo que busca el infinito
como si en cada espacio sucediese la vida,
la levedad anhelada que el dibujo contiene
para que entre las islas navegue
el rastro sinuoso y perfecto del silencio.

Arthur Rimbaud
su voz
Soy el tripulante dormido sobre un mapa de lienzo lleno de tierras inencontrables. Mis brújulas huyeron hacia una playa oceánica y leo estrellas grabadas en el centro de ese espacio baldío que amenaza la esperanza. Soy, un ángel averiado en la zona del viento. Soy, el emisario de una suerte desconocida, y a todo presagio vierto un resplandor que resbala por la escala del tiempo. Nada podrá desalojar la noche en mis entrañas, por eso mis ojos prescinden del hallazgo conmovedor de una nueva mañana. ¿Qué hago de mi en medio del vacío de los otros? ¿Gestos plausibles de una lesiva escritura?, ¿Palabras cuyos tenues ardides dejan atónitos fantasmas circulando en la sangre? Pero hay una flecha convertida en mensaje que hiere la desmesura en la que silba y siempre resulta ser mi pecho. Yo, hecho de la vigilia de un relámpago inmutable; yo, disuadiendo demonios que me arrastran a un amor imposible; yo, atrapado en la calumnia porque abarqué el espacio ilimitado al que todos temen entregarse; yo, ataviado de llamas, transponiendo el umbral fosilizado del precepto y la certeza; yo, abandonado a pasiones inestinguibles, a pasiones indudables, a pasiones que destruyen la fragilidad de los pronósticos, aquellas falsas especulaciones de una mórbida consciencia que sepultaba en el olvido la alegría de estar vivo, de estar muerto, de estar por un segundo en lo más alto de una gran ola atlántica y luego deshacerme en un sueño de arena llamado poema.

Hernán Sánchez Barros (Ramos Mejía, Buenos Aires, Argentina-21 de mayo de 1967). Poeta, escritor, profesor, promotor cultural, productor, conductor y guionista de programas de radio.
Su formación literaria comenzó en Buenos Aires durante los años ochenta, cuando participó en talleres de la Sociedad Argentina deEscritores (SADE): estudió cuento con Mario Lancelotti, poesía con Atilio Jorge Castelpoggi y dramaturgia con Carlos Gorostiza. También participó en talleres de creación literaria dirigidos por Diana Raznovich.
Su primera etapa estuvo marcada por la actividad literaria porteña y por la publicación en antologías de jóvenes escritores. En 1982 fue finalista del Premio de la Universidad de Belgrano y, posteriormente, su trayectoria poética comenzó a adquirir dimensión internacional. A mediados de los años ochenta obtuvo el IX Premio Internacional Jaén de Poesía por Márgenes de observación, publicado en España en 1986. El libro fue destacado por su capacidad para abordar las circunstancias históricas y emocionales mediante un lenguaje
A los 25 años dejó Argentina y comenzó una vida de residencia y actividad cultural en distintos países latinoamericanos. Vivió en Bogotá, San Salvadory San Joséde Costa Rica, desarrollando simultáneamente labores como escritor, profesor, crítico y promotor cultural. En Argentina participó en las Nuevas Promociones Literarias de la .S.A.D.E. junto a Mario Sampaolesi, Patricia Diaz Bialet y Daniel Herrendorf. En El Salvador formó parte del grupo poético Tareya, junto con los poetas Ricardo Lindo, Mario Noel Rodriguez y Miguel Ángel Chinchilla. En Costa Rica formó el grupo literario Mesa Verde.
Su obra poética comprende, entre otros títulos, Márgenes de observación (España. 1986), Noticias de los senderos humeantes (Cosat Rica. 2003) y Los cambios invisibles de la marea ( Argentina. 2015). Esta última obra profundiza en una poesía de carácter introspectivo y filosófico, interesada en la percepción, el vacío, la identidad y la relación entre lo visible y aquello que permanece oculto.
Una característica importante de su concepción poética es que Sánchez Barros entiende la poesía como una forma de conocimiento. En su ensayo Poesía y ocultismo distingue tres procesos poéticos —romántico, inteligible y clásico— asociados respectivamente con la percepción sensible, la razón y la intuición. Para él, la poesía puede trascender la expresión de una experiencia individualpara alcanzar una dimensión más universal.
Su trayectoria no se ha limitado a la poesía. Ha escrito relatos y novelas, entre ellas Solo los besos nos taparán la boca (España. 2018), ambientada en la Argentina de 1974 y atravesada por la violencia política que precedió a la dictadura de 1976. También publicó El silencio de las cosas que no se piensan y ha desarrollado actividades relacionadas con la comunicación, la enseñanza.
En conjunto, su recorrido puede entenderse como el de un poeta argentino formado en la efervescencia literaria de BuenosAires que convirtió el desplazamiento y la experiencia latinoamericana en parte sustancial de su trayectoria. Su poesía combina la reflexión filosófica con una escritura de apariencia sencilla y concentrada, y busca explorar aquello que se encuentra detrás de la experiencia inmediata: la memoria, el tiempo, el vacío, la conciencia y las dimensiones menos visibles de la realidad. Esta evolución explica también el tránsito de su obra desde la poesía de raíz histórica y existencial de Márgenes de observación hacia una poesía cada vez más reflexiva y metafísica. Ha trabajado como director creativo en varias agencias de publicidad internacionales, también como profesor de desarrollo del lenguaje creativo.
Nota: Todo el contenido de esta entrada ha sido cedido y autorizado por el autor para su publicación en nuestra página.
¡Muchas gracias a Hernán Sánchez Barros por su generosidad, atención y confianza!

Enlaces de interés :
https://www.threads.com/@hersanbar?xmt=AQG0s2_SBSuP6TfwcUwiEIMlVPOiv1vVC6Xp___qRJJLMZY




Deja una respuesta