Esta página es de poesía pero también queremos dar presencia a algunas mujeres que, aunque no escribieron poesía, o no destacaron por ser poetas, su voz como mujeres, pioneras, pensadoras y/o escritoras es tan importante en la historia que creemos deben ser incluidas.
Este es el caso de la científica Candace Pert. Considera la madre de la psiconeuroinmunología .
Una de nuestras Imprescindibles.

Candace Dorinda Beebe Pert (Nueva York, Estados Unidos, 26 de junio de 1946 – Potomac, Estados Unidos, 12 de septiembre de 2013). Neurocientífica y farmacóloga descubridora del receptor opioide. Autora del best seller Molecules of Emotion (Las moléculas de la emoción). Actualmente, se la considera la madre de un nuevo campo científico conocido como psiconeuroinmunología .
Ingresó al Bryn Mawr College en Pensilvania con especialización en literatura inglesa y comenzó a estudiar ciencias por sugerencia de su primer esposo, Agu Pert, quien más tarde sería su colaborador científico.
Candace Pert se licenció en biología con honores en 1970 en el Bryn Mawr College de Pensilvania. En 1974, obtuvo un doctorado en farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins.
Siendo todavía estudiante de doctorado, Candace formó parte del equipo de investigación que demostró, por primera vez, la existencia de receptores opioides en el cerebro. Dichos receptores son proteínas especializadas ubicadas en la superficie de las células del sistema nervioso central y periférico de los grandes mamíferos, así como en otros tejidos del cuerpo humano, y resultan fundamentales para la modulación del dolor, el estado de ánimo, la función gastrointestinal y la respuesta del cuerpo a las drogas opioides.
El grupo de investigación dirigido por el neurocientífico Solomon H. Snyder no sólo identificó este sistema de receptores, sino que también desarrolló técnicas precisas para localizarlos y luego trazó un mapa de su distribución regional en el cerebro.

El hallazgo de los receptores opioides representó un antes y un después en la historia de la neurofarmacología, y la polémica surgida tras él simbolizó un paso al frente en la lucha contra las desigualdades e injusticias para con las mujeres en ciencia. Candace Pert había diseñado el ensayo de fijación que permitió el descubrimiento de los receptores opioides. Su contribución al estudio quedó reflejada en el artículo científico que publicó en 1973 junto con su director de tesis, Solomon H. Snyder, en la prestigiosa revista Science. Pert figura como primera autora del trabajo.
En 1978, el descubrimiento de los receptores opioides valió a Snyder el codiciado premio Albert Lasker, el equivalente estadounidense al Nobel en Fisiología o Medicina. N Pert ni ninguna de las demás personas que formaban parte del laboratorio fueron galardonadas. Pert, sin embargo, protestó públicamente y envió una carta al comité de evaluación de la fundación que otorga el premio, indicando que había “desempeñado un papel clave en el inicio y seguimiento de la investigación” y manifestando que estaba “enojada y molesta por la exclusión”. El escándalo resultante la convirtió en una especie de paria para la comunidad científica.
La Dra. Pert continuó su carrera en el Instituto Nacional de Salud Mental(NIMH) (EE.UU) y en 1983, se convirtió en Jefa de la Sección de Bioquímica Cerebral de la División de Neurociencia Clínica, siendo la única mujer en ocupar ese cargo en el NIMH (National Institute of Mental Health). Allí siguió realizando investigaciones pioneras sobre los receptores y los neuropéptidos que les corresponden.
En equipo con su segundo marido, el inmunólogo Michael Ruff, caracterizó por primera vez las interacciones de los péptidos con las células tumorales y publicó varios artículos en Science sobre las acciones de los péptidos y otras moléculas neuroactivas en las células cancerosas. Aquello los llevó a preguntarse si los péptidos que interactúan con el receptor del VIH en las superficies celulares podrían ser útiles terapéuticamente. En 1987, Candace dejó el Instituto Nacional de Salud Mental para formar una empresa llamada Peptide Design e investigar el péptido T, un tipo de proteína antirretroviral empleada para el tratamiento por infección del VIH. Pert y Ruff esperaban que la proteína fuera capaz de bloquear la entrada del virus a las células y así poder combatir la enfermedad. Si bien el fármaco se mostró prometedor en la fase de laboratorio y ensayos clínicos, no dio lugar a un tratamiento exitoso.
Posteriormente, la pareja fundó otra empresa, Rapid Pharmaceuticals, para desarrollar medicamentos basados en péptidos que tratan la inflamación que subyace a muchas afecciones médicas crónicas, como el Alzheimer, las enfermedades cardiovasculares y otras.
Candace Pert llegó a publicar más de 250 artículos científicos sobre péptidos, y registró varias patentes sobre el uso de péptidos modificados para el tratamiento de enfermedades diversas como la psoriasis o el síndrome de fatiga crónica.
Poco a poco, Candace fue orientando sus intereses y enfoque intelectual hacia la medicina alternativa. Se convirtió en una destacada defensora de la unicidad entre cuerpo y mente, sosteniendo que las emociones juegan un importante papel en la salud. En su opinión, las emociones, en gran medida ignoradas dentro de los límites tradicionales de la ciencia y la medicina, son en realidad la clave para comprender cómo el cuerpo y la mente se afectan mutuamente.

En su libro más conocido, Molecules of Emotion: The Science Behind Mind-Body Medicine, publicado en 1997, Pert ofrece un relato claro y a menudo fascinante de su investigación en la frontera de un nuevo tipo de ciencia. También escribe desde la perspectiva de una experta inmersa en la política científica, ofreciendo una visión excepcional de la despiadada competencia por premios y dinero que a veces empaña la búsqueda de la verdad. Y, dejando de lado la cautela habitual entre los científicos, aplica los nuevos hallazgos de la psiconeuroinmunología a la vida cotidiana, abordando temas que van desde las drogas y las enfermedades hasta los sueños y la biología molecular de los abrazos. Pert abogó por un enfoque más holístico de la salud: Las emociones, a menudo ignoradas en los ámbitos tradicionales de la ciencia y la medicina, son en realidad la clave para comprender la visión emergente de la psicoinmunología sobre cómo el cuerpo y la mente se influyen mutuamente.
“He llegado a creer que prácticamente todas las enfermedades tienen, si no una base psicosomática, un componente psicosomático definido”, escribió. El tema central del libro de Pert es que los péptidos que inundan nuestro cuerpo son, de hecho, las “moléculas de la emoción”. Estas moléculas, argumentó, “controlan todos los sistemas de nuestro cuerpo”, creando una “inteligencia del cuerpo y la mente” que es “lo suficientemente sabia como para buscar el bienestar” sin demasiada intervención médica de alta tecnología. Por ejemplo, según ella, es a través de los péptidos moduladores de las emociones que un pensamiento incómodo puede hacer que los vasos sanguíneos se dilaten y enrojezcan la cara. Del mismo modo, las moléculas de la emoción pueden movilizar las células inmunitarias para destruir un tumor incipiente. Técnicas como la meditación o la visualización también pueden actuar como agentes que activan dichas moléculas.
Pert explica: «Durante décadas, la mayoría de la gente concibió el cerebro y su extensión, el sistema nervioso central, como un sistema de comunicación eléctrica… similar a un sistema telefónico con billones de kilómetros de cables intrincadamente entrecruzados». Sin embargo, las nuevas técnicas de investigación para el estudio de péptidos y receptores demuestran que solo el 2 % de las comunicaciones neuronales son eléctricas, a través de una sinapsis. De hecho, escribe, «el cerebro es un conjunto de hormonas». Y esas hormonas afectan no solo al cerebro, sino a todos los aspectos del cuerpo y la mente; muchos recuerdos se almacenan en todo el cuerpo, como cambios en la estructura de los receptores a nivel celular. «El cuerpo», concluye Pert, «¡es la mente inconsciente!».
En el siglo XVII, el filósofo René Descartes dividió la mente y el cuerpo en dos esferas: el cuerpo, perteneciente a la ciencia, y la mente, a la metafísica. Ahora, Pert y sus colegas retoman la línea que Descartes separó, profundizando en el nivel molecular de la vida.

La misma Pert describe su misión así :
«Intento poner a disposición del público e interpretar los conocimientos más recientes que mis colegas científicos y yo estamos descubriendo; información práctica que puede cambiar la vida de las personas. En el proceso, prácticamente entro en otra dimensión, donde la vanguardia de la medicina biomolecular se vuelve accesible para cualquiera que quiera conocerla».
Pert también impartió conferencias por todo el mundo sobre estos y otros temas, incluyendo sus teorías sobre las emociones y la comunicación mente-cuerpo.
Entre sus galardones se incluye el Premio Arthur S. Flemming de 1978 por su excepcional servicio como funcionaria pública.
Pert participó como experta en la producción audiovisual de Bill Moyers para PBS de 1993, La curación y la mente, y en la película de 2004 ¿Qué demonios sabemos?.
Fue destacada en la revista Washingtonian (diciembre de 2001) como una de las cincuenta personas más brillantes y destacadas de Washington.
El 7 de noviembre de 2006, Pert fue homenajeada por el New York Open Center por su liderazgo en la conexión entre la ciencia y la humanidad.
El 12 de abril de 2008, Pert recibió el primer premio de la Fundación Teofrasto Paracelso en Medicina Holística por su trabajo pionero en el campo de la psiconeuroinmunología (St. Gallen, Suiza).
En 2004, Pert participó como entrevistada en el documental «¿Y tú qué sabes?», donde apareció en varias ocasiones. También participó en la película de Louise Hay de 2009, «Puedes sanar tu vida».
Candace Beebe Pert murió en Potomac, Maryland, el 12 de septiembre de 2013, a consecuencia de un fallo cardíaco. Tenía 67 años.
En una entrevista al Washington Post la Dra. Pert declaró:
«Cualquier forma de hacer el amor, alguien ya la ha imaginado. Cualquier aventura descabellada, cualquier comida exquisita, cualquier combinación de hijos o idea de cómo criarlos… alguien ya la ha imaginado. Pero nadie había descubierto un receptor de opiáceos hasta ahora». Candace Pert
La Dra. Pert fue una defensora de las mujeres en la ciencia, señalando que
«es muy difícil ascender en la jerarquía burocrática si eres mujer».
Miles Herkenham, jefe de la sección de neuroanatomía funcional del NIMH y antiguo colega de la Dra. Pert, afirmó en una entrevista que ella :
«representaba la ciencia legítima en un grupo de personas que no eran científicos legítimos».
La Dra. Pert parecía enorgullecerse de su reputación como científica independiente. En su oficina tenía un cartel que decía:
«Si te están echando de la ciudad, ponte delante de la multitud y haz que parezca un desfile».
Libros
Moléculas de la emoción: La ciencia entre la mente y la medicina corporal, Scribner (1999), ISBN 0-684-84634-9
Todo lo que necesitas saber para sentirte bien, con Nancy Marriott, Hay House, Inc. (2006), ISBN 1-4019-1059-9

Enlaces de interés :
https://www.smithsonianmag.com/arts-culture/review-of-molecules-of-emotion-157256854
https://losapuntesdecris.substack.com/p/candace-pert-la-mujer-que-convirtio
https://alchetron.com/Candace-Pert




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